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Sábado 05 de Julio de 2014

Para no temerles a las pantallas en tiempo de vacaciones

Jugar muchas horas con la compu, ¿es bueno?; ¿es malo? Especialistas analizan el uso conveniente y destacan el papel de las familias

Arrancan las vacaciones de invierno y pareciera que algunos padres entran en pánico con las horas libres, sin escuela, de los más chicos. Una preocupación que comparten es el tiempo prolongado que pasan frente a las pantallas. ¿Es bueno? ¿Es malo? Dos educadoras y especialistas en el tema aseguran que en las nuevas tecnologías confluyen muchas actividades que permiten hacer lo mismo que fuera de ellas: jugar, ver videos y encontrarse con amigos. Desde las escuelas, las docentes proponen en este receso escolar sumar también literatura y asistir a buenos espectáculos infantiles.

Marcela Czarny y Mariela Reiman están al frente de la Asociación civil Chicos.net (una ONG preocupada por el uso responsables de las nuevas tecnologías), además de ser especialistas en tecnologías de la comunicación y del campo educativo. Cuando se las consulta sobre el tiempo prolongado que nenes y nenas pasan con las pantallas y qué deben saber los padres o adultos a cargo acuerdan en que "toda actividad en exceso es perjudicial para los chicos". Una afirmación que va más allá del contacto que tengan con las nuevas tecnologías.

Diversidad.Sin embargo aseguran que hoy en día, "en los dispositivos tecnológicos confluyen muchas actividades". Czarny dice entonces que "si los chicos usan la computadora o la tablet para ver vídeos, jugar juegos de lógica, chatear con amigos, postear fotos están diversificando actividades".

Por tanto en este debate, considera que papel de los adultos debe pasar, por un lado, por estimular que esa diversidad de propuestas se concrete; pero, por otro lado y a la hora de pensar en el cuerpo, en la actividad física, algo que queda fuera del uso de los distintos dispositivos tecnológicos, "el límite de horas tiene que ver con que todos los seres humanos, en especial los niños, niñas y adolescentes, que están en formación, necesitan horas de esparcimiento físico".

Reiman —que es licenciada en educación y directora de programas en Chicos.net— se explaya sobre esta idea de las variadas propuestas que conviven en cada dispositivo, ya sea PC, notebook, tablet o celular, para recordar que es donde "convergen múltiples actividades de entretenimiento, sociales y educativas" y que permiten entender de alguna manera que "naturalmente los chicos pasen mucho tiempo frente o con pantallas".

Gustos y preferencias."Eso —analiza— no necesariamente es una señal de adicción sino de elección de uso del tiempo libre. Los dispositivos les ofrecen aquello que a los chicos de todas las épocas les gustó y les gusta hacer: jugar, escuchar música, comunicarse con amigos, buscar a sus ídolos de TV, deportes y música, ver series".

Para Reiman decir hoy que "«los chicos pasan demasiado tiempo en la compu» es una afirmación sin sentido porque en la mayoría de los casos equivale a decir: «Los chicos pasan demasiado tiempo jugando, charlando, viendo TV, escuchando música, mirando los último goles o leyendo chistes»".

Como en todos los órdenes de la vida donde se muevan chicos y adolescentes, la mirada atenta y orientadora de padres, madres y adultos que los acompañan es necesaria y hasta pueden resultar —con buena información mediante— orientadora en elecciones cuidadas y respetuosas.

En este sentido, para Marcela Czarny —que preside Chicos.net y es máster en tecnologías educativas— las familias tienen que "estar al tanto de sitios, de propuestas on line en donde confluyan los gustos de los chicos con contenidos más elaborados, más educativos". Además de interesarse por lo que hacen los pequeños cuando están on line, hasta sentarse con ellos y disponer juntos de alternativas según los gustos de cada uno.

"Y —aclara— poner un límite de horas, o al revés: una exigencia de alguna actividad sin conexión, que pueda estimular otro tipo de habilidades y competencias".

Lugar de encuentro.Mariela Reiman suma otro aspecto a este debate que se vincula con el ritmo de vida que generalmente llevan las familias en los hogares urbanos, donde recuerda que madres y padres pasan muchas horas fuera de casa y prefieren que sus hijosno salgan solos.

"Esto hace que todas las actividades que los chicos probablemente harían fuera de casa y sin pantallas, las hagan a través de la tecnología que en sus distintas variantes les acerca propuestas sustitutas: no pueden encontrarse con sus amigos, lo hacen a través de redes sociales o texting/mensajería; no puede jugar en el parque, lo hacen a través de videojuegos, consolas y simuladores", cita entre los caminos que los mismos chicos se abren a través de las distintas tecnologías para encontrarse y compartir el tiempo libre con sus amigos.

Así, abunda Reiman, "«estar» en las redes sociales es como trasladarse a un espacio compartido con amigos que es en definitiva lo que casi todos los chicos buscan".

Rol de los padres.Claro que frente a este "estar" —continúa— los padres y madres tienen el mismo rol de guía, soporte y modelo "en el mundo digital y en el mundo off line: y por eso es importante que dialoguen con los chicos sobre lo que hacen con la computadora, que interactúen y compartan saberes y que entren en contacto con los programas, aplicaciones o sitios que los chicos frecuentan para conocer sus características, riesgos y prevenciones".

Comenta que en el caso de los más chiquitos es importante tomarse un tiempo para seleccionar con ellos juegos y aplicaciones seguras, que les permitan entretenerse y aprender al mismo tiempo.

Tablets.Un buen recurso —aconseja— son las tablets, que van ganando terreno entre los pequeños en edad de nivel inicial, los que están en los jardines de infantes.

"Esto se debe a varios motivos: la tecnología táctil, que es tan intuitiva y natural; la portabilidad, que las convierte en un juguete más, y el foco en cada actividad/juego que se da más en las aplicaciones que en los sitios. Esta característica ayuda a que los chicos no se vayan tan fácilmente con un click a otro sitio, ya sea apropiado para su edad o no tanto", desarrolla sobre la utilidad de este dispositivo móvil.

Al final, Reiman hace un interesante llamado de atención para los mayores preocupados por el tiempo que sus hijos o alumnos pasan en contacto con los distintos dispositivos tecnológicos: "El modelo de los adultos es importantísimo: si le decimos a los chicos que es importante poder dejar los teléfonos a la hora del almuerzo o cuando estamos con amigos, nosotros tenemos que ser los primeros en hacerlo".

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