Ovación
Jueves 02 de Marzo de 2017

Un paro justo pero mal implementado

La medida que adoptó Futbolistas Argentinos Agremiados es incuestionable desde el reclamo, pero contradictoria en su implementación.

La medida que adoptó Futbolistas Argentinos Agremiados es incuestionable desde el reclamo, pero contradictoria en su implementación. La medida es tardía, pero el atraso salarial es una realidad que no hace más que dejar expuesta otra vez la irresponsabilidad de un sector amplio de la clase dirigente. Pero si la determinación, como reza el comunicado del gremio, era la de "seguimos firmes en la retención de tareas y no participar en partidos oficiales", ¿entonces por qué ayer jugaron Huracán y Racing por Copa Sudamericana?

Esta ambigüedad del paro es lo que sí es reprochable porque se trata de una huelga selectiva, ya que los futbolistas en su posición gremial no participan en el torneo local pero sí lo hacen en los campeonatos internacionales. Es absurdo. Como si el Sindicato de los Camioneros adoptaran una medida para no manejar en las rutas nacionales pero sí hacerlo en los caminos de otros países. Seguramente dirán que se trata de una competencia de la Conmebol y no de la AFA, y es allí donde radica el mayor error. Porque esto no es nuevo, ya que FAA siempre adoptó esta doble concepción.

Los jugadores son empleados de los clubes, por lo tanto la medida de fuerza no debe ser a la AFA sino a los clubes, y por si no trabajan para ellos en un torneo tampoco lo deberían hacer en otros. Son las entidades las que no le pagan, y así quedó demostrado, porque algunas tienen al plantel al día mientras otras cuentan con atrasos salariales de uno, dos o varios meses.

Es también una torpeza catalogar a un paro como político para intentar quitarle legitimidad porque todas las medidas de fuerza colectivas constituyen una reacción ante políticas que quebrantan los derechos laborales.

Es factible también que en este caso el paro haya sido condimentado por una necesidad de su máximo representante gremial por su estado de debilidad representativa tras varios episodios, pero esta situación tampoco invalida el reclamo que se sustenta en un incumplimiento que no es nuevo, y por eso la medida se presenta como tardía pero no injusta.

Jugar o no jugar, parar o no parar, no tiene estaciones intermedias, por eso resulta ridículo haber decidido no hacerlo en el torneo local pero sí en el ámbito internacional, porque en definitiva la patronal sigue siendo la misma.

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