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Martes 08 de Agosto de 2017

Moteros repartieron más de 500 juguetes a los niños

El domingo salieron en caravana desde la plaza Pringles y visitaron a los chicos internados en el hospital Centenario, a los alumnos del jardín Surcos y a los que asisten al comedor Las del Indú

Por tercer año consecutivo se realizó, el domingo pasado, la Motocaravana Solidaria, un evento que tiende a consolidarse en la ciudad. Unos 80 moteros hicieron rugir los motores, se concentraron en la plaza Pringles y desde allí partieron hacia distintos lugares para llevar regalos a los más chiquitos.

La iniciativa la lanzó Marcos Duclós, un joven aficionado a las motos que en un momento decidió que podía utilizar su vehículo para dar una alegría a los chicos. Así comenzó a juntar juguetes y a repartirlos en fechas cercanas al Día del Niño.
"Este año fue el mejor", afirma satisfecho. Y es que cada vez los moteros adquieren más experiencia.
La organización del evento comenzó hace un mes cuando Marcos junto con su hermana Juliana y su familia empezaron la campaña para pedir juguetes donados.
"Al principio nos llegaron pocas cosas y nos preocupamos bastante, pero la última semana explotó", cuenta Marcos feliz por la experiencia.
Los rosarinos volvieron a mostrar su costado solidario y se volcaron en juguetes para los niños. "Recibimos más de 600, la mayoría de ellos nuevos y también nos donaron alfajores y golosinas", relata.
Durante el mes pasado los moteros se dedicaron a envolver los regalos y armar los paquetes, y el domingo se unieron para repartirlos.
Cerca de 80 motos circularon por las calles de Rosario y se dirigieron primero al hospital Centenario. Allí visitaron las salas de pediatría, maternidad, neonatología y oncología. Varias de las moteras se vistieron de payaso para repartir los juegos. El recorrido estuvo acompañado por voluntarios de Foto Positiva, una organización que registra actividades solidarias.
Desde allí partieron hacia el jardín de infantes Surcos, que funciona en el Centro Educativo Cuatro Vientos de Cabín 9. "Los chicos se portaron muy bien, estaban muy organizados", señala Marcos.
Para las docentes y las voluntarias del jardín el día fue inolvidable. "Hay que pensar que para nuestros chicos este es el único festejo por el Día del Niño que tienen y además el único regalo que van a recibir", explicó Jorgelina Prats, coordinadora de las voluntarias de Surcos.
Los chicos esperaron a los moteros junto a la entrada, en fila para verlos pasar. La llegada fue una auténtica fiesta. Mientras ellos tocaban bocinas los chicos aplaudían felices.
Luego, cada uno armó una ronda junto con su maestra, y los primos y hermanos, que también asistieron, hicieron lo propio con las voluntarias. De esta manera se garantizó el orden y cada chico pudo recibir un regalo.
"Las voluntarias fueron clave para la organización y los moteros también porque ellos se bajan de las motos y se ponen a ayudarnos con los chicos. Son excelentes", destacó Jorgelina.
Desde allí los moteros siguieron hasta Roldán donde repartieron juguetes a los chicos del comedor "Las del indú". Terminaron exhaustos pero llenos de una felicidad. Eso sí, aseguraron que ya comenzarán a trabajar para la cuarta Moto Caravana Solidaria que será el año próximo.

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