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Sábado 25 de Julio de 2009

Pablo Imen: "El trabajo, elemento formador"

Pablo Imen es pedagogo, investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y coordinador del Departamento de Educación del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Sostiene que uno de los desafíos que todavía no ha enfrentado la escuela con rigor es congeniar los contenidos escolares con los de la vida misma. También que el trabajo es un elemento formador, y por tanto es una ilusión pedagógica separarla de la educación.

Consecuente con esta visión e invitado a mirar la situación de los hijos de los obreros de Mahle, en tanto alumnos, y también cómo la escuela puede aprender de la lucha que encaran sus padres, Imen señala que es una oportunidad para entender la relación entre el trabajo y la educación. Sin embargo también advierte que no es una tarea sencilla ya que “la escuela tiende a una separación de lo escolar y la vida”.

“Es verdad que hubo experiencias que demostraron que era posible unir los contenidos escolares con lo que enseña la vida, y no mostrarlos como una disociación, como por ejemplo las que encararon el maestro Luis Iglesias, Jesualdo Sosa o las hermanas Cossettini. Sin embargo, y por lo general, la escuela no suele hacerse cargo de la vida y tampoco tiene herramientas para eso”, indica el pedagogo.

Entre las propuestas actuales que unen la realidad cotidiana con la escolar y para tener en cuenta, Imen menciona como muy valiosas las que ya son parte de las políticas educativas de Bolivia y Venezuela. “No son ejemplos casuales, ahí se entiende a la escuela como parte de su comunidad, de sus problemas y de las soluciones a sus problemas. Por tanto si un chico tiene que estudiar economía en 7º grado lo estudia, pero también asiste a una producción real para ver cómo se fabrican las cosas”, dice el educador de la UBA.

Perspectiva de derecho

Por otra parte, ante la situación de los hijos de obreros que padecen la incertidumbre sobre su futuro laboral, viven un presente de indefiniciones o están desocupados, el pedagogo indica que también es necesario mirar qué pasa desde la perspectiva del derecho a la educación.

Para explayarse sobre esta idea, recuerda como ejemplo negativo un hecho que involucra a niños inmigrantes y al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. “A algunos chicos extranjeros sin documentación no les permiten ingresar a algunas escuelas, y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avala esos mecanismos de exclusión. Es aquí donde la escuela pública tiene la responsabilidad indelegable de asegurarles el derecho a todos los chicos”, aclara.

Enseguida, subraya que para que se cumpla esa garantía, el Estado debe cumplir un rol muy activo, asegurando desde la provisión de los cargos docentes necesarios hasta los edificios adecuados. “Sobre el derecho a la educación, la responsabilidad primera es del Estado, después de la institución y de los docentes, tiene que haber un lugar para todos los chicos sin ninguna excusas”, opina.

Tarea pendiente

Una de las tareas pendientes para el educador es considerar al “trabajo como un elemento formador, en especial en la adolescencia”. “La escuela _dice_ debería tener lazos muy fluidos con todas las experiencias de producción, sean fábricas recuperadas, sean cooperativas o pequeñas y medianas empresas. Pero en verdad, esto tendría que ser parte de la reflexión y de la educación: cómo se producen las cosas y cómo éstas pueden satisfacer las necesidades humanas”.

Recuerda además que el caso de los hijos de los trabajadores de la autopartista no es el primero a considerar y analizar desde la educación. Cita aquí las instituciones educativas que se armaron a partir de las fábricas recuperadas, un caso distante del local pero igual de relevante para tener presente.

¿Y cómo aprenden los chicos de esta incertidumbre que viven los padres? Ante la pregunta, Imen comenta que esta faceta corresponde analizarla desde el aspecto educativo que tiene el trabajo.

Estoy leyendo muchas producciones del Movimiento de los Sin Tierra (Brasil), que aseguran que parte fundamental de la educación es compartir el trabajo, no haciendo cargo a los chicos del actividad en sí, pero sí que sepan planificarlo, conocer cómo se organiza y distribuye lo producido. Todos aprendizajes fundamentales que luego pueden utilizar como adultos”, precisa.

Imen agrega que actualmente trabaja con la iniciativa pedagógica de los Movimientos de los Sin Tierra: “Tienen una experiencia muy importante que alcanza hasta los propios profesorados de docentes. En todos los casos, vinculan la producción material a la cultura y a la educación de los asentamientos”.

Sin embargo, hace la salvedad de que es un modelo distinto al que conocemos en la Argentina, ya que “en Brasil no hubo un desarrollo espectacular del sistema educativo desde fines del siglo XIX como en el país”. Además, agregó: “Nuestra lucha es para que la escuela pública incorpore a todos los chicos en todas las instituciones estatales”.

Al volver de manera puntual sobre la relación que tienen el ámbito educacional con las fuerzas productivas agrega: “Algunos nostálgicos o educacionistas dicen que hay que pensar a la educación separada del trabajo, y eso es un imposible pedagógico. Lo que hay discutir siempre es qué tipo de educación para qué modelo de trabajo, porque no es lo mismo una Sociedad Anónima que una empresa cooperativa”.

Imen considera que es importante que “los pibes conozcan los problemas y la soluciones de la producción, que tienen que ver con satisfacer las necesidades humanas. Es una pata fundamental del proceso pedagógico”.

Interrogante

Una de las preguntas latentes frente al conflicto de Mahle es cómo fortalecer la importancia del estudio, cuando los chicos ven a sus padres sufrir la incertidumbre del puesto laboral.

Imen no titubea y asegura: “La educación no les va a dar trabajo, no creo que la finalización del nivel secundario o universitario vayan hacerlo, lo que lo asegura es la política económica”.

Al respecto, es crítico de las corrientes que define como de “optimismo pedagógico” que suponen _ dice_ que “por tener educación formal un joven automáticamente conseguirá un empleo. Eso dependerá indudablemente de la política económica”.

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