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Viernes 05 de Noviembre de 2010

Pequeños susurradores que regalan palabras al oído

Primero hicieron la prueba en el jardín, luego entusiasmaron a los padres y los invitaron a escuchar palabras susurradas en una de las esquinas del barrio donde funcionan las salitas de nivel inicial (en Mendoza y Matienzo); pero fueron por más y quisieron compartir la idea con quienes pasean por pleno centro de Rosario.

Primero hicieron la prueba en el jardín, luego entusiasmaron a los padres y los invitaron a escuchar palabras susurradas en una de las esquinas del barrio donde funcionan las salitas de nivel inicial (en Mendoza y Matienzo); pero fueron por más y quisieron compartir la idea con quienes pasean por pleno centro de Rosario. Así el martes pasado se pararon en Córdoba y Corrientes con sus maestras, simplemente para llevar a los oídos de los peatones retazos de poemas de Neruda o de Octavio Paz. La experiencia la protagonizó el Jardín de Infantes Nº 46 Albert Schweitzer y se la conoce como "Los susurradores", o "Ruiseñores".

La idea es simple y original a la vez. Se trata de transportar mensajes a través de largos tubos de cartón (decorados por los chicos), a quien desee pararse por un momento. "Buscamos dar y recibir la palabra, en este caso susurrada por niños, familias y maestras en medio del ruido y el apuro cotidiano de la ciudad", cuenta la profesora Silvana Moscariello, una de las docentes que acompañó la iniciativa.

Poemas y mensajes

Así llegaron a oídos de grandes y chicos, "frases y mensajes de Neruda, Octavio Paz, Freire, entre otros grandes del arte y la literatura intentando detener al menos por un instante el estrés de los que pasaban por la esquina", agrega. Junto a otras docentes destacó que es un aprendizaje "que no olvidarán jamás".

Después de susurrar, los chicos regalaban al que recibía la palabra, una tarjeta confeccionada por ellos donde escribieron el nombre del correo creado para recibir comentarios, ideas y sugerencias (susurrosnuestros@hotmail.com). Y no tardaron en llegar: "Me dio mucha ternura ver a los chicos brindando un momento distinto. Fue un instante en el que escuché una frase bonita, que se oía tan suave. Me fui con una sonrisa, cuando caminaba muy seria pensando en todo lo que tenía que hacer antes de volver a mi trabajo", escribió Gabriela.

El trabajo se inició en el jardín con la recopilación de nanas, rimas, textos poéticos que circulaban por los hogares de los chicos de 5 y 4 años. Más tarde llevaron la idea de hacerse oír "sin interferencias". Por eso ese tubo que llega al oído sólo para estar dispuestos a escuchar al otro.

En este emprendimiento participaron junto a los chicos, las maestras del jardín Mariela Allemma, Silvana Moscariello, Daniela Bonuccelli, Marcela García, Claudia Pepiche y la directora Nidia Pascual.



 

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