Operativo Aprender
Domingo 16 de Octubre de 2016

Pese a las críticas, el operativo Aprender se hará en 2.651 escuelas de la provincia

Si bien las clases se suspenderán durante la primera jornada por indicación de la Nación, el segundo día la actividad será normal para quienes estén por fuera de la evaluación.

El operativo Aprender 2016, lanzado por el Ministerio de Educación de la Nación, se llevará adelante el martes y miércoles próximos en 1.767 escuelas primarias y en 884 secundarias de la provincia, aunque con diferentes modalidades. Si bien las clases se suspenderán durante la primera jornada por indicación de la Nación, el segundo día la actividad será normal para quienes estén por fuera de la evaluación. Más allá de que el operativo está confirmado y se llevará adelante, esta semana se volvieron a alzar voces críticas, entre las que se contaron los dirigentes de los gremios docentes, y estudiantes y docentes de la Escuela de Ciencias de la Educación de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). En tanto, el rector de esa casa de estudios, Héctor Floriani, anticipó que no participarán los tres colegios preuniversitarios que dependen de la casa de estudios, y convocó a que el Consejo Superior abra la discusión sobre "los modelos y diseños evaluativos".

Los detalles sobre cómo se desarrollarás las dos jornadas —martes y miércoles— en los diferentes establecimientos y niveles que serán evaluados, los proporcionó el Ministerio de Educación santafesino, y se aclaró de antemano que sólo durante el martes se suspenderán las clases por indicación de la cartera educativa nacional.

A nivel primario, participarán 1.767 escuelas santafesinas, donde la evaluación es censal para 6º grado, lo que significa que se tomará a todos alumnos de las 2.960 secciones de la provincia, y muestral para los de 3er. grado —participan sólo algunas escuelas, o sea 224 secciones—.

En todos los casos de la primaria, se deberá pasar por la evaluación de dos materias: lengua y matemática.

Los de 5º y 2º años. En el secundario, en tanto, la prueba se hará en 884 escuelas y será para todos los estudiantes de 5º año de las 1.580 secciones de la provincia, y muestral para los adolescentes de 2º año de 230 secciones.

En este nivel, los chicos deberán rendir en cuatro áreas: matemática, lengua, y ciencias naturales y sociales.

Desde el ministerio santafesino, aclararon que, como el 18 la suspensión de las clases "baja desde Nación", la provincia decidió que ese día se lleve adelante una jornada de Escuela Abierta para los docentes que no están afectados al operativo federal.

Sin embargo, el miércoles 19, cuando rendirán mayoritariamente los alumnos del secundario, el resto de las actividades para chicos y docentes no afectados será normal.

La evaluación. Aprender 2016 se presentó oficialmente en Santa Fe en septiembre pasado, cuando pasó por la capital provincial la secretaria de Evaluación Educativa de la Nación, Elena Duro.

La funcionaria destacó que se trata del "operativo de aprendizajes más grande que se hace en el sistema educativo desde la creación en 1993 del operativo de evaluaciones", y la describió como una "prueba masiva, de las mismas características generales de las que se venían planteando en años anteriores".

El principal argumento del gobierno central es que no se pueden diseñar políticas educativas "sin tener una base sólida y confiable para obtener información, y así poder tomar decisiones".

Aunque aclaró que "estas pruebas no resuelven mágicamente los problemas", Duro marcó una de las diferencias que se plantean en esta nueva gestión y señaló "la riqueza de hacer participar (en el operativo) a la comunidad educativa", haciendo hincapié en que "por primera vez los aplicadores y los veedores son los propios docentes que forman parte del sistema educativo".

Críticas gremiales y también metodológicas

Las críticas a la propuesta de evaluación del Ministerio que dirige Esteban Bullrich fueron planteadas desde el inicio por los dirigentes de Amsafé, que esta semana reiteraron el reclamo para "tener voz en la construcción de las evaluaciones" y recalcaron que el operativo de "precariza la tarea docente".

Las críticas a la propuesta de evaluación del Ministerio que dirige Esteban Bullrich fueron planteadas desde el inicio por los dirigentes de Amsafé, que esta semana reiteraron el reclamo para "tener voz en la construcción de las evaluaciones" y recalcaron que el operativo de "precariza la tarea docente". A su vez, integrantes de la comisión asesora de la Escuela de Ciencias de la Educación de la UNR también pusieron la lupa sobre la masiva evaluación, a la que consideraron "aislada"; y propusieron resistir pacíficamente a "esta medida inconsulta y burocrática". El pedido fue que los padres no envíen a los chicos a la escuela.

Los más duros frente al Aprender 2016 fueron desde el principio los gremios. Esta semana, reiteraron que el operativo, "desde el punto de vista gremial, precariza al docente como aplicador o veedor, vulnera derechos y obligaciones de docentes y alumnos, y ata el resultado al puesto de trabajo y salario docente".

Además, recordaron que "no fue una construcción colectiva" y, desde lo pedagógico, plantearon que "reduce contenidos a áreas específicas, y evalúa resultados y no políticas educativas". Para la metodología también hubo observaciones: "Son evaluaciones estandarizadas, hay sólo ítems de respuestas cerradas".

Estos puntos también fueron marcados por estudiantes y docentes de la Escuela de Ciencias de la Educación, quienes señalaron en un documento que la propuesta "aparece completamente aislada de las muy diversas y complejas políticas jurisdiccionales", y descarta "los rasgos culturales".

Ranking. Consideraron que para Nación, la evaluación "se reduce a una medición, es decir tomar una prueba para la confección de un ranking"; una crítica a esta perspectiva "cuantitativa de recabar datos".

Sobre la categoría de "aplicador" que recae sobre los docentes marcaron que "refiere más a un técnico, que no reflexiona, no discute y que acata e implementa dispositivos creados por especialistas ajenos a las realidades socioeducativas".

Así, concluyeron que "suponer que una evaluación estandarizada recaba información sobre la «calidad» es desconocer las complejas variables que intervienen en el proceso educativo". La convocatoria fue "resistir pacíficamente".

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