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Jueves 17 de Enero de 2013

Pelado, te vamos a extrañar

Maldita columna. Maldita suerte la de tener que escribir sobre la muerte del Pelado Marcelo Ramírez.

Maldita columna. Maldita suerte la de tener que escribir sobre la muerte del Pelado Marcelo Ramírez. Juro que odio hacerlo en primera persona, pero en este momento no estoy capacitado para hacerlo de otra manera. Ayer al mediodía se murió el Pelado por una afección pulmonar. La peleó como una bestia. Fue titánico. Si hasta en el medio de la lucha también debió bancarse la muerte de su amor eterno. Su creadora, su sostenedora, su sanadora. Sólo Dios y Nora, Norita, saben lo que costó llegar a  aquel transplante con vida. A ella le arrancó todas las energías y una leucemia impiadosa no le dejó margen. Pero él vivió. Por él y por ella. Por Micaela y Macarena, sus hijas. El producto de un amor difícil de empardar. Eran tal para cual, un encastre  perfecto. No se me ocurre nada. Sólo confesar que es la primera vez que escribo entre lágrimas. Que existe una mezcla de rencor y dolor que podrían hacer aflorar mis peores miserias. Marce se sumó al equipo de Radio Dos en el 90 y pocos. Puro  empuje. Le ponían una topadora adelante y él la cabeceaba. Tenía un 128 todo desvencijado lleno de papeles, grabadores, biromes, radios… Después lo adoptó Cablevisión y las otras radios: LT8, Nacional, La Red, La Deportiva, Del Plata… En el periodismo no podemos retirar camisetas, pero tendremos que retirar una marca registrada. “Fútbol y Algo Más”. Es de él, siempre será de él. De nadie más. Su hijo periodístico. Que ganas de maldecir… Pausa Pelado.

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