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Jueves 16 de Junio de 2016

Para no pagar la cuota alimentaria hasta dio de baja su matrícula de médico

Vendió el auto, canceló el monotributo y se autoinhibió. Antes, había negado su paternidad. Interviene la Justicia entrerriana.

Un médico rosarino residente en Paraná podría terminar preso por incumplimiento en sus deberes de asistencia familiar. Es que, para no pagar la cuota alimentaria, el hombre vendió bienes, dio de baja su monotributo y hasta su matrícula de médico profesional. El caso no tiene antecedentes en Entre Ríos, aunque sí se han registrado procesos similares en otras provincias.

En un extenso informe, diario UNO Entre Ríos dio cuenta del caso de este profesional, cuyo nombre no trascendió, aunque sí se sabe que es oriundo de Rosario. Su hija tiene 14 años y vive con la madre en la capital de la provincia mesopotámica. Para la abogada María Silvana Zufiaurre, patrocinante de la mamá, queda demostrado todo un andamiaje de violencia de género que recae sobre la niña y también institucional, cuando causas como estas se cierran y se archivan.

El derrotero. La lucha de la madre duró más de una década. En 2005, la mujer inició una acción legal de filiación. Se trató de un juicio prolongado para que el papá de la nena la reconociera, porque no lo hizo de manera voluntaria. Dos años después, quedó establecido el vínculo paterno con la menor y fue fijada una cuota alimentaria de 350 pesos. El padre en ese entonces estudiaba Medicina en Rosario y no tenía los medios ni los recursos para afrontar otro tipo de monto mensual. Se le dieron posibilidades para que estableciera un vínculo con su hija.

La cuota fijada rigió hasta 2009, en que fue actualizada a 450 pesos, vigentes hasta hoy. Es decir, ese es el monto que el padre le pasa a su hija que ya tiene 14 años para comer, vestirse, ir a la escuela y demás necesidades.

Pasaron los años y en 2014 la madre inició los trámites con mediación para actualizar la cuota, pero no se logró ningún acuerdo. Al momento de dar comienzo a la demanda se entendió que el padre reunía los requisitos económicos ya que era médico, tenía auto, estaba inscripto en el monotributo y ejercía la profesión.

En junio de ese año un juez dictó, en base a las pruebas, una cuota alimentaria provisoria de 3.500 pesos mientras se sustanciaba el proceso principal por alimentos. La sentencia definitiva fue dictada el año pasado, por un monto del 60 por ciento de un salario mínimo, vital y móvil, es decir por unos 3.500 pesos igual a aquella cuota provisoria.

Sin embargo, como ocurre en muchos de estos casos, el padre de la niña nunca pagó ni siquiera la cuota provisoria, y al momento de ser intimado por el incumplimiento, el hombre vendió su auto, dio de baja su matrícula profesional y monotributo entre otras medidas. El mismo ofreció su prueba y demostró su propia insolvencia.

Según contó Zufiaurre, las fechas de aquellas maniobras fueron entre 15 y 20 días después de la notificación fehaciente de la intimación por los alimentos. "Se autoinhibió a los fines de no cumplir con la cuota alimentaria. En la audiencia, frente al juez, el hombre dijo que no conseguía trabajo como médico y que no era suficiente lo que ganaba para vivir de eso", señaló.

Disc jockey. En esa instancia, el hombre había dicho incluso que su sueño era ser disc jockey y eso figura en la contestación de la demanda. En octubre de ese año, la madre de la chica inició una denuncia por incumplimiento de los deberes de asistencia familiar. La inhibición económica del padre fue una traba y al demostrar que no tenía nada no había posibilidades de exigir el cumplimiento de la cuota. Frente a eso, el hombre interpuso un recurso de apelación con la consideración de que ya no era médico y que su profesión iba a ser la de DJ. El juez dio lugar, pero dejó en claro que el pago de los alimentos provisorios seguían vigentes. El padre de la niña nunca cumplió.

   

Nueva demanda. Así las cosas, este año se interpuso una nueva demanda ante la Fiscalía de Paraná, "en base a los incumplimientos de esos alimentos provisorios. Se dio lugar, se dictó el auto de apertura a prueba y se fijó fecha de audiencia, pero de manera sorpresiva notificaron dos días antes que la misma se suspendió. Iba a ser el 29 de abril. La justificación la conocimos el 10 de mayo y supimos que se dispuso la causa a archivo. Esto fue porque la fiscal de turno entendió que no estaba agotada la vía Civil ya que existía un recurso de apelación. "La fiscal no leyó bien la demanda, que no era por la sentencia definitiva sino por el pago de la cuota provisoria", contó Zufiaurre.

   Pero además, la causa pasó a archivo porque se entendió que no había incumplimientos del padre que aún paga una cuota de 450 pesos para que la menor subsista.

   

Vía privada. Tras una apelación fallida, la querella agotó la vía pública de defensa y recurrió a la acción privada. En esta instancia la madre de la niña es presentada como querella particular. "Estamos a la espera de la apertura. Dependerá de la decisión del juez de Garantías que dé lugar o no a la causa", sostuvo la abogada.

   Es que existe legislación por la cual se establece la prisión de un mes a dos años o multa a quien no cumple con la cuota alimentaria, y la pena de uno a seis meses de prisión para quien, con la finalidad de eludir el cumplimiento de sus obligaciones alimentarias, maliciosamente destruye, inutiliza o hace desaparecer bienes de su patrimonio o de manera fraudulenta disminuye su valor para frustrar en todo o en parte el cumplimiento de sus obligaciones.

   "Es más que obvio que este hombre, lo que hizo, fue desprenderse de todo a fin de no cumplir", destacó la abogada. Tanto ella como la madre de la chica (hoy de 14 años) esperan que esta semana se dé lugar a la apertura de la causa.

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