Ovación
Martes 03 de Enero de 2017

Técnicamente en funciones

Paolo Montero no asumió pero ya tiene en claro una idea del esquema del nuevo Central. Además pretende un equipo en el que orden, dinámica y presión vayan siempre de la mano

Paolo Montero no asumió oficialmente como entrenador de Central pero entró en funciones full time desde que cerró el acuerdo tácito con la dirigencia auriazul, la semana pasada. El flamante técnico ya cuenta con una idea de esquema a emplear ni bien se ponga el overol para devolver al club al plano del protagonismo en el torneo local. Como buen alumno de la escuela italiana no se atará a un sistema táctico de manera rígida. Desde el vamos probará con un dibujo compuesto por un 4-2-3-1. Eso sí, pretende un equipo en el que orden, dinámica y presión vayan de la mano en todo momento.

   Montero se encuentra atrincherado en Punta del Este puliendo la pretemporada y los pasos a seguir una vez que tome las riendas del equipo, que será el jueves cuando sea momento de comenzar a trabajar. Aunque la semana pasada se la pasó viendo y analizando diversos videos que protagonizó el canalla.

   Entre las primeras conclusiones que sacó sobresale lo que tenía en mente desde el inicio. Apuntalar la última línea como primera medida. No sólo por el bajo nivel que exhibieron los diferentes nombres que conformaron esencialmente la zaga central, sino porque en su ADN de entrenador el armado del equipo arranca desde atrás hacia adelante.

   Paolo sabe ahora que entre Diego Rodríguez y Jeremías Ledesma disputarán el puesto de arquero. En tanto, en la defensa habrá cambios. La idea madre de Montero en Colón era incluir generalmente tres hombres en el fondo. Pero ahora, al no tener a Javier Pinola en plenitud, arrancará con cuatro protagonistas bien parados atrás. Claro que los laterales tendrán luz verde para proyectarse pero a la vez deberán hacer un esfuerzo extra cuando haya que defender. Salazar y Ferrari arrancarán cabeza a cabeza a pelear el carril derecho.

   En tanto, la saga central será la cara nueva de este Central. El entrenador no imagina esta línea sin Pinola. Por eso cruza los dedos para que se recupere cuanto antes porque lo considera pieza clave en su estructura. Sea por capacidad como experiencia. En cuanto a Marco Torsiglieri (ver aparte), Hernán Menosse y Dylan Gissi no los cuenta como prioridad, pese a que algunos de ellos seguirán en el club.

   También evaluará a Mauro Cetto y Renzo Alfani. Aunque en el caso del juvenil ya recibió buenas referencias, más allá de los videos en los que lo vio en acción. Mientras que el lateral izquierdo tiene hoy en día dos nombres para un lugar: Cristian Villagra o Facundo Rizzi, quien debutó con Belgrano y demostró ser una de las proyecciones más interesantes en materia defensiva. Si hay algo que tiene este entrenador es que conoce mejor que ninguno en su rubro cómo se debe defender. Sus pergaminos así lo avalan además.

   El medio arrancá con un doble cinco plantado por delante de la línea de cuatro. En principio estará conformado por Damián Musto y Martínez. Pero todo puede variar si el casildense es transferido como se especula. Y unos metros más arriba habrá, en teoría previa, tres intérpretes: Walter Montoya, Teo Gutiérrez y José Luis Fernández.

   Aunque como el DT ya sabe que River y algunos equipos del exterior quieren llevarse a toda la costa al chaqueño, ahora analiza ocupar uno de los dos cupos con un volante derecho (el otro será para el zaguero central). Y el colombiano, quien ahora aseguró que el jueves estará en Arroyo Seco, tendrá nuevo rol. Lo imagina más atrás por sus destacadas condiciones técnicas y gran adaptación táctica. Incluso, Paolo conoce al cafetero de un partido que compartieron años atrás y cruzaron un buen diálogo. Por eso se especula que el uruguayo terminará de convencerlo para que siga hasta junio como estipula el contrato. Mientras que arriba, por ahora, estará Marco Ruben.

   La idea central de Montero es clara. Pretende un equipo que "no sea tan liviano a la hora de ir a la pelota". Quiere que sus jugadores sean tan ordenados como dinámicos. Es un técnico que se formó en Italia. No en vano fue capitán y estuvo una década en Juventus. Tiene una mente abierta