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Jueves 07 de Abril de 2011

Patricia nos hace hablar

Patricia Miccio, conductora y modelo argentina, falleció a causa de una enfermedad que le detectaron hace más de 10 años: cáncer de mama.

Patricia Miccio, conductora y modelo argentina, falleció a causa de una enfermedad que le detectaron hace más de 10 años: cáncer de mama.

La radio, la  televisión, los medios gráficos e internet repiten por estas horas las fotos y la historia de una de las mujeres más queridas y respetadas en el ambiente. Así, las muestras de tristeza por su partida se mezclan con datos, métodos de diagnóstico  y pronósticos sobre el problema de salud con el que Patricia convivió todo este tiempo. Es que ella usó las “ventajas” de ser una persona conocida para convertirse en una referente sobre el tema.  No hubo campaña  o “movida” relacionada con el cáncer de mama que no la tuviera colaborando; escribió un libro y dio miles de entrevistas sobre esta patología que es la principal causa de muerte por cáncer en la Argentina, entre las mujeres.  Sí,  en este país,  como sucede en tantos otros,  las damas tenemos un riesgo elevado de recibir, en algún momento de nuestra vida, un diagnóstico semejante. Según la Sociedad Argentina de Mastología, “una de cada 8 mujeres que llegue a los 85 años se habrá enfermado de cáncer de mama”. 

También es real que hay más casos entre las mujeres jóvenes, y aunque la causa no está clara, se supone que el estrés, el tabaquismo y ciertas condiciones ambientales desfavorables aportan lo suyo para que se de este incremento.

Por eso Patricia hablaba, por eso nos hacía hablar, por eso ahora, que ya no está físicamente, nos obliga a seguir poniéndole palabras a una enfermedad que hasta no hace demasiado tiempo se parecía bastante a una mala palabra. Algunos podrán pensar que “la Miccio” perdió la batalla. Creo que no, porque si bien decía que se necesitaba “actitud y aceptación para enfrentarla” jamás lo planteó en términos de vencedores y vencidos.  Porque siempre que dijo cáncer le puso una sonrisa, un gesto de confianza, porque animó a otras mujeres a hacerse el autoexamen mamario, la mamografía anual, los controles médicos de rutina.

Porque deja tanto en positivo que no hay lugar para la derrota.

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