Edición Impresa
Sábado 24 de Octubre de 2015

"Para enseñar hay que estar enamorado de la profesión, de la educación física"

• Reflexiones y propuestas El profesor Edgardo "Bicho" Venturi plantea en su libro "Educación a la carta" la necesidad de ofrecer un real cambio pedagógico que impacte en las aulas.

"Para enseñar hay que estar enamorado de la profesión, de educación física". Quien habla es Edgardo "Bicho" Venturi, docente de la disciplina por más de 35 años. Esa manera de abrazar la enseñanza lo llevó a escribir el libro "Educación a la carta. Educación física, el cambio es posible" que ya presentó en distintas localidades santafesinas y pronto lo hará en el Isef Nº 11 de Rosario. En charla con LaCapital opina sobre por qué tantos chicos eligen estudiar este profesorado, acepta las críticas más reiteradas sobre estas clases en las escuelas y habla de la necesidad de encarar un real cambio pedagógico.

La decisión de Venturi de escribir su libro (Ediciones Librería La Cultura) valiéndose del género epistolar se explica en el sentido de cercanía y afectivo que le da a sus reflexiones. Está convencido que una condición esencial del oficio de cualquier educador es "tener relación total con el afecto, con la pasión y sentir al otro". Por eso insiste con la idea de enamoramiento de la educación física, de hacerla valer junto a los otros. "Muchas veces hacemos teoría abstracta, aislada de lo que enseñamos, porque no sentimos en el otro lo que está pasando", analiza sobre cómo debiera pensarse en forma integral la enseñanza. Y agrega que también se valió del recurso de las cartas para escribir su libro para incluir a todos los que de una u otra manera intervienen en la educación. Pensó entonces a quién dirigía sus palabras y tuvo en cuenta a cada uno: a los alumnos, a los docentes y hasta al sector administrativo. "Porque pienso en una institución en sentido integral", da como razón primordial.

Destinatarios.PUNCTUATION_SPACESin embargo, Venturi reconoce que los destinatarios principales de su libro son sus colegas de trabajo a quienes los convoca a pensar juntos, colectivamente, "un real cambio pedagógico". Tal como explica, las distintas teorías, corrientes didácticas y hasta conceptos que se reciclan en las aulas (desde "constructivismo" hasta "aprendizaje significativos", por ejemplo) rebotan en las paredes de las clases y no terminan de impactar en la enseñanza. Para el docente el desafío actual debe pasar por "no repetir sin pensar, sino por problematizar, en este caso la educación física, apoyándose en la teoría y en los distintos autores".

Además de profesor en educación física, Venturi es licenciado en motricidad y deportes con orientación en gestión, entrenador de básquetbol, y ha dictado clases en la Facultad de Humanidades y Artes (UNR), en la Universidad de El Salvador, en el Instituto de Educación Física (Isef) Nº 11 y en colegios secundarios. Para el educador, un aspecto central que debe considerar un real cambio pedagógico es la capacidad crítica de los estudiantes: "Que los alumnos de educación física puedan pensar y los ayudemos a pensar". Observa que por lo general en los profesorados el docente llega con la clase preparada y repite lo que programó, lo que él pensó para los estudiantes sin darles la participación necesaria en la construcción de conocimientos.

Mirada integral.PUNCTUATION_SPACEOtro tema que define como central en estos cambios pedagógicos indispensables es "la concepción integral de la educación", en este caso de la educación física. Una mirada integral que ayude a comprender el aprendizaje como un todo y "no por pedazos"; además de tener en claro "hacia dónde se va con esta disciplina". Y aclara que estas decisiones no son meras estrategias de enseñanza sino una opción ética de educar, de respeto a los alumnos, quienes deben tener en claro a dónde y a qué se apunta con lo que se enseña y aprenden.

Venturi es muy crítico del proceso de los cambios de planes de estudio que se está dando a nivel provincial en el nivel superior, en particular en el profesorado de educación física. Estima que sin la capacitación adecuada de los docentes, sin participación real, "el cambio curricular es otro papel más" con "títulos maravillosos, palabras bien lindas pero que no llegan a la realidad". Y advierte que los espacios para el deporte pierden lugar en las clases de educación física proyectadas en estos nuevos diseños. Algo que lamenta porque, entre otros argumentos, recuerda que "el deporte tiene valores propios" que no pueden desconocerse.

En su visión, la educación física es "educación, cuerpo y movimiento", y es con una concepción integral con la que hay que apropiársela tanto desde la teoría como de la práctica. "Pero no en forma divorciada", aclara sino enriqueciéndose una de otra.

El profesorado de educación física figura entre las carreras más elegidas (junto a las tradicionales universitarias como medicina o psicología) por los jóvenes. El autor de "Educación a la carta" explica que eso encuentra razones de todo tipo. Por un lado, muchos chicos la eligen porque "suponen que hay poco que estudiar, que no es difícil, la ven como una carrera fácil". "Y a veces tienen razón, porque algunas clases se aprenden con tres hojas de fotocopias", admite sobre algunas experiencias que poco favorecen la preparación de los futuros docentes. Aquí hace un paréntesis en su relato para diferenciar esta apreciación y valorar por sobre las críticas la "onda" que hay en el Isef 11: "La palabra que usan los estudiantes es esa «onda». Y la verdad es que hay buena onda en las aulas, en los recreos, en los campamentos. Se siente la educación física con buena onda".

Entre las buenas razones de esta elección vocacional, menciona a aquellos que eligen la carrera porque han tenidos buenos modelos en sus educadores, profesores que "han jerarquizado la materia y se sienten bien en ese lugar". También recuerda que ingresan muchos jóvenes atraídos por un deporte en particular, pero a quienes no les interesa tanto la docencia. Y también están los que quieren enseñar pero sin tener mucha idea del movimiento. "Para los dos casos es un desafío", reconoce como una tarea que no deja afuera a quienes enseñan.

Su exprimentada trayectoria en el campo de la docencia le permite una mirada crítica sobre el trabajo de enseñar educación física, también para recordar una y otra vez que la profesión requiere de mucho estudio y de un buen tiempo para el propio movimiento. De alguna manera para no perder la coherencia entre el decir y el hacer.

Sobre la enseñanza.PUNCTUATION_SPACE¿Por qué tiene tan mala prensa la educación física? "Hoy fueron a clases por 10 minutos", "El profesor mira el celular mientras los chicos corren detrás de la pelota", "Si llueve un poquito la profesora le dice a mi hija que no vaya, y eso que el gimnasio es techado". Algunos de los comentarios más escuchados alrededor de estas clases de parte de las familias y aún de los chicos. "Son todas situaciones que salen de la realidad, hay profesores sin ganas y hay otros que son muy buenos docentes, con muchas ganas", admite Venturi y aclara que "por ahí repercuten, se conocen más este tipo de situaciones de profesores que han hecho cosas horribles en la educación física que de las otras". También piensa que estas realidades existen en todas las áreas. "Por eso es necesario un real cambio pedagógico", propone una vez más.

Un camino posible

“La educación física es simplemente otro de los tantos caminos que la educación puede elegir para desarrollar una acción y una misión”, expresa Edgardo “Bicho” Venturi en la introducción de su libro “Educación a la carta”.
   A las reflexiones sobre la enseñanza y el aprendizaje de la disciplina, destinadas a diferentes interlocutores, Venturi suma propuestas de trabajo para pensar y promover un cambio educativo que impacte en mejores aprendizajes. 

Comentarios