Ovación
Jueves 04 de Mayo de 2017

Un minuto de silencio liberador

Futbolistas venezolanos sumaron un capítulo más a la rica historia de la resistencia popular.

En la historia del deporte en general, y del fútbol en particular, existieron múltiples ejemplos de resistencia a políticas y sistemas de gobiernos que suprimen libertades y derechos de los ciudadanos. El último fue el que dieron el domingo los jugadores de los equipos de Lara y Anzoátegui, en Venezuela, cuando pese a la prohibición de la Federación Venezolana de Fútbol y a la negativa del árbitro, ellos movieron la pelota como inicio del partido pero se quedaron todos parados realizando un minuto de silencio en homenaje a las 34 personas muertas en las manifestaciones de protesta contra el presidente Nicolás Maduro.

El árbitro quedó sorprendido por la coordinada actitud de los jugadores, incluso los que estaban en los respectivos bancos, donde técnicos y suplentes se pararon para acompañar el minuto de silencio.

Esta determinación de los futbolistas recorrió el mundo transmitiendo un realismo que ni el más sofisticado sistema de blindaje comunicacional puede detener, mucho menos con la aplicación de las tecnologías que quiebran las políticas de censura y represión.

El fútbol, como cualquier otra práctica deportiva masiva, no es una abstracción de la sociedad en la que transcurre, razón por la cual la crisis venezolana también encontró en los estadios una forma de manifestarse, más allá de las férreas políticas violentas que intentan acallarla.

Mucho escribió el pensador uruguayo Eduardo Galeano al respecto, cuando ubica al futbolista no sólo como dueño de sus cualidades sino también dentro de un contexto político y de poder que lo termina condicionando, donde es clave la rebeldía de origen del propio jugador para obtener algo de oxígeno, de libertad.

Y en materia de las sanas desobediencias son muchos los futbolistas que podrían mencionarse como ejemplares rebeldes a los sistemas opresores, pero es inevitable no detenerse en el jugador brasileño Sócrates, quien se convirtió en uno de los canales populares más trascendentes para desafiar a la dictadura de Brasil.

"La gente me dio el poder como futbolista popular. Si la gente no tiene el poder de decir las cosas, entonces yo las digo por ellos", fue una frase de Sócrates recordada y replicada en todo el mundo.

Su compromiso en favor de las mayorías populares alcanzó una gran repercusión cuando tras ganar el Mundial de España 82 con la selección de su país, en el festejo repartió camisetas con la palabra "Democracia" en los dorsales, lo que significó una dura estocada política para el régimen de facto que imperaba en Brasil desde hacía muchísimos años.

Pero ese pensamiento nutría permanentemente su vocabulario, por eso se sostiene que Sócrates fue mucho más que un futbolista, ya que alcanzó una magnitud como referente democrático de todo un pueblo.

En más de una ocasión se lo vio con remeras que tenían frases estampadas y hasta el día de hoy los corinthianos recuerdan la que rezaba "ganar o perder pero siempre en democracia".

En la Argentina también huelgan ejemplos en este sentido y tal vez entre los más notorios estén las desafortunadas palabras del relator José María Muñoz, cuando se refirió en forma despectiva a esas madres que en plena Plaza de Mayo buscaban a sus familiares desaparecidos en pleno Mundial 78.

También en este episodio del pasado domingo en Venezuela la censura buscó por diferentes vías evitar que el minuto de silencio espontáneo de los jugadores trascendiera, por eso el relator de una radio fue acallado de manera abrupta cuando comenzaba con la descripción de lo que estaba sucediendo en Barquisimeto.

Sería fantástico que los jugadores comprendan que su rol social trasciende al deportivo y que por tal motivo adquieren una vital importancia, tal como lo hicieron los venezolanos el domingo.

Y el futbolista Sócrates dejó un mensaje al respecto: "Muchas veces pienso si podremos un día dirigir este entusiasmo que gastamos en el fútbol hacia algo positivo para la humanidad, pues a fin de cuentas el fútbol y la tierra tienen algo en común: son una bola. Y atrás de una bola vemos niños y adultos, blancos y negros, altos y bajos, flacos y gordos, con la misma filosofía, todos a fantasear sobre su propia vida".


Cichero, claro y conciso

Gabriel Cichero, ex Newell's, es el capitán de Deportivo Lara y a través de las redes sociales publicó: "El minuto de silencio fue en nombre de los caídos en este mes trágico que vive el país. Los futbolistas nos unimos para mostrarles que estamos unidos y que en la cancha mandamos y decidimos nosotros si queremos algo. No se olviden que las figuras somos nosotros".


Otro hecho similar

En el partido que cerró la jornada, en Valencia, los futbolistas de Carabobo y Caracas repitieron el gesto, pero el canal decidió ignorar lo que ocurría con tomas de apoyo de los bancos de suplentes y la tribuna. Por tal motivo la periodista de campo Darcys Lucena anunció en Instagram que renunciaba a su trabajo en televisión. "Hoy mi corazón me dice que para ser coherente con lo que pienso y siento, debo tomar otro camino. Nos seguiremos viendo en las canchas", escribió.

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