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Jueves 02 de Octubre de 2008

Para los porteños que lo miran por TV

Por fin. El federalismo ganó una batalla, aunque menor, muy menor. Pero las grandes victorias se construyen de pequeños triunfos. La final de la Copa Davis se jugará en Córdoba o Mar del Plata, pero no en Buenos Aires, pese a la presión del lobby porteño para que eso ocurra. Es que el plantel argentino, integrado mayoritariamente por tenistas del interior, al igual que su capitán, impuso finalmente su deseo de jugar fuera de la Capital en un estadio cerrado y en superficie de carpeta dura.

Por fin. El federalismo ganó una batalla, aunque menor, muy menor. Pero las grandes victorias se construyen de pequeños triunfos. La final de la Copa Davis se jugará en Córdoba o Mar del Plata, pero no en Buenos Aires, pese a la presión del lobby porteño para que eso ocurra. Es que el plantel argentino, integrado mayoritariamente por tenistas del interior, al igual que su capitán, impuso finalmente su deseo de jugar fuera de la Capital en un estadio cerrado y en superficie de carpeta dura.

Claro que, en lo personal, hubiera preferido que Rosario pueda ser sede de ese evento, pero lamentablemente tenemos que admitir que nuestra ciudad carece de la infraestructura necesaria para tal fin, principalmente de un estadio cubierto en óptimas condiciones y con gran capacidad. Una lástima.

Justamente, en la anterior columna (“ ¿La selección es nacional?”) había planteado la indignación que causa que la selección nacional de fútbol dispute todos sus partidos de local siempre en Buenos Aires. Como máximo, juega amistosos en el interior, pero no por los puntos, como es el caso de las eliminatorias. ¿Por qué? ¿Acaso no es la selección que representa a todo el país? ¿Acaso los habitantes del interior no tienen derecho a poder verla jugar sin tener que viajar a Buenos Aires? Pero esto no es casual ni aislado. Todo el país está sólidamente formateado en base a este centralismo porteño. Política, cultura, deporte, economía, medios...

Así, que se haya podido sacar de Buenos Aires la final de la Copa Davis es verdaderamente una victoria. Un triunfo tan o más difícil que ganarle a España en noviembre, y que se logró gracias a las presión que ejercieron sobre la aporteñada Asociación Argentina de Tenis, Nabaldian (Unquillo), Del Potro (Tandil), Calleri (Río Cuarto), Cañas (Buenos Aires) y el capitán del equipo Mancini (nació en Posadas, pero vive en Rosario).

Por eso, y aunque mucho no rima, se impone el “Y ya lo ve, y ya lo ve, es para los porteños que lo miran por TV”.

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