Tarifazo
Lunes 15 de Agosto de 2016

Para Lifschitz, la "tozudez" del gobierno nacional impidió resolver el tarifazo

El socialista advirtió también que a la administración de Cambiemos "le resulta difícil aceptar las críticas"

El gobernador Miguel Lifschitz criticó ayer lo que llamó "tozudez" del gobierno de Mauricio Macri al poner en vigor los aumentos de las tarifas de servicios públicos y enfatizó que esa actitud impide que se resuelva el problema.

"Si no hubieran tenido una mirada tan tozuda, el problema estaría resuelto. De aquí para adelante hay que establecer reglas de juego claras", planteó el jefe de la Casa Gris respecto del tarifazo.

Lifschitz sostuvo que los aumentos se aplicaron "pésimamente con tantas idas y vueltas", que "hasta el propio gobierno nacional se dio cuenta" de sus errores.

"Pienso que no hay que retrotraer todo, porque sería peor el remedio que la enfermedad. Hay muchos sectores que pueden pagar las tarifas, entonces de lo que se trata es de tener políticas de exención, de gradualismo y de financiamiento para los sectores que lo necesitan", planteó el socialista.

Al respecto, Lifschitz sostuvo que "nadie puede acomodar su presupuesto de un día para el otro con cambios de 200, 300 y 400 por ciento de aumento en las tarifas". E insistió en que la suba "debería ser gradual y con preaviso para que la gente se vaya acomodando".

También se declaró en contra de que el gobierno espere una decisión de la Corte Suprema de Justicia nacional sobre el fallo que frenó el aumento en la tarifa del gas, por considerar que el presidente Mauricio Macri debe tomar una decisión política para revertir la situación.

"Creo que a los problemas políticos debe resolverlos la política y no la Justicia. No es bueno que la Justicia tenga que estar solucionando esas cosas. La solución debería ofrecerla el gobierno para que sea una salida hacia adelante. Hay que buscar un camino intermedio que deje satisfechos a quienes hicieron el reclamo", aseveró el mandatario provincial.

También señaló que al gobierno de Macri "le resulta difícil aceptar críticas" y dijo que el socialismo "siempre tuvo un espíritu constructivo para encontrar puntos de acuerdo para trabajar en conjunto, ya que muchos de los problemas de las provincias tienen que ver con políticas nacionales".

"Queremos un país más federal y que las provincias tengan el rol que les corresponde, no estar alineadas políticamente sino trabajar en conjunto", afirmó Lifschitz.

Lifschitz volvió a la carga contra la Casa Rosada luego de que el propio Macri saliera, a fines de julio pasado, a marcar las diferencias entre el PRO y el socialismo al asegurar que el socialista "es el gobernador que tiene menos vocación para coordinar y trabajar en equipo".

Incluso, el jefe del Estado fue más allá en su arremetida al enfatizar que con la intendenta de Rosario, Mónica Fein, del mismo signo político que el mandatario santafesino, "se puede trabajar mejor".

El pronunciamiento del jefe del Estado detonó un ida y vuelta de reproches entre la Nación y la provincia. Y el termómetro elevó la temperatura política a comienzos de la semana pasada, cuando el macrismo oficializó, junto a sus socios radicales, la Mesa Cambiemos Santa Fe, una iniciativa con la mira centrada en las elecciones de medio mandato de 2017.

En otro orden, el gobernador opinó que por la reforma política y electoral que propone la Casa Rosada "hay una gran coincidencia" en torno a la implementación de la boleta única, pero "muchos interrogantes" respecto del uso de un sistema electrónico.

El socialista evaluó que "ese aspecto de la reforma merece un debate bastante más profundo" ya que "muchísimos países desarrollados y de sólidas instituciones que tenían sistemas electrónicos los han abandonado porque fueron cuestionados".

"Sobre el sistema de boleta única en general hay una gran coincidencia. Sí hay muchos interrogantes y dudas respecto de la boleta electrónica", aseguró Lifschitz.

Respecto de cómo debería administrarse el sistema en caso de que obtenga aprobación, el gobernador dijo: "Preferiría que eso estuviera en manos del Estado".

"No me niego a la discusión, pero creo que merece darle el tiempo que requiera y escuchar todas las voces", concluyó el socialista.

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