Policiales
Miércoles 01 de Junio de 2016

Pidieron 28 años de cárcel para "Frutillita" por matar a Tino Flores

Un fiscal pidió 28 años de prisión para un joven acusado de atacar a escopetazos a quemarropa a tres jóvenes en el asentamiento Ciudad Oculta, matando a uno de ellos e hiriendo a los otros dos, hace siete meses.

Un fiscal pidió 28 años de prisión para un joven acusado de atacar a escopetazos a quemarropa a tres jóvenes en el asentamiento Ciudad Oculta, matando a uno de ellos e hiriendo a los otros dos, hace siete meses. El imputado es Gastón "Frutillita" Cardozo, a quien le atribuyen integrar una banda dedicada a delitos violentos conocida como "La banda de Los 90", y que según las pruebas presentadas en la audiencia mató a Tino Flores, de 28 años.

El pedido del fiscal Rafael Coria se concretó en una audiencia preliminar en Tribunales en la que atribuyó a Cardozo los delitos de homicidio agravado por el uso de arma y doble homicidio en grado de tentativa. La historia que llegará a juicio en breve ocurrió la madrugada del 13 de octubre pasado.

Por un robo. Todo comenzó con el robo de tres cubiertas de un Fiat 147 estacionado y cometido supuestamente por los jóvenes a los que Frutillita (un ex preso de la cárcel de Piñero que no retornó de una salida transitoria) atacó a balazos en un pasillo de calle Salvat, en un asentamiento de la zona norte vecino a Nuevo Alberdi. Cuando lo detuvieron a las pocas horas del hecho Cardozo, de 30 años, no opuso resistencia.

A Frutillita en el barrio lo marcan como ideólogo, además, de un atentado incendiario que provocó dos muertes un mes después de que a él lo detuvieran por el crimen de Tino Flores. Se trata de las muertes de Betina Mariño, de 22 años, y su pequeña hija Aiza Natasha, de 3, consumidas por el fuego el 12 de noviembre, cuando ardió la casilla en la que vivían en Ciudad Oculta. La nena murió en el acto y su mamá dos semanas más tarde con el 80 por ciento de su cuerpo quemado.

Betina Mariño y su hija Aiza Natasha eran cuñada y sobrina, respectivamente, de Tino Flores, el joven asesinado en octubre, por el cual el fiscal Coria pidió condena a Frutillita Cardozo. Una semana antes de que pasara ésto había ardido la casa que ocupaban la mujer y los dos hijos de Frutillita. Cuando eso ocurrió Betiana Mariño, quien estaba en pareja con un hermano de Tino Flores, tomó a sus hijas y se fue a vivir cien metros de las calles Cullen, Ugarte y la vía, una zona de pobreza extrema. No pasó una semana hasta que le quemaron el precario rancho en el que murió junto a su nena. Otra hija de 5 años salvó su vida.

En diciembre pasado este incendio dejó de ser investigado como un hecho accidental y empezó a tratarse como un doble homicidio doloso.

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