Claudia Casabianca
Jueves 09 de Febrero de 2017

...Y también fue "escándalo"

La tenista, que fue 38º en el ránking mundial y primera campeona argentina de un Grand Slam, fue castigada social y deportivamente por un colaless en 1981.

Pasó el tetazo y como después de un tsunami quedaron las réplicas. Algunos lo vivieron como escándalo, otros lo banalizaron o lo criticaron. Pero muchas y muchos defendieron la convocatoria a poner el pecho, para mostrar que la equidad en materia de derechos sigue siendo una asignatura pendiente para las mujeres en todos los ámbitos. También en el deporte, donde las disciplinas jugadas por varones gozan no sólo de mayor visibilidad sino de mejor paga. Entre las réplicas se recordaron por estos días algunos episodios que rozaron el "escándalo" en el mundo deportivo. Curiosamente uno de ellos tuvo como protagonista a una mujer: la tenista Claudia Casabianca, la primera campeona argentina de un Grand Slam. Una jugadora del inmaculado deporte blanco que llegó a ser 38 en el ránking mundial y que en 1981 "osó" aceptar una producción fotográfica mostrando el traste en colaless dentro de una cancha de tenis. Un oprobio que se castigó social y deportivamente.

"Era número uno y me obligaron a jugar la clasificación en un torneo. No me importó: jugué y gané. Nunca me importaron las críticas: siempre me cuestionaron por hacer lo que quería. Me emancipé a los 14 años para jugar al tenis, a los 16 tenía una Kawasaki 1000, estudié teatro y posé para la revista Libre para fotos que comparadas a cómo aparecen hoy las chicas en la televisión son una pavada", deslizó en diálogo con Ovación.

A los 53 años, hincha de Chacarita, soltera y madre de Giuliano y Gina, Casabianca sigue viviendo en el mismo barrio porteño de Villa Urquiza que la vio nacer. Y se ríe de la anécdota que los medios y el ambiente del tenis retrataron esa vez como "escándalo", al punto que aseguraban que había posado "desnuda". Un episodio que fue casi más promocionado que el título que había ganado en el abierto de Estados Unidos, al vencer a la por entonces número uno junior, la norteamericana Lea Antonópolis, por 3-6,6-4 y 6-3.

La ex campeona dice que la foto le sigue pareciendo "hermosa" y que la tiene colgada, en grandes dimensiones, en el living de su casa. En diálogo con Ovación dijo que no entendía qué es lo que escandaliza del tetazo.

"Ya Moria hacía esto hace años. Soy muy respetuosa de la vida ajena. El topless lleva tiempo en otro lados, nos tenemos que acostumbrar", deslizó. Y habló de otras desigualdades entre hombres y mujeres que vivió y se siguen dando en el tenis. Pero sobre todo, remarcó de qué se trata el trabajo que la sigue teniendo conectada al tenis, desde hace 25 años, con el que intenta que el drive y el revés estén al alcance de todos y que, dice, le cambió la vida.

"Soy empleada de planta en dos municipalidades (San Martín y Vicente López) y la única ex campeona mundial que entrena en el mundo a jugadores con capacidades especiales desde los 5 años en adelante. Jóvenes con autismo, síndrome de down o retraso madurativo, una veintena de jugadores en cada lugar", aseguró esta mujer literalmente inmensa, fibrosa, verborrágica y tan rubia como la más diva de la tevé.

Algunos sostienen que la hazaña de Casabianca fue opacada por la gloria de un hombre: nada menos que Guillermo Vilas, el vencedor de Jimmy Connors.

Ella, que no duda en poner a Willy en un altar, lo niega. Pero hay que decirlo: el 10 de septiembre de 1977, Casabianca se consagraba en el juniors femenino en Forest Hill y le daba el primer lauro mundial en singles de Grand Slam al país, un día antes que Vilas. Tenía por entonces sólo 17 años. "Sí, yo gané un sábado y él un domingo. Hasta cambié el boleto de avión para volver con él. Lo admiraba, y lo admiro. Vilas había comprado todo el sector privado y yo viajaba en turista. Me invitó a viajar con él y yo toqué el cielo con las manos, como si me hubiera invitado ahora Richard Gere", recordó.

Tendrían que pasar cuatro años para que se armara el famoso alboroto por las fotos de la revista. "En realidad se publicó la que estoy agachada y una más donde se me ve en remera mojada, pero no los pezones, no estaba desnuda. Me encantó hacerlas", aclaró. Y añadió: "Yo había vivido mucho tiempo en Francia, al lado mío en el vestuario de Murcia (Francia) se cambiaba René Richards (tenista que llegó a 20 en el ránking mundial y quien se realizó una cirugía para reasignación del sexo, en 1975), quien aún sigue siendo mi amiga en Facebook, ya había hecho un papel insignificante en una película con Omar Sharif, era mundana y no me parecía mala idea hacer unas fotos para una revista. Además me pagaban bien. Después vinieron los problemas y hasta Playboy me ofreció mucho dinero para posar pero ahí me negué: quería jugar al tenis, ser campeona mundial".

Casabianca sostiene que las diferencias de género en el tenis "se fueron emparejando". Y habla de que en su época Steffi Graff y Martina Navratilova militaron para que se acortara la brecha de ganancias que existe entre varones y mujeres.

"Eso me parecía justo ya en esa época, como también que haya una capitana en la Fed Cup, antes sólo había varones y no me parece bien: me gustaría alguna vez ocupar ese lugar, después de todo soy una ex campeona mundial", desafió.

Hoy Casabianca enseña tenis pero no juega más. "Me aburrí, fueron muchos años de entrenamiento", dijo quien sin embargo sigue mirando partidos por televisión. Si le dan de elegir un jugador, se queda con el suizo Stan Wawrinka y con Emiliano Valeira, un muchacho con síndrome de down que colabora con ella entrenando. En cambio si se tiene que quedar con una mujer, señala a Serena Williams. "En todos admiro más la actitud que la técnica", aseguró.

Ahora la ex campeona sólo sueña hacer una película con su vida y sumar apoyos para realizar torneos de tenis especial, algo que según dice "casi no existe en el país".

Para Casabianca, atrás quedaron los triunfos en Roland Garros y Wimbledon. Atrás quedó la lesión de rodilla por la que se retiró en 1986. Y también atrás quedaron las réplicas por las fotos y los "escándalos".

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