paginasolidaria
Martes 10 de Octubre de 2017

Un fotógrafo que se decidió a luchar por la conciencia social

Sebastián Gil Miranda dio su charla TED en Rosario. Sus imágenes contribuyen a cambiar el mundo. Es fundador de varios proyectos solidarios.

"Mi interés es que la fotografía sea una herramienta de cambio social", subrayó Sebastián Gil Miranda, un fotógrafo reconocido mundialmente, de 41 años, que nació en Francia, vivió en Misiones y ahora está en Buenos Aires.
Estudió psicología, escribió novelas, armó su propia editorial, dirigió obras de teatro y también incursionó en el mundo de la música. Sin embargo, la fotografía es su verdadera pasión. Hoy es uno de los fotógrafos sociales más premiado del mundo. Su deseo es que las imágenes movilicen, y mejoren el mundo a partir de la toma de conciencia de las realidades que viven tantas personas en el mundo. El sábado estuvo en Rosario donde dio su charla TED "Impacto mediático versus impacto social".
Sebastián comenzó sacando fotos como un hobby, pero "cada vez me fui dedicando más a la fotografía documental. El viaje a Tanzania, Senegal, Marruecos y la India me produjo un quiebre porque me di cuenta de que podría mostrar una realidad social. Descubrí que tenía empezar a usar la fotografía como instrumento de cambio, que mejoren las condiciones de vida de las personas que retrataba", cuenta.
Los medios internacionales comenzaron a interesarse por su trabajo y publicaron sus fotos revistas y diarios como National Geographic, The Guardian, BBC, CNN, Le Nouvel Observateur, British Journal of Photography, Huffington Post, O Globo, y Gramma, entre otros. De esta manera muchos dramas humanos se visibilizaron.
gil1.jpg
"Me involucro en cada lugar que voy, estoy con la gente, comparto la vida con ellos y allí surgen las historias que cuentan mis fotos", explica.
Esas imágenes lo llevaron a la acción y así fundó varias organizaciones. Una de ellas es "Photographers for Change", fotógrafos por el cambio, que armó con una fotógrafa holandesa y un documentalista inglés. Se trata de ayudar a chicos refugiados en Lesbos, Grecia. Ahora están estudiando cómo replicarlo en Argentina, destinándolo a chicos que viven en situación de conflicto.
Otro de los proyectos de Sebastián se desarrolla en una favela de Rio de Janeiro, donde el fotógrafo Página solidaria descubrió un grupo de ballet. A su vez, en Argentina, en 2014 realizó un trabajo en la villa La Cárcova donde armó un taller de fotografías para chicos y cuando quiso salir por el barrio a tomar imágenes, varias motos con jóvenes armados le advirtieron que allí no se hacían fotos. Sebastián tuvo que rearmar el taller y cuando invitó a los chicos a que posaran, vio sorprendido que el primer gesto que hacían era portar un arma y la segunda pose era fumando paco. "Eran chicos de 6 años y para ellos esas actitudes son las más chancheras", comentó. Este trabajo lo realizó con la fundación Abriendo Caminos, que acompaña a los chicos para que terminen el colegio.
gil.jpg
"En estos lugares también se aprende mucho, yo crezco, me encuentro con gente que lucha, que tiene arraigado el sentido de compartir, que distingue qué tiene verdadero valor y desde que me dedico a esto intento ser un poquito mejor persona. Además, me doy cuenta de que en los lugares más pobres es más fácil ser feliz, algo que el materialismo en el que vivimos parece impedirlo".
El año próximo Sebastián viajará al mundial de fútbol a Rusia y allí con otros aficionados retratarán el "detrás del mundial" para mostrar que hay detrás del comercio del fútbol. Este trabajo ya lo hizo en Brasil, para el mundial y en los Juegos Olímpicos. Esas imágenes lo dicen todo. Para más datos: www.sebastiangilmiranda.com.

Comentarios