Ovación
Viernes 28 de Octubre de 2016

Perdón, dirán las banderas leprosas

Dedicadas a Maxi y a Osella, de parte del hincha que los criticaba.

Dicen que el domingo se verán unas cuantas banderas en el estadio leproso y las letras más usadas serán seis: "perdón". Y que estarán dedicadas a Maxi Rodríguez y Diego Osella. Sí, a los mismos que iban a destinarse las que pintaban una despedida si ese remate de la Fiera no entraba y, ni hablar, si el gol hubiese vencido el arco de Pocrnjic para un resultado adverso para Ñuls. Y... es un clásico de este fútbol resultadista. Entendible, pero no razonable. Claro, quién entiende de razones cuando en ellas no se incluye la alegría. Es que hoy todo queda en mayor evidencia, sino basta con buscar en las redes sociales escritos en cualquier celular leproso antes del entretiempo del clásico. Por ejemplo: "andate Osella y la...", "Maxi ni se ve en la cancha, ya está... no pesa, no pide la pelota, no patea al arco...", "ni un córner tiramos...". Todo cambió en el último suspiro y, como siempre, un gol revirtió todo. O alguien cree que el domingo los mayores aplausos y reconocimientos no serán para el capitán y el DT. Y que el crédito es a sola firma.

La de Osella, que ahora es un hecho (ver página 3) para estamparla en un nuevo contrato cuando ni los otros seis resultados del torneo lo ayudaban a ser considerado con capacidad de llevar adelante al plantel. La de Maxi para cumplir su sueño de cerrar a lo grande y cuando quiera su gran aporte con la rojinegra. Claro que en su caso era más sencillo de conseguir porque su categoría lo distingue en este plantel y por eso fue el que cambió el presente leproso.

Y de la mano de ellos el ánimo será de fiesta en el Coloso, más allá de lo que pase con el resultado de un partido que, ahora, el hincha mirará con otra cara, lo analizará con la satisfacción de que el vaso ya está lleno hasta las tres cuartas partes. Entonces, Mateo ya no será sólo un corredor que deja todo por la camiseta, a Moiraghi se lo considerará intocable y el resto tendrá más que un plus ante cualquier falla.

Ni hablar si el resultado vuelve a guiñarle un ojo a los de Osella, que de ganar quedarían como únicos líderes hasta que un par de horas después juegue Estudiantes (con Racing).

Todo por un gol. Sí. Lo más difícil de conseguir en el fútbol. Una conquista que modifica los estados, que hace olvidar y que potencia todo.

"Perdón", se leerá en las banderas que colgarán los hinchas, ahora felices, ahora agradecidos.

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