Cartas de lectores
Miércoles 21 de Septiembre de 2016

Pami II, turnos por la web

Toda vez que aparece el sentido común en estos tiempos tan difíciles por la manifiesta irresponsabilidad de no poca cantidad de funcionarios, ya nos parece una hazaña o quizás un sueño.

Toda vez que aparece el sentido común en estos tiempos tan difíciles por la manifiesta irresponsabilidad de no poca cantidad de funcionarios, ya nos parece una hazaña o quizás un sueño. Pero esto es de una creatividad indubitable. El nuevo sistema de otorgamiento de turnos para la atención en consultorios médicos, a través del sistema e-mails, está llenando un vacío y espero que pronto desaparezca esa famosa grieta que permitía, ante la posibilidad de obtener algún turno, amanecer en el sector, debajo de una burbuja de PVC. No sé si hoy ya se abre a primera hora la puerta de acceso al área de otorgamiento, lo que me consta es que hasta hace poco tiempo había que permanecer expuesto a los rigores de la temperatura invernal esperando que "Seguridad" otorgara el número de orden, y más tarde proceder a la apertura de la puerta. A nadie se le ocurría visitar antes del amanecer el sector en cuestión. Pero ya está, la publicación impresa respecto de tal novedad se encuentra en pequeños volantes, ignorados por muchos, en la mesa de informes en la entrada del nosocomio. Una sugerencia nada más: sería del caso imprimir afiches y colocarlos en diferentes espacios del nosocomio. Felicito a quien o quienes tuvieron esa brillante idea que he comprobado la celeridad, intención y excelente propósito de responder en la forma que lo hacen. Quiero aclarar que hasta bien avanzado el día se producen las respuestas y se solicita simultáneamente la confirmación. Sería una manifiesta ingratitud y falta de reconocimiento dejar de ponderar esa extraordinaria idea. Vayan mis respetos extensivos a quienes funcionan como operadores del sistema electrónico. No siempre se tiene que cuestionar. Dios quiera que de una buena vez el sentido común y el compromiso se instalen en nuestro bendito país, donde la presencia de las huestes demonizadas, ya se ha hecho una constante.

Oscar H. Rodríguez / DNI 6.004.403

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