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Sábado 27 de Junio de 2015

Pensar en los jóvenes

“La escuela no es ya el templo del saber”, leo en las primeras páginas de “¿Chicos aburridos? El problema de la motivación en la escuela” (Cecilia Bixio, 2006). “Hay que repensar su lugar en el mundo”.

“La escuela no es ya el templo del saber”, leo en las primeras páginas de “¿Chicos aburridos? El problema de la motivación en la escuela” (Cecilia Bixio, 2006). “Hay que repensar su lugar en el mundo”. “Inventar otra vez la escuela, ver que la sociedad ha cambiado profundamente y que la escuela tiene que cambiar”. “Habitar este nuevo mundo es ser capaces de inventar nuevas teorías y nuevas prácticas, y ponerles nuevas palabras. Porque habitar el mundo es habitar en el lenguaje, y si no logramos habitar en el lenguaje quedamos mudos y desconcertados”. “Nuestras certezas han quedado desconcertadas, sorprendidas, confundidas, nuestras instituciones han quedado apabulladas, oscurecidas, descalificadas”. “Educar es transmitir una experiencia cultural de una generación a otra, abrirle las puertas de acceso a la cultura, ayudarlo a pensar y permitirle el espacio de debate y discusión”. “Concebir la educación como creación y ya no como mera reproducción, repetición”. “La cuestión de la motivación es un problema colectivo, social, a construir en el aula y en la escuela. Y lo que está en juego es el deseo de enseñar y aprender”.
  Mientras recorro las páginas del libro me pregunto qué busco. Tal vez desentrañar el origen de un malestar compartido por unos cuantos. Me pregunto también por mi deseo. ¿Qué necesitan de nosotros los jóvenes? ¿Qué herramientas podemos ofrecerles? Probablemente acompañarlos en su búsqueda de algo desconocido. Pero también sumarlos a nuestra propia búsqueda. Mi deseo es seducir a los jóvenes, mostrarles que los necesitamos despiertos, formados, dispuestos a crear con ingenio nuevos caminos. Poner a disposición de ellos nuestras lecturas, nuestros hallazgos, las certezas y los cuestionamientos, para inventar juntos las herramientas que nos permitan atravesar las dificultades de un tiempo convulsionado. Quizás así no haya tantos chicos aburridos y más aliados y cómplices en la tarea de comprender y transformar nuestro mundo.

Laura Di Lorenzo

Coordinadora de Homo Sapiens Ediciones

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