Ovación
Martes 01 de Agosto de 2017

Volver al ruedo, nada mejor para Noe Arancibia

Noe Arancibia retomó su trabajo como entrenadora tras la operación en mayo de un tumor cerebral que despertó la solidaridad de todo el mundo hockístico. "Ahora la que está para ayudar soy yo", dijo.

Cuando allá por abril el mundo hockístico se vio sacudido por la urgencia, muchos supieron quién era Noelia Arancibia. La vida "normal" de la ex jugadora de Newell's de 26 años y entonces entrenadora se veía tirada de los pelos por una mala noticia: le habían diagnosticado un tumor cerebral que debía operarse de urgencia. Con una salvedad no menor. Esa intervención costaría cerca de medio millón de pesos. Así fue como las muestras de solidaridad se hicieron evidentes por todos los rincones. Hoy, a casi tres meses de meterse en el quirófano, Noe está "de vuelta", en el mejor sentido. Retomó parte de sus actividades. Entre ellas, la que más disfruta como entrenadora de hockey. Y lo hace en Villa Mugueta, una localidad que no supera los 2.500 habitantes y que la adoptó como "una más". Con muestras de afecto que ya existían pero que se acrecentaron después del trance que vivió Noe. "Volver es espectacular. Es poder agradecer por todo lo que hicieron. Siempre estuvieron conmigo. Incluso aún llega gente al club (Eduardo Hertz) a preguntarme en qué puede ayudarme", cuenta.

El retorno supone sus cuidados. Por ahora no puede manejar autos y por eso papá y mamá la acompañan en cada entrenamiento (3 veces por semana) y en los días de partido, los domingos. Además de entrenar vuelca su tiempo en la recuperación, que incluye, además de la tranquilidad, rutinas de caminata y bicicleta. Una búsqueda de ritmo. Hace poco su médico Héctor Rojas le comentó que "está todo perfecto", salvo que hay que controlar especialmente cada tres meses una parte del tumor que no se pudo extraer en la cirugía. Y una secuela quedó en Noe, que la incomoda un poco pero que, ya sabe, tiene solución: "El ojo izquierdo (lado de la intervención) me quedó cerrado y si levanto el párpado me cuesta ver bien, me mareo". Le adelantaron que es muscular y que lo podrá recuperar. A pesar de ello señala que a la gente le llama la atención y preguntan cómo colaborar.

Desde que volvió a Mugueta, donde entrena nenas de Sub 14 en adelante, "fue todo impresionante, hicimos reuniones, varias familias me invitaron a sus casas y algunas chicas lloraron contándome cómo se habían sentido en el tiempo en el que no estuve". Emociones que fortalecieron lazos. Y por eso, Noe, que todo el tiempo piensa en cómo retribuir lo que se generó en torno a ella, está dedicada a ayudar a quien lo necesite. Y siempre hay alguien que necesita ayuda: "Eso tranquiliza", dice. Y hace.

Cuando le diagnosticaron lo que le diagnosticaron, Noe Arancibia estaba poniéndose en forma para sumarse a Gimnasia y Esgrima (GER), porque quería jugar con su hermana melliza Mayra, quien junto a sus compañeras mens sanas encabezaron las campañas solidarias. Pero ese deseo hoy todavía es lejano. Sin embargo, su acercamiento al hockey, desde el lugar que sea, resulta inevitable: "Tengo devoción por el hockey, no sé si jugaré de nuevo pero si es, va a ser con mi hermana, me sentiría tranquila al lado de Mayra".

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El caso de Noe, la gravedad y la urgencia calaron fuerte en el hockey local sin distinción de camisetas. Pero también varios personajes del hockey en el plano nacional se hicieron eco. Colaborando desde una acción concreta o desde la viralización misma de la historia. Hoy, a tantos meses, aquello la impacta igualmente: "Esto me hizo aprender que cuando alguien lo necesita, el hockey está. Y eso es lo más lindo. Algunas mamás se acercaron últimamente y me dijeron que para sus hijas querían elegir el hockey, por estas cosas". Noe está de vuelta, de a poco y con convencimiento: "Lo mío ya terminó, no pienso en que algo malo puede volver. Ahora la que está para ayudar soy yo. Al principio pensaba en devolver cada peso. No puedo y no es esa la manera. Así que devolveré todo eso ayudando. Quiero devolverlo", cierra.


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