Policiales
Martes 11 de Octubre de 2016

Piden fuertes penas a los acusados de la balacera en la que murió una niña

El fiscal requirió 27 años de prisión para Claudio "Quico" Martínez y para Carlos "Cagón" Mansilla. Ambos cumplen otras condenas.

Nueve chicos jugando en la calle, al filo de una medianoche calurosa de enero. Una banda que irrumpe a los tiros buscando a un adversario. En una misma cuadra de la zona sur de Rosario, Flammarión al 4900, esas dos escenas se fundieron en una y terminaron en tragedia en el verano de 2014: Melani Desiré Navarro, una nena de 5 años, recibió un impacto en la cabeza y quedó tirada en la calle. Su mamá la cargó en brazos y un vecino la llevó al hospital, pero la violencia que se había ensañado con el barrio le costó la vida.

Casi dos años después, un fiscal pidió penas altísimas de 27 años de prisión para los dos acusados por su muerte. Uno de ellos ya cumple una condena a 23 años que, de concretarse el pedido fiscal, treparía a 50.

Unificada. Esa pena unificada pidió para Claudio "Quico" Martínez el fiscal Gonzalo Fernández Bussy, quien interviene en la causa por el crimen de Melani. La muerte de la nena se juzga en un proceso escrito en el juzgado de Sentencia Nº 8 del viejo sistema penal, a cargo de Marisol Usandizaga. Como el período de pruebas ya está cerrado, ahora llegó la etapa en que las partes presentan por escrito sus alegatos finales.

El primero en hacerlo fue el fiscal, quien reclamó 27 años de prisión para los dos acusados: Martínez y Carlos Germán "Cagón" Mansilla. En su escrito los consideró coautores de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego. También por las lesiones graves causadas un día antes a un vecino de 49 años, Dionisio Alberto Gauto, a quien balearon en las piernas en una venganza dirigida a su hijo "Jony"; justamente el joven a quien buscaban cuando por error balearon a Melani. Esos delitos, considerados en concurso real, prevén una pena máxima de 40 años.

Al pedido acusatorio se acoplaron los abogados querellantes Adrián Ruiz y José Ferrara. Ellos representan a los padres de Melani, una familia que quedó partida al medio por el dolor.

"Consideramos que esa pena tiene relación por la peligrosidad y el daño causado. El negocio que se hace con los territorios en los barrios periféricos es de esa manera: atacando a tiros todo lo que encuentran", consideró Ruiz. Luego llegarán los planteos de las defensas —que hasta ahora desligan a los acusados del hecho— y finalmente el veredicto.

Los dos imputados ya cumplen penas de encierro. Martínez fue condenado el año pasado en un juicio oral a una pena unificada de 23 años de cárcel por el homicidio de Mauro Martínez, un joven de 17 años asesinado con cuatro tiros en su casa de barrio Itatí el 20 de febrero de 2014. Esa muerte tuvo una derivación trágica al día siguiente, cuando allegados a la víctima arrojaron una bomba Molotov en venganza contra Martínez y su hermano menor Iván —condenado a 11 años— pero se equivocaron de casa y mataron a Laura Reynoso, de 54 años, una vecina ajena al conflicto. Fernández Bussy pidió que la condena a 23 años solicitada para Quico por la muerte de Melani se unifique con la anterior en 50 años de cárcel. Mansilla, en tanto, cumple cinco años de prisión por un robo calificado.

En llamas. La nena fue asesinada el 22 de enero de 2014. Para los investigadores, fue el último episodio de una seguidilla de ataques a tiros. Un día antes, a las 20, Dionisio Gauto había sido baleado en las piernas desde una moto negra de baja cilindrada en Flammarión al 4700, un ataque por el que fueron mencionados "Quico" Martínez y "Cagón" Mansilla.

