Ovación
Sábado 16 de Septiembre de 2017

Tomy Costa: "Lo que vive Newell's lo viví en Central, no se merece estar en esa situación"

Tomás Costa, mediocampista de Olimpo, rival del rojinegro, sostuvo que el club del Parque "no se merece estar en esta situación", como en su momento tampoco el canalla.

Sentado en el lobby del hotel céntrico rosarino, Tomás Costa toma mate acompañado por Daniel Ojeda, promotor de torneos de pádel, deporte del que el futbolista es gran aficionado. El ex volante de Rosario Central entre 2006 y 2008, con pasado en Universidad Católica y Peñarol, entre otros clubes, se muestra distendido en el día previo al partido que Olimpo jugará contra Newell's. Cuenta que le faltan pocas páginas para terminar de leer el libro Los Monos, la historia de la familia Cantero publicada por los periodistas Hernán Lascano y Germán de los Santos. Ese detalle y cada cosa que expresa hablan a las claras de un futbolista reflexivo.

   Sus declaraciones exceden el encuentro de esta tarde. "Lo que vive Newell's ahora lo viví el año y medio en Central", piensa el futbolista de 32 años. Y si bien se referencia con los colores aurizaules, sostiene: "Un club como Newell's no se merece estar en esta situación, como no lo merecía en su momento Central, irse al descenso y estar tres años ahí".

¿Cómo te estás adaptando a este nuevo ciclo en tu carrera?

Al principio tenía mis dudas de ir a Olimpo. Quería estar seguro. A veces uno se deja llevar por el club y por el dinero, pero no te termina de llenar si no te sentís contento jugando. Y la verdad que estoy muy cómodo, en una ciudad muy linda, con gente muy amable. Olimpo, dentro de las limitaciones normales de los clubes del fútbol argentino, tiene muy claro el objetivo y es muy ordenado.

La presión que a lo mejor viviste en otros clubes de mayor popularidad, Peñarol, Central y Universidad Católica, ahora es diferente.

Cuando representás a equipos muy populares, si no cumplís los objetivos a corto plazo todo se distorsiona. Me pasó de no cobrar, de tener dos o tres entrenadores en un torneo. Olimpo es diferente, aunque a la vez te jugás algo tan preciado como mantenerte en la primera división. Es una responsabilidad muy importante. Ojalá que de una vez por todas saquemos a Olimpo de ese pelotón que pelea siempre el descenso. Es difícil jugar con esa presión constante porque el futbolista juega atado.

Se van a encontrar con Newell's, que necesita ganar. ¿Cómo creés que el jugador asume esa exigencia? ¿Depende del carácterde cada uno?

Lo que vive Newell's ahora lo viví el año y medio en Central (cuando tuvo problemas con el promedio). Es muy parecido. La única diferencia es que en ese momento había dos o tres referentes en Central. Más allá del mal momento, ellos se llevaban la tensión, tenían la palabra para calmarte en el momento justo o el insulto para levantar el ánimo. Lo que veo en Newell's es que no tiene esa persona dentro de la cancha. Un club como Newell's no se merece estar en esta situación, como no lo merecía en su momento Central. Tampoco irse al descenso y estar tres años. Por la cabeza de los chicos de Newell's deben pasar un montón de cosas. Eso te lo determina mucho el día a día en Rosario. El hecho de salir a la calle y ver el malestar de la gente o darte cuenta que no podés despegar puede ser incómodo. A veces te saca de eje entrar a jugar y saber que hay que ganar sí o sí. O encontrarte con un equipo medianamente inteligente para plantearte el partido y entra a jugar la desesperación.

¿Cómo lo puede aprovechar entonces Olimpo? ¿Dejar pasar los minutos es una estrategia?

Practicamos muchas variantes porque a lo mejor también puede beneficiarte presionar de arranque. O esperar que pasen 25' o 30' y jugar con esa desesperación. Lo bueno que tiene Mario (Sciacqua) es que le da la responsabilidad al jugador para que se de cuenta de en qué momento salir a presionar o esperar.

¿Qué quedó de aquel jugador al que el futbolero rosarino estaba acostumbrado?

En lo futbolístico cambié un montón. Ya no juego por la banda sino por el medio, donde importa más la posesión que el despliegue. En estos momentos juego más adelante, que es algo que me gusta, porque tengo mayores posibilidades de llegar al arco, patear y definir los pases. Estuve tres meses parado y el último semestre en Peñarol fue difícil (jugó pocos minutos). Soy consciente de que me va a llevar un tiempo acostumbrarme al fútbol argentino.

Quisiste volver a Central y no se concretó. ¿La ilusión sigue?

El deseo estará siempre. La realidad es que no sé si me gustaría volver a una edad donde no sea útil. Apenas rescindí con Peñarol, pensé que se podía dar. Lo que me queda es la espina clavada que mi familia no me vuelva a ver jugando en Rosario. Son todos hinchas de Central y es muy importante para todos por lo que representa el club para nosotros.

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