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Lunes 24 de Agosto de 2009

Pan y fútbol, pero para todos

El gobernador Hermes Binner señaló la semana pasada que está a favor de que se transmita el fútbol por televisión abierta para que todos los argentinos puedan verlo, pero advirtió que está más preocupado por la pobreza. Obvio, demás está decir que es el tema excluyente de la Argentina, pero por qué mezclar los tantos. ¿O acaso el mandatario no se ofuscó cuando al presentar el proyecto del Puerto de la Música la oposición justicialista lanzó duras críticas acusándolo de priorizar una “obra faraónica” en lugar de solucionar el grave problema de la pobreza en Rosario? ¿En qué quedamos, no hay prioridades?... 

El gobernador Hermes Binner señaló la semana pasada que está a favor de que se transmita el fútbol por televisión abierta para que todos los argentinos puedan verlo, pero advirtió que está más preocupado por la pobreza. Obvio, demás está decir que es el tema excluyente de la Argentina, pero por qué mezclar los tantos. ¿O acaso el mandatario no se ofuscó cuando al presentar el proyecto del Puerto de la Música la oposición justicialista lanzó duras críticas acusándolo de priorizar una “obra faraónica” en lugar de solucionar el grave problema de la pobreza en Rosario? ¿En qué quedamos, no hay prioridades?

Hace años escuché decir lo mismo del puente Rosario-Victoria. Principalmente sectores poderosos de Capital Federal y referentes patricios de la ciudad de Santa Fe lanzaron fuertes críticas tildándolo de “un monumento al despilfarro” en medio de los graves problemas de pobreza del país, pero hoy a nadie se le ocurriría decir lo mismo. ¿Acaso estuvieron mal gastados esos fondos públicos?

Además, si el fútbol es un gran negocio y da ganancia, y ahora es el Estado quien se va a quedar con ella, ¿dónde está el problema?, ¿o justamente ese es el problema?

Suena bien, pour la galerie, decir siempre que primero hay que solucionar el tema de la pobreza. Pero como ésta es estructural no se resuelve simplemente con una partida extraordinaria del presupuesto, sino que hay que hacer cambios económicos estructurales. Y eso no es tan sencillo.

 Desde ya que un gobierno debe tener prioridades e invertir el dinero disponible en los asuntos que crea más importantes. Y para combatir la pobreza la inversión debe estar destinada a salud, vivienda y educación. Pero en las otras áreas qué hacemos mientras tanto, ¿nos quedamos de brazos cruzados? No se puede dejar de destinar fondos a la cultura y al entretenimiento para que todos puedan acceder a esos bienes. Si no, cerremos los museos, los centros culturales, las escuelas de arte; que el Estado no gaste en financiar películas, edición de libros e incluso en un canal de TV hasta tanto no se solucione por completo el tema de la pobreza.

“Pan y circo”, denuncian algunos, escandalizados porque el Estado ha intervenido en el negocio de la televisación del fútbol. Pero estas seguramente son personas que no tienen problemas económicos para acceder al pan y al circo todos los días y tantas veces como quieran. El fútbol es un escape, una distracción y un gran entretenimiento para mucha gente que trabaja, todos los días y muchas horas. Por ello, "pan y circo", pero al menos para todos.   

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