Ovación
Miércoles 10 de Mayo de 2017

Teo, el muñeco bravo del clásico

Teo Gutiérrez pertenece a ese selecto grupo de jugadores al que todo le importa un bledo. Es un futbolista que rara vez desnuda lo que va por dentro. Muchas veces luce tan desinteresado por todo lo que lo rodea que invita a pensar que ni sabe o no quiere saber lo que juega. Por eso no sorprendió que ayer haya declarado en la conferencia de prensa lo siguiente cuando le preguntaron si vivía de manera especial la previa del clásico del domingo en el Coloso: "Tengo muchos partidos jugados de este tipo a nivel internacional, muchos clásicos de mayores dimensiones".

Si alguno esperó que Teo dijera lo obvio que endulzan los oídos de los hinchas de Central o que su boca se pareciera a una chimenea por el humo que tira, se equivocó de acá a Japón. Al colombiano le gusta jugar sólo para él. Y si es contra Newell's mucho mejor. Eso sí es sumamente peligroso para el equipo de Diego Osella. Es que la personalidad de Teo está tallada para sobresalir en este tipo de partidos. Porque nada lo alimenta más que un estadio se le venga encima. O alguien tiene alguna duda de que cada vez que toque la pelota desde los cuatro costados del Coloso bajará un coro de puteadas en todos los idiomas imaginables.

Teo está esperando precisamente eso. Se inspira con ese combustible adverso. Necesita generar un clima hostil para sentirse amo y señor de todo. Por eso para quien escribe estas líneas será el muñeco del clásico. El chico llamado a estar en todas las tapas de los diarios del lunes. Eso no significa, por si algún hincha de Newell's anda medio susceptible, que el partido lo ganará Central. No se busca tirar una moneda al aire y arriesgar un resultado. Al menos en esta opinión la intención es explorar otro tópico. Lo que se trata de precisar es que Teo no necesita que Central salga victorioso para que todas las portadas tengan la foto de él. Siempre se la rebusca para estar en boca de todos con un festejo, una ironía o un corte de manga. Lo cierto es que ya está presto para hincarle el colmillo a esa defensa de Newell's con la que sueña jugar al gato y el ratón. Teo sabe que no se puede ir de Central, si es que en junio decide no seguir, sin dejar su huella con una gran actuación en un clásico. Ya jugó el del año pasado en el Gigante y terminó mordiéndose los labios de bronca. Está puede ser la última oportunidad para que la gente de Central se acuerde de él hasta la posteridad. Para que los hinchas cuelguen su póster. También los dirigentes de Central esperan ansiosos que Teo pague el domingo con una producción que cotice tanto como salió el préstamo para traerlo."Es el partido en el que tiene que demostrar para qué lo trajimos. Confiamos en que su jerarquía inclinará la balanza para nuestro lado", le confió a este diario alguien que también está convencido de que Teo será el muñeco bravo del clásico.

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