Policiales
Viernes 26 de Agosto de 2016

Piden 31 años de pena al organizador del sangriento robo a una planta metalúrgica

Ya había sido condenado por asesinato en 2007. Ahora está acusado de liderar dos asaltos a fábricas de Rosario con tres meses de diferencia

"Quedé muy malherido. Con mi propia sangre escribí en el piso «no puedo respirar» para que mis compañeros pudieran entender por qué no podía hablar". En enero del año pasado Cristian F. era encargado administrativo de la empresa Aluminios y Vidrios Group, en Provincias Unidas y Junín, cuando cuatro delincuentes en un golpe comando ingresaron a la empresa y para robarle 54 mil pesos lo apuñalaron cinco veces en el abdomen (ver aparte). El fiscal de Investigación y Juicio Fernando Rodrigo pidió ayer para el sindicado líder de esa banda, Sergio Pereyra, una pena de 15 años y medio de prisión. El acusado ya tiene una condena inconclusa de 15 años y 9 meses por la que había recibido una conmutación parcial de pena. Por lo tanto el fiscal requirió una pena unificada de 31 años y tres meses.

La banda que comandaba Pereyra no sólo dio el golpe comando en esa fábrica de zona noroeste. Tres meses antes asaltó la fábrica Coverfilm de Suipacha 3571, donde dos de los hampones se trenzaron en un feroz tiroteo con efectivos del Comando Radioeléctrico. Uno de los maleantes recibió un balazo en una pierna que por ese motivo le debió ser amputada.

Y el otro, Juan Carlos Escobar, fue condenado esta semana en un proceso abreviado a ocho años y medio como coautor de los delitos de robo calificado por el uso de arma de fuego con aptitud para el disparo, robo agravado por ser en poblado y en banda, atentado a la autoridad calificado y agravado por uso de arma de fuego todo en concurso real.

Por homicidio. Sergio Pereyra, el convicto sindicado como líder de la gavilla que el viernes 24 de octubre de 2014 asaltó Coverfilm y el viernes 30 de enero de 2015 Aluminios y Vidrios Group, es un avezado usuario de armas del hampa local. El 1º de octubre de 2014 comenzó con salidas transitorias de la cárcel de Piñero donde purgaba una condena por el crimen de Luis Alberto Varela, ocurrido en marzo de 2004 en Cabín 9. Si bien en 2007 había sido condenado a perpetua por ese hecho, la Cámara Penal redujo la pena a 15 años y 9 meses.

Para los investigadores de los dos asaltos, Pereyra era el organizador de la banda. En el golpe a Coverfilm actuó junto a Escobar, Melisa Antonela Vallejos (ya condenada) y Miguel Angel S., el ladrón que perdió la pierna en el tiroteo con el Comando y para quien la fiscalía aún no solicitó pena, más allá de que cumplirá su condena con prisión domiciliaria por esa secuela. En Aluminios y Vidrios Croup, Pereyra actuó con Noguera (ya condenado) y un tercer integrante que se mantiene prófugo. La banda se caracterizaba por tener buena información respecto al día de pago a los empleados de los lugares que iban a asaltar.

El último condenado de esta gavilla fue Escobar, de 20 años, quien junto a Miguel Angel S. mantuvieron el grueso tiroteo tras el asalto a Coverfilm. Ambos fueron detenidos en el lugar mientras sus cómplices lograron escapar en un Peugeot 504 blanco que luego fue hallado quemado. A Escobar se le secuestró un revólver calibre 32 y a su compinche herido una pistola calibre 9 milímetros.

Maniatados. El golpe había comenzado a las 10.15 del viernes 24 de octubre de 2014 cuando los ladrones irrumpieron en el local y redujeron a los empleados a punta de pistola. Luego los obligaron a ir al fondo del local. Y detrás del sector dónde están las máquinas industriales los dejaron maniatados.

Las víctimas fueron golpeadas para que revelaran dónde estaban los efectos de valor y la gavilla huyó con un número no determinado de dinero. "Escobar fue descripto en forma unánime por los testigos como el más violento de la banda. Se lo puede observar en los registros fílmicos pegándole innecesariamente un puntapié en la cabeza a una persona ya sometida y maniatada en el piso, al tiempo que le apuntaba con un arma de fuego. Y se enfrentó con personal policial en su carrera de fuga siendo aprehendido con posterioridad, todo este cúmulo de elementos sopesados enervan la peligrosidad del encartado", se explicó en el proceso abreviado por el que fue condenado a ocho años y medio.

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