El Mundo
Jueves 24 de Noviembre de 2016

Pese a perder, Hillary supera en 2 millones de votos a Trump al avanzar el recuento

El republicano se impuso en el colegio electoral, que finalmente elige al presidente. Exigen auditorias por posible manipulación y hackeo

La candidata demócrata Hillary Clinton saca más de dos millones de votos de ventaja en voto popular al presidente electo Donald Trump, pese a haber perdido las elecciones presidenciales el 8 de noviembre. Según el escrutino, que sigue en algunos Estados, Clinton logra hasta ahora 64.223.958 votos frente a los 62.206.395 votos de Trump,según el Cook Political Report, una publicación no partidista e independiente que hace un análisis de los resultados electorales. Según informó ayer el diario The New York Times, esta diferencia dio lugar a que un grupo de activistas exijan auditorías por posible manipulación y hackeo de votos en tres Estados ganados por muy poco margen por Trump: Michigan, Wisconsin y Pensilvania.

A pesar de tener esa ventaja en voto popular, Clinton perdió las elecciones al no lograr los 270 votos del colegio electoral necesarios para ser elegida presidenta de los Estados Unidos. El magnate, en plena transición, obtuvo al menos 290 votos electorales de los 538 de los que adjudica el sistema, por lo que pese a tener un menor número de votos a nivel nacional, el republicano fue el ganador. En una entrevista el martes con el diario The New York Times, Trump aseguró que preferiría que las elecciones se decidieran en Estados Unidos por el voto popular, en vez de por el voto del colegio electoral. "Nunca he sido un fan del colegio electoral", confesó Trump, a pesar de haber ganado gracias a este sistema de elección indirecta.

Si las elecciones se decidieran por voto popular, los candidatos harían más campaña electoral en los Estados más poblados, como Nueva York y California. Actualmente suelen hacer más campaña en los llamados Estados bisagra ("swing states"),los Estados más disputados porque oscilan entre uno u otro partido dependiendo de las elecciones. Quien logre imponerse en ellos y hacerse con sus votos del colegio electoral, gana las elecciones.

A diferencia de otros países, el presidente de Estados Unidos no es elegido directamente por los votantes en las urnas, sino que estos votan para elegir a los electores o compromisarios que formarán el llamado colegio electoral. Cada Estado tiene un número de electores en función de su población. Quien gana en un Estado se lleva todos los votos electorales correspondientes al mismo, aunque haya ganado solo por un voto de diferencia.

Sospechas. Un grupo de reconocidos expertos informáticos y abogados especializados en ley electoral urgirá a Clinton a que pida un nuevo recuento de votos en tres Estados federales de Estados Unidos, informó ayer el New York Magazine, que se remite al grupo de activistas. El grupo de expertos cree haber encontrado indicios de que los ajustados resultados en los Estados bisagra de Wisconsin, Michigan y Pensilvania, en los que Clinton perdió, podrían haber sido manipulados o hackeados.

Aún en el entorno de la demócrata no se sabe si la ex secretaria de Estado pedirá un recuento, pero los activistas quieren una auditoría sobre las máquinas de votación electrónicas. Clinton ahora supera los porcentajes ganadores de siete presidentes, cinco de los cuales también ganaron el voto de los electorales. Pero Trump ya superó en voto popular a anteriores candidatos republicanos como John McCain y Mitt Romney, quienes perdieron ante el presidente Barack Obama en 2008 y 2012, respectivamente. Según la web Cook Political Report dedicada al recuento electoral, Trump le ganó al último presidente republicano, George W. Bush, que en 2000 consiguió 50,46 millones de boletas, una cifra inferior a la del demócrata, Al Gore, lo que no le impidió imponerse en el Colegio Electoral. En esas elecciones, en las que acabó mediando el Tribunal Supremo, Gore consiguió 51 millones de votos, lo que supuso una diferencia de 500.000 votos con su rival republicano.

Los dos millones de votos más de Clinton constituyen la mayor ventaja que un perdedor le sacó a un ganador de unas elecciones presidenciales de Estados Unidos, donde el número de ciudadanos votantes se amplía cada elección.

Trump nominó como embajadora ante la ONU a la gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, y como secretaria de Educación a la millonaria Betsy DeVos, las primeras mujeres promovidas a un cargo en el gabinete desde el inicio de la transición. Haley, una hija de inmigrantes indios que fue muy crítica del presidente electo durante toda la campaña, será además la primera integrante de una minoría en el gabinete de Trump si su nominación es ratificada por el Senado. Aunque algunos celebraron la selección de Haley pese a su limitada experiencia diplomática, DeVos enfrentó críticas de conservadores que advirtieron que la política, gran donante del Partido Republicano, apoyó los estándares educativos tradicionales de Estados Unidos, contra los que Trump hizo campaña.

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