Policiales
Domingo 18 de Septiembre de 2016

Piden investigar a "Teto" Vázquez como líder de una banda de drogas

Es un ex referente de la barra de Newell's de barrio Tablada. El reclamo lo hizo un fiscal al final de un juicio oral donde hubo condenados.

El jueves 8 de septiembre el Tribunal Federal Oral de Corrientes condenó a tres personas por el delito de transporte de drogas. Una de las condenadas es una mujer sindicada como empleada de Elías Javier Sánchez, un correntino apuntado como proveedor a gran escala de marihuana a la banda de Los Monos. La mujer recibió cuatro años de sentencia y sus cómplices cuatro años y medio. En los alegatos de ese juicio el fiscal Carlos Schaefer pidió al tribunal que se continuara la investigación sobre posibles cómplices de Sánchez y sus líneas de distribución. Entre ellas la que llega a Rosario. Esa línea pone en el ojo de la tormenta a un peso pesado del barrio Tablaba, con una historia notoria en la barra de Newell's y una más sofocada en el mundo de la droga: Sergio "Teto" Vázquez.

"En Rosario estaba uno de los líderes: Vázquez", explicó en su declaración ante el tribunal oral en medio del debate el gendarme C.A.S.. Este uniformado relató que a inicios de 2012 a partir de un procedimiento del Escuadrón 47 de la localidad correntina de Ituzaingó comenzaron a seguir a una organización que compraba droga en la zona. Así dieron con Elías Sánchez, alías el Javi, Rata o El paraguayo, quien podía ser el proveedor de esa marihuana. Le intervinieron el celular y comenzaron a escucharlo. Así saltó a la luz que El paraguayo tenía "contacto con gente de Paraguay y en Rosario con la banda de Los Monos".

"Acá (en Ituzaingó) se detectó donde estaba la señora Griselda Gómez (una de las condenadas), quien tenía una especie de laboratorio donde estiraban la cocaína, Javier (El paraguayo) le daba a Los Monos marihuana y ellos les daban cocaína. Le dieron prensa (la herramienta) y le enseñaban a estirar la droga", explicó el oficial. Y luego comenzó a describir distintos allanamientos realizados, entre ellos en el domicilio de calle Colón, histórica residencia de la familia Vázquez en barrio Tablada.

"En Rosario estaba uno de los lideres: Vázquez. Se encontró una suma importante de dinero, una pistola 9 milímetros, que no fueron incautadas por orden del secretario del Juzgado; luego en el domicilio de Vázquez se hace otro allanamiento por otra fuerza (Policía Federal), y se encuentra un conocido túnel". Y explicó: "Sánchez (El paraguayo) era un gran proveedor de estupefacientes, recibía vehículos de la banda de Los Monos y los hacia pasar al Paraguay, a cambió de droga".

Al tiempo de las conclusiones del juicio, el fiscal federal Carlos Adolfo Schaefer solicitó que se "continúe la investigación" sobre cinco personas, una de ellas el Teto Vázquez.

Luego el tribunal correntino condenó a tres personas por esta misma investigación. A Gustavo Brouchoud y Cristian Pardo a cuatro años y medio. A Griselda Gómez le impusieron cuatro años.

Los Vázquez. En su declaración el gendarme contestó preguntas de defensores y fiscalía. Comentó los lugares allanados, entre ellos la residencia histórica de los Vázquez en barrio Tablada, y se refirió a Teto por su nombre y apellido: Sergio Ramón Vázquez. Teto tiene 37 años y es un hombre conectado a la barra de Newell's Old Boys, sin antecedentes por delitos vinculados con narcocriminalidad. Aunque su nombre es mencionado en forma reiterada como ligado a esa actividad ilícita. La misma alusión recae sobre su hermano, Daniel "Chamala" Vázquez. Los hermanos fueron mencionados en investigaciones ligadas a la familia Cantero, sindicados como líderes de Los Monos.

Los Vázquez hicieron un culto del bajo perfil. Pero la aparición de fotos familiares ventiladas durante las investigaciones de las causas de Los Monos y sobre Diego "Panadero" Ochoa le dieron masividad a sus rostros. Así pudo verse a Daniel en un cumpleaños de una joven de esa familia Cantero sentado a la mesa acompañado por el prófugo Ramón "Monchi Cantero" Machuca y el líder de la barra brava de Rosario Central, Andrés "Pillín" Bracamonte. A Sergio se lo advierte en otra foto junto a Diego "Panadero" Ochoa en la hinchada de Newell's. Esa foto fue utilizada por el juez de Instrucción Javier Beltramone para identificar a los líderes de la barra en el trámite en que procesó a Ochoa como ideólogo del homicidio de Roberto "Pimpi" Caminos.

En el Coloso. Una de las fotos utilizadas para saber quién era quién en la barra leprosa a principios de 2014, muestra a Teto en el paravalanchas leproso. Claro que Teto había hecho mucho para ser retratado en ese lugar privilegiado de la popular. Los hermanos Vázquez fueron mencionados como los gestores del intento de golpe en el paravalanchas sobre el Panadero, el hecho conocido como "la entangada", ocurrida el 4 de septiembre de 2010.

También son personas a las que se atribuye haber crecido en el negocio narcocriminal bajo la protección de un oficial de la policía santafesina, F.S., en la zona del barrio La Tablada. Son hijos de un repartidor de soda de la calle Colón y fueron repositores de marcas comerciales de primera línea como Bagley y Sancor. También se les adjudican diversas inversiones inmobiliarias y recreativas, entre ellas un complejo de cabañas en la zona de Alvear.

El 8 de octubre de 2010 una casa de dos plantas adjudicada a Chamala Vázquez, en Maipú 3335, fue acribillada con 15 balazos, en un episodio nunca aclarado. Una crónica policial refirió al día siguiente la dificultad para identificar al dueño. "Algunos lo vinculan al rubro inmobiliario y sostienen que es dueño de dos edificios de departamentos cercanos a su vivienda, más precisamente en Maipú y bulevar Seguí, y en Maipú y Gaboto. En tanto, otros voceros arriesgan que esa «es sólo una pantalla utilizada por el hombre para encubrir otro tipo de negocios ligados al mundo de la droga y la barra brava de Newell's»", se apuntaba en la crónica.

El miércoles 22 de enero de 2014 fue el turno de Teto. Dos hombres en moto se detuvieron frente a un pasillo ubicado en Colón entre Biedma y Presidente Quintana. Una de ellas bajó y se internó en el corredor con un arma de fuego en la mano. Llegó hasta la mitad del paso y encontró a uno de los dueños de casa saliendo de la pileta que tiene en el fondo. Si hubiera querido podría haberlo matado. Eligió, sin embargo, efectuarle un balazo a las piernas, como si fuera una advertencia. El Teto quedó retorciéndose por el dolor. Luego el tirador se subió a la moto y se fue ante la vista de decenas de vecinos, empujados a la calle pese al calor agobiante a raíz de un corte de luz en la cuadra. El caso tampoco fue esclarecido por la Justicia de los tribunales.


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