Ovación
Jueves 30 de Marzo de 2017

Un corte y volvemos

El nuevo gobierno de la AFA está integrado por los viejos dirigentes que hicieron pelota al fútbol

Asumieron los nuevos directivos de la AFA, coinciden en informar. Pero tal afirmación tiene un error conceptual. No son nuevos. Sí es el primer gobierno constituido reglamentariamente tras casi tres años sin Julio Humberto Grondona. Pero los dirigentes son los mismos de siempre. Los idénticos nombres que giraron en torno al olvidable interinato de Luis Segura, como así los que confrontaron de manera impúdica con la endeble comisión normalizadora.

Claudio Tapia, Daniel Angelici, Hugo Moyano, Víctor Blanco, entre tantos otros, no son nuevos. Son conocidos por todos. Son los de siempre. Los mismos que fueron artífices junto a Marcelo Tinelli y sus adláteres de aquella fallida elección. Sí, son ellos. Con una diferencia que puede ser un agravante: ahora tienen más poder.

Y si el fútbol argentino presenta esta cruda realidad por el accionar periférico que han mostrado estos señores es inimaginable lo que podrían producir con el poder total. Salvo que sean exorcizados y entiendan que para salvaguardar a este deporte deben hacer todo lo contrario a lo que hicieron hasta ahora. Incluso la conformación de este gobierno, en el que dejaron afuera a los que osaron no compartir el método, sin que esto convierta a los eventuales marginados en perjudicados. Porque está claro que la pugna es entre victimarios, porque la víctima es el fútbol.

Estos malos muchachos son los mismos que acordaron hacer el torneo de 30 equipos. Son ellos los que destrozaron a la primera división y a la B Nacional en un solo movimiento. Con una enorme capacidad para romper. Son los que no supieron ocupar el vacío de poder que dejó la muerte de Grondona, del que hoy todos se desmarcan pero que en su momento hacían fila para besarle el anillo del Todo Pasa y sin olvidarse de decir "Sí don Julio".

Y son ellos, no otros, los que subordinaron la autoridad de la selección a un grupo de jugadores a los que hoy es difícil expropiarlos de las decisiones. Porque los entrenadores elegidos pueden tener la responsabilidad de haber aceptado no ser los dueños de las decisiones, pero la actitud genuflexa de estos directivos para con los futbolistas referentes es tan deplorable como incongruente.

El ahora actual presidente de la AFA estuvo junto a la selección y sabe de esto. Como también su adversario Tinelli, quien lejos de cumplir con el rol dirigencial en Bolivia y ocupar un lugar en el palco oficial representando a la AFA, se quedó en el vestuario junto a Miadosqui mirando el partido con Lionel Messi.

Es decir que lejos de presidir la delegación hicieron de acompañantes de Messi. Un ejemplo nimio de la subordinación preexistente a lo que digan y hagan los futbolistas.

Es injusto responsabilizar a Messi, sus amigos y compañeros de hacer y deshacer en la selección. La culpa es de los dirigentes, porque más que constituir el poder conformaron el club de fans y aduladores de los jugadores.

Como así la de los entrenadores que pasaron y también del actual por haber sometido sus ideas a los gustos y pareceres del grupo homogéneo del plantel.

De persistir esto es inviable desarrollar una idea futbolística, porque los dirigentes, incluido Grondona en los últimos años, consintieron que los técnicos supediten sus ideas al pensamiento confortable de algunos jugadores. Si no rompen con esto, el nombre del técnico poco importará, porque sólo se tratará de un capítulo más de esta frustrante novela.

Por eso es difícil imaginar un cambio sustancial en el fútbol argentino y en las selecciones nacionales. Porque son los muchachos que hace tiempo instalaron una fábrica de roscas a las que rellenaron con todo lo indebido, priorizando la ilegitimidad del atajo para ganarle al camino de la legalidad.

Si aún retumba la escucha en la que Angelici le pide al escribano Mitjans una ventaja disciplinaria para Boca. Y también la mano política de Tapia con los Segura boys para evitar la derrota electoral.

Hay un gobierno nuevo conformado por lo viejo. Y como decía el abuelo, "lo que Carlitos no aprendió, Carlos no lo aprende más". Y lamentablemente estos dirigentes no aprendieron lo más conveniente. Que rima con decente. Porque se acostumbraron a vivir militando la picardía de la trampa.

Por eso este gobierno de hoy con los dirigentes de ayer parece lo que siempre se dice en un mismo programa que sigue: un corte y volvemos. Ojalá así no sea.

Twitter refleja la opinión de varios

Tras la caída argentina, una de las reacciones provino del sector menos pensado. Varios jugadores se animaron a opinar sobre la composición del seleccionado, entre ellos Maxi Moralez, quien en Twitter reflejó el pensamiento de algunos que por ahora opinan en off. "¿Icardi no? ¿Papu Gómez no? El fútbol a veces es el presente, cada ciclo se termina".

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