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Sábado 22 de Febrero de 2014

Palomas que tienen en vilo al girasol

La paloma continúa al acecho del girasol y otros cultivos en distintos puntos del país, por lo que un estudio propone medidas de manejo específicas para disminuir los daños causados por...

La paloma continúa al acecho del girasol y otros cultivos en distintos puntos del país, por lo que un estudio propone medidas de manejo específicas para disminuir los daños causados por esta plaga.

Entre las medidas de carácter general, el documento plantea que no se debe esperar a tener las palomas en el lote para evaluar qué acciones tomar y destaca el monitoreo frecuente como medida para anticiparse a la presencia de las aves y los daños asociados.

El coordinador de la comisión de daños de aves de la Asociación Argentina de Girasol (Asagir), Jorge Harguindeguy, sostiene que "si bien es prematuro todo lo que se pueda evaluar en cuanto a la incidencia de la plaga al día de hoy —ya que en el norte falta cosechar los girasoles de siembra tardía y en el oeste la trilla comenzará a fines de febrero— se han visto casos de aparición de palomas sobre trigo durante la cosecha en la zona oeste del país, y sobre soja en Córdoba, durante la implantación".

Este dato de la realidad vuelve oportuno recordar las medidas de manejo recomendadas para disminuir las pérdidas por la plaga en el cultivo de girasol.

Un trabajo de investigación encarado por la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), con el soporte de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (Minagri), formuló sugerencias.

Se recomienda, como una importante medida de prevención, "acortar el período de exposición del cultivo a las palomas mediante una cosecha anticipada", y aclara que con 16 por ciento de humedad el girasol está en condiciones de ser cosechado. También plantea que, en los casos que el ambiente lo permita, se puede desecar químicamente el cultivo con productos aprobados.

"El uso de defoliantes químicos constituye una alternativa de manejo que acorta el secado del cultivo de 18 a 22 días, reduciendo el tiempo de exposición del grano a la paloma y contribuye a homogeneizar el nivel de humedad del cultivo antes de entrar a la trilla, aumentando la eficiencia de la cosecha", se dijo.

Estos productos se deben aplicar cuando el cultivo se encuentra en estado de madurez fisiológica.

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