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Sábado 27 de Junio de 2009

Pedagogía y sindicalismo, en una lógica alianza

Pedagogía y sindicalismo no van por caminos separados. Cualquier maestro bien parado sabe que para enseñar lengua o geografía no sólo alcanzan las buenas herramientas didácticas. Sabe que además hay que reclamar libros y bibliotecas para garantizar esa enseñanza, y defender las horas de su disciplina para que la distribución del conocimiento no sea desigual.

Pedagogía y sindicalismo no van por caminos separados. Cualquier maestro bien parado sabe que para enseñar lengua o geografía no sólo alcanzan las buenas herramientas didácticas. Sabe que además hay que reclamar libros y bibliotecas para garantizar esa enseñanza, y defender las horas de su disciplina para que la distribución del conocimiento no sea desigual.

Está convencido también de que si un niño desde la más temprana infancia está privado de la bella lectura de un poema o un cuento fantástico crecerá —como dice Elsa Bornemann— "mutilado". Y que si pasa por alto informarles a sus estudiantes sobre la codicia de las multinacionales por los recursos naturales reducirá su enseñanza sólo a un lugar geográfico en un mapa, que seguro en dos o tres días se olvidará.

Es precisamente este debate sobre qué defiende un trabajador de la educación el que estuvo presente en los dos días —19 y 20 de junio— en que sesionó el Congreso Pedagógico 2009 organizado por Amsafé provincial y que se propuso celebrar "80 años en defensa de la educación pública".

Memoria y reconocimiento

Y para hacerlo eligió un camino infalible: el de la memoria y el reconocimiento de su historia. Primero fueron las palabras de la secretaria general del gremio, Sonia Alesso, las que pusieron de pie a los más de 2.500 docentes presentes para aplaudir a los educadores que defendieron el derecho a educarse dignamente, aun a costa de sus vidas.

Más tarde un emotivo video recogió testimonios conmovedores de educadores como Luciano Alonso, Rosa Fisher, Amelia Martínez Trucco, José Tessa, Olga Baroni, Pochi Varela, José María Giovanovich, Noelia Chimentín, Marta Steiner, Cristina Monterrubianessi, César Oxley o Carlos de la Torre, entre tantos otros.

La trayectoria del gremio nacido el 24 de junio de 1929 de la pelea de los maestros junto a las luchas obreras, los cambios institucionales del país y el mundo, no es conocida por todos. Por eso muchos de los asistentes festejaron encontrarse con este pasado. "Tenemos más fuerza de lo que sabemos", celebró un grupo de profesoras de Rosario que participaba del congreso.

Más sintonías

En sintonía con esta línea de afianzar pedagogía y gremialismo, el secretario general de la CTA, Hugo Yasky, recordó que las discusiones sobre cómo afecta la crisis mundial a los trabajadores y el papel del Estado para garantizar políticas públicas "no son ajenas al magisterio". Renglón seguido, la secretaria general de la Ctera, Stella Maldonado, pidió mayor presupuesto educativo (léase escuela obligatoria en serio y mejores salarios).

El lazo indisoluble que une al trabajo sindical con la enseñanza también fue el punto de inflexión en los discursos de los representantes de la docencia chilena y brasileña, y de los conferencistas invitados.

Así, el historiador Rafael Gagliano reclamó recuperar "las políticas del cuidado" hacia una infancia abusada por el mercado, los medios y las violencias cotidianas. ¿Por qué? Sencillamente porque estos abusos dañan de manera irreversible la capacidad de aprender de los pequeños.

O bien, también en esta misma dirección, la educadora Patricia Redondo criticó los famosos PEI (proyectos educativos institucionales) que planifican —por ejemplo— "trabajar sobre la basura porque sus alumnos viven de eso". Invitó de esa manera a pensar en una escuela emancipadora.

Las miradas críticas no dejaron al margen a las estadísticas felices y que con ligereza hablan de la mayor cobertura del sistema educativo. (Si alcanza un ejemplo cercano para reflexionar, basta recordar que hace poco se anunció oficialmente y con total frescura que la matrícula de la escuela secundaria había crecido "un 20 % en la provincia" en lo que va de 2009).

"Decir que una niña permanece 10 años en la escuela no significa nada, si no se dice en qué escuela, en qué barrio y en qué condiciones". La advertencia llegó de la voz del pedagogo Pablo Gentili, invitado a la jornada inaugural.

Pero la insistencia del educador estuvo en señalar que la pelea que le toca al magisterio es clara: la de demandar condiciones de escolaridad para que los que menos tienen reciban más y romper así con la naturalización que justifica sistemas escolares ricos para ricos y los sistemas escolares pobres para pobres.

Por lo pronto, y mirando el desafío planteado en el congreso, los docentes santafesinos tienen en su haber 80 años de reto organizado. Nada mal para ir por más.



 

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