Policiales
Miércoles 05 de Octubre de 2016

Piden prisión perpetua para el acusado de asesinar a una mujer

Mariano Yucanovich va a juicio oral por el crimen de Alicia Bravo, ocurrido en junio de 2015 cuando acompañaba a su hijo a tomar un colectivo.

El fiscal Florentino Malaponte requirió la pena de prisión perpetua para Mariano Javier Yucanovich por el crimen de Alicia Beatriz Bravo, la mujer de 53 años apuñalada en junio del 2015 cuando defendió a su hijo de un intento de robo en el barrio 7 de Septiembre. El responsable de la acusación le atribuyó al joven de 20 años el delito de homicidio agravado críminis causa —que prevé esa sanción penal— además del intento de robo al hijo de la víctima y el asalto a un repartidor de diarios ocurrido unos minutos antes en la audiencia preliminar realizada ayer, el paso previo al juicio oral.

Marianito. Cerca de las 5 de la mañana del 6 de junio de 2015 Alicia y su hijo Daniel, un joven de 20 años con un retraso madurativo al que ella quiso acompañar a tomar el colectivo a la parada de Ayala Gauna y Colombres por miedo a que lo asaltaran, fueron atacados por un joven "morocho, delgado, de pelo corto y un metro setenta de estatura". Al conocer esa descripción del agresor, el jefe de la subcomisaría 21ª pensó en un sospechoso: "Marianito".

El repartidor de diarios Gustavo R. relató que minutos antes del crimen estaba parado cerca de su camioneta blanca en Ayala Gauna y Sánchez de Loria cuando lo emboscó un muchacho con un arma blanca y le sustrajo 55 pesos. El trabajador recordaba que tenía un billete de 20 pesos y otro de 5. Entre el dinero incautado a Mariano había dos billetes de esa denominación.

Unos minutos antes habían llegado a la parada de colectivos Bravo y su hijo. La mujer, conocida como Kitty, tenía seis hijos y vivía en el barrio Hostal del Sol. Acompañaba a su hijo porque recientemente le habían robado camino a su trabajo en una panadería. Mientras esperaban el 115, a setenta metros de la comisaría, fueron abordados por el ladrón pero ella logró disuadirlo y se alejaron de la parada. El joven caminó por Ayala Gauna y asaltó al repartidor de diarios. Pero al rato volvió.

"El mismo pibe se apareció de atrás y me dijo que le demos todo. No me dio tiempo a nada porque empezó a pegarme. Me pegaba patadas en el piso. Mi mamá se metió para defenderme, él se dio vuelta y le pegó. Ella me gritó que fuera a la comisaría y el pibe se fue corriendo para el barrio Emaús", declaró Daniel en la fiscalía (ver aparte).

Ayer Malaponte señaló que "Yucanovich lo tiró al piso (a Daniel) y le asestó patadas. Cuando la madre quiso defenderlo, le aplicó varias puñaladas". Uno de los puntazos le perforó la axila izquierda. Según el informe preliminar de la autopsia sufrió un shock por hemorragia masiva de tórax.

Evidencias. Al día siguiente el muchacho acusado fue detenido en una casa del barrio Emaús. En ese momento tenía puesta una remera como la descripta por el hijo de la mujer asesinada: "Larga, negra, con rayas blancas". No sólo había manchas de sangre en esa prenda sino también en el piso y en una camisa.

Precisamente, esta fue una de las evidencias exhibidas por el fiscal para acusarlo por el crimen. "El examen de ADN determinó que el material genético encontrado en la remera pertenece al imputado". La otra prueba que planteó el responsable de la acusación fue que Yucanovich fue señalado por los testigos en la rueda de personas. La otra evidencia que señaló Malaponte es que las heridas que tenía el joven acusado son compatibles con el uso de un arma blanca.

Entre abril y junio de 2015 Yucanovich había acumulado cuatro causas penales por robos o arrebatos con arma blanca en cercanías de Ayala Gauna y Colombres, en el barrio 7 de Septiembre. Ayer Malaponte le atribuyó el delito de homicidio agravado criminis causa al entender que mató a Bravo porque no pudo robarle a su hijo. Y lo acusó además de robo agravado por el uso de arma blanca y de tentativa de robo agravada por el uso de arma blanca.

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