Policiales
Jueves 14 de Julio de 2016

Padres de un policía asesinado pidieron ser querellantes en la causa

Los padres del suboficial Diego Raúl Castaño, quien tenía 28 años cuando fue asesinado el 20 de septiembre del año pasado en la plaza central de la localidad de San José del Rincón, pidieron constituirse como querellantes en la investigación abierta contra otros dos agentes de la fuerza que presenciaron el crimen pero no intervinieron para frenarlo.

Los padres del suboficial Diego Raúl Castaño, quien tenía 28 años cuando fue asesinado el 20 de septiembre del año pasado en la plaza central de la localidad de San José del Rincón, pidieron constituirse como querellantes en la investigación abierta contra otros dos agentes de la fuerza que presenciaron el crimen pero no intervinieron para frenarlo.

Los familiares de Castaño pidieron ser parte de la causa como particulares damnificados por la omisión de los policías imputados por incumplimientos de sus deberes y buscan ampliar esa acusación a abandono de persona.

El pedido fue realizado por Norma y Paulo, los padres del agente de la Policía de Acción Táctica asesinado y tuvo el visto bueno de la fiscal Gabriela Arri pero la oposición del defensor de los policías que fueron pasados a disponibilidad. Es que los dos efectivos, según el abogado Romeo Díaz Duarte, "la noche del crimen no estaban de servicio, ni siquiera tenían su arma reglamentaria. Estaban de civil, en una plaza llena de gente. Incluso, cuando se produjo el crimen, si ellos intervenían podían correr riesgos. Ellos colaboraron con lo que pudieron, dieron aviso al 911 y eso está probado".

Agresión fatal. A Diego Castaño lo mataron la madrugada del 21 de septiembre del 2015 en medio de una discusión en la plaza de San José del Rincón. Allí al menos dos hombres le pegaron en la cabeza con la culata de su propia arma reglamentaria y lo dejaron tirado, malherido. Hubo varios testigos, algunos vecinos de la zona y los dos policías acusados.

Según la investigación, Castaño recibió golpes de puño y patadas y cuando cayó al suelo le quitaron su pistola 9 milímetros y le asestaron varios culatazos hasta matarlo.

Dos horas después del crimen fue apresado el principal sospechoso, S.H.M., de 35 años, quien se escondía en un camping de Arroyo Leyes. Allí, al sospechoso le secuestraron una escopeta calibre 16 recortada con cuatro cartuchos intactos. Ese mismo día fue imputado por homicidio agravado, resistencia a la autoridad y tenencia de arma de fuego.

Entre las principales pruebas en su contra hay una filmación que muestra la brutal secuencia registrada en una de las cámaras de video vigilancia ubicada a unos 30 metros del lugar. Las imágenes muestran el ataque y cómo, tras la golpiza, varias personas se suben a sus autos y motos y desaparecen dejando al agente tirado en el piso y sin asistirlo, entre ellos los dos policías cuestionados.

"A mi hijo lo mataron como un animal", dijo la madre de Castaño. Y agregó: "Los testigos dicen que otro muchacho le pegó dos trompadas, lo hace caer de la moto y le pegó una patada. Y que cuando estaba desmayado boca abajo lo golpeó con la pistola. Primero intentaron dispararle pero como no salieron los disparos, lo golpeó en la nuca".

Comentarios