Gauto era cuñado de Adrián Oscar Ledesma, quien tenía 35 años y vivía en la misma cuadra que Melani cuando lo asesinaron con un balazo en la nuca cuatro meses antes, el 14 de septiembre de 2013, en Garibaldi y Rodríguez. Esa disputa entre "los de Rodríguez y Garibaldi" contra "los de Flammarión" fue, para los investigadores, lo que derivó en la muerte de Melani.

La nena era hija única y jugaba con otros chicos en la cuadra, a esa altura una calle angosta con espacio para que circule un solo auto. Hacía mucho calor y se había cortado la luz. Era poco usual que pasaran vehículos por esa calle tan estrecha y por eso los vecinos se sobresaltaron cuando vieron avanzar un auto gris con vidrios oscuros, de sur a norte.

Cuando la mamá de Melani escuchó los disparos se asomó a la calle y se topó con el cuerpo de la pequeña tirado boca abajo. La levantó y se dio cuenta de que tenía un balazo en la cabeza sin orificio de salida. La nena ingresó en estado desesperante al Hospital de Niños y los médicos lograron sacarla de un paro cardíaco, pero a la 1.40 falleció.

Buscados. Según fuentes del caso, quedó acreditado que los tiradores buscaban a Jonathan Gauto, un joven detenido en abril de 2014 que el año pasado fue condenado a 18 años de prisión por el crimen de Lisandro "Tano" Mena, ocurrido la madrugada anterior a la Navidad de 2013 frente al casino City Center.

Según surge del juicio en curso, una bala que era para Jony impactó en Melani. Mensajes de texto recuperados en la causa dan cuenta de esa rivalidad previa de Gauto con Quico y Cagón. Desde un primer momento la pesquisa apuntó a ellos y hubo marchas a Tribunales para reclamar su búsqueda.

Quico Martínez fue el primero en caer, el 25 de febrero de ese año, cuando bajaba de una canoa del río Paraná cerca del acceso sur. Llevaba más de un mes prófugo y tenía una herida de bala reciente en el muslo derecho por la que fue operado en el Heca. Luego regresó a prisión, de donde se había ido con un permiso y no regresó a cumplir una pena de ocho años y tres meses.

La misma semana cayó Mansilla en Buenos Aires. Una comisión de la policía rosarina lo atrapó en el barrio de Liniers, donde cuidaba autos cerca de una terminal de colectivos. Allí lo conocían como "El Rosarino" y no fue difícil encontrarlo mientras lavaba vidrios vestido con una camiseta de Central. Desde entonces los dos están presos y con un juicio escrito en trámite que, ahora, se acerca a su definición.

A quién querían matar los autores de los tiros

El joven a quien buscaban los tiradores que por error balearon a Melani, Jonathan "Jony" Gauto, se encuentra detenido condenado por un homicidio y acusado de otro. Curiosamente, en ambos hechos perdieron la vida personas ajenas a los conflictos.

En el crimen de Lisandro Mena, en diciembre de 2013 y por el que Gauto fue condenado a 18 años, también murió Federico Manattini, quien esperaba el colectivo en Battle y Ordóñez y Oroño cuando fue embestido por la moto que manejaba Mena, cuyo control perdió al recibir los cinco balazos mortales.

Si bien Mena era uno de los laderos que acompañaban al líder de Los Monos Claudio "Pájaro" Cantero cuando lo mataron en Villa Gobernador Gálvez en mayo de 2013, su homicidio no fue atribuido a esas relaciones sino a una bronca barrial con Gauto, a quien definieron como un integrante de la banda de "Los Pochochos" de la villa de Flammarión, el mismo escenario y la misma motivación que derivó en la muerte de la nena de 5 años.

Justamente en ese escenario ocurrió otro homicidio por el cual fue acusado Gauto, también de una persona ajena al conflicto que originó la balacera: Alberto Santiago Fernández, un vecino de 38 años de Lamadrid y Flammarión que fue alcanzado por balas que según la investigación tenía como destinatarios a una pareja. Por ese crimen, y por la tentativa de homicidio de esas dos personas, un fiscal pidió 32 años de prisión para Jony.

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