Cartas de lectores
Sábado 30 de Julio de 2016

Patovicas y prepotencia

Sábado de madrugada, disfrutando una noche hermosa con amigos en Pugliese, hasta que siento un fuerte golpe de mano abierta en el pecho propinado sin mediación por un seguridad de traje.

Sábado de madrugada, disfrutando una noche hermosa con amigos en Pugliese, hasta que siento un fuerte golpe de mano abierta en el pecho propinado sin mediación por un seguridad de traje. Ya terminando la noche con una importante cuota de alcohol cometí el tremendo delito de interferir con mi mano el haz láser que estos personajes usaban para marcar gente. Me disculpé, le dije que no sabía que era ese tipo de láser y se fue, sólo para que luego una persona de unos 40 y tantos años, pasado de peso y luciendo un mal bigote me tomó de atrás y me "clavó" sus dedos en los hombros gritándome e intimándome, quizás esperando una reacción violenta de mi parte para tener motivo de agredirme. Éste pésimo ejemplar de persona incluso intentó ahorcarme hasta que se dio cuenta que no iba a caer en su violento accionar. La verdad, pensé que esas cosas ya habían dejado de pasar en Rosario, pero parece que no. Esos imberbes brutos siguen con su típica prepotencia y falta de educación, como si ser "seguridad" les diera alguna autoridad real y vía libre para la impunidad. ¿Qué necesidad de realizar tal maltrato contra una persona que no estaba haciendo nada más que pasarla bien y tranquilo con sus amigos? No cometí ningún delito ni agresión, sólo una tonta imprudencia la cual no ameritaba más que un sencillo intercambio de palabras en buenos términos con un cliente del local. Pero no, hacerse los machos contra alguien que no está en idóneas condiciones y que evidentemente no representa ningún problema parece excitarlos y mejorarles la autoestima a estos intentos fallidos de facho sin coraje.


Cristian A. Rodríguez
DNI 32.777.045

Comentarios