Policiales
Jueves 04 de Agosto de 2016

Pidieron prisión para un policía por una balacera en un local de comidas rápidas

La fiscal Marisol Fabbro solicitó 7 años de cárcel, mientras que el defensor Sergio Casas pidió la absolución de su cliente, que "estaba alcoholizado"

"Fue un comportamiento dirigido a causar la muerte. Evidenció un desprecio por la vida humana al ingresar a un local comercial lleno de gente buscando venganza por una humillación". En esa idea centró ayer su alegato la fiscal Marisol Fabbro al pedir una pena de 7 años de prisión efectiva para el policía que, en abril de 2015 entró armado al Mc Donald's de Pellegrini y Corrientes y efectuó tres disparos que hirieron a dos clientes y a una empleada. La defensa, a cargo de Sergio Casas, pidió la absolución planteando que "no hubo intención de matar porque los disparos fueron al piso. "Pido disculpas. La situación se me fue de las manos y me excedí porque estaba alcoholizado", dijo el acusado en la última jornada del juicio.

El descargo. "A ese lugar fui sólo al baño. Estoy acá para que se me juzgue por algo que hice, no por algo abstracto. Yo traté de evitar una pelea, nunca tuve intención de matar a nadie", dijo en su descargo final Alejandro Darío Vallejos. El policía del Comando Radioeléctrico está preso por la balacera ocurrida el 3 de abril de 2015 en el local de comidas rápidas y ayer pidió la palabra cuando las partes terminaron de analizar la prueba del juicio.

El efectivo admitió que estuvo "desubicado" y que portaba sin permiso una pistola Browning 9 milímetros. Pero adujo que no pudo realizar el trámite de legalización en el Renar porque el arma pertenecía a una persona fallecida. Incluso explicó que la llevaba encima porque dos semanas antes su familia había sufrido amenazas, su hermana había sido herida de bala y tres impactos marcaron el frente de su casa.

El policía, ahora en disponibilidad, fue detenido cuando se marchaba del local de comidas rápidas a bordo de su Peugeot 407 gris por avenida Pellegrini hacia el oeste. En su alegato la fiscal Fabbro planteó como un hecho no controvertido que un rato antes, a las 6.15 del 3 de abril de 2015, Vallejos llegó al local en su auto acompañado por Javier H., sobreseído en la causa.

Quiso matar. Los dos entraron al local y discutieron con cuatro jóvenes que esperaban en la línea de cajas. Al parecer, H. insultó a uno al tratarlo de "negro boliviano" y el encargado de seguridad les pidió que se retiraran. La discusión siguió en la vereda, donde se tomaron a golpes de puño. Luego Vallejos caminó hasta su auto, estacionado por Pellegrini, buscó el arma y regresó al Mc Donald's. Efectuó dos disparos en la vereda y tres en el negocio, repleto de gente que se tiró al piso o intentó resguardarse en la planta alta.

Uno de los muchachos vinculados con la pelea, Valeriano A., fue herido por una esquirla en una pierna. La gerente del negocio sufrió una lesión y otra esquirla alcanzó a Eric, ajeno a la pelea.

"No lo veo de otra manera más que como un comportamiento dirigido a causar la muerte", planteó sobre ese acto Fabbro, quien pidió 7 años para Vallejos por tentativa de homicidio y portación ilegal de arma de guerra. Planteó que su condición de policía "indica una mayor peligrosidad que incide en la graduación de la pena".

La fiscal consideró que Vallejos no intervino para frenar la pelea, como él afirma, sino para provocarla. Dijo que mientras H. y los cuatro clientes discutían en la esquina él le pegó una piña al muchacho que luego fue herido por una esquirla.

El eje del alegato se basó en la dirección de los tiros. "Fueron a la altura media", dijo una testigo. "La gente se tiró al piso cuando entró con el revólver. El primer disparo fue al piso, el segundo contra la pared y el otro hacia las mesas, a la altura de las personas", contó otra chica que no le sacó "la mirada de encima" al tirador. Para Fabbro, sólo "por azar" no murió nadie.

Defensa. El abogado del policía, Sergio Casas, pidió la absolución por "falta de certezas". Repasó uno por uno los dichos de víctimas y testigos. De la mayoría dijo que "mintieron, tergiversaron datos o se contradijeron". Resaltó que una mujer vio entrar a Vallejos "borracho, con la mirada perdida" y remarcó que las detonaciones "fueron hacia abajo". También habló de una desprolijidad en el levantamiento de rastros.

"Fue algo propio del grado de alcoholización", dijo el defensor, y mencionó que un perito psicólogo advirtió en su cliente un "trastorno transitorio incompleto" por el cual no recuerda toda la secuencia. "Actuó impulsivamente" y "debe ser absuelto", dijo Casas. Tras ello la jueza Raquel Cosgaya cerró el debate. Mañana a las 9 dará a conocer su veredicto.

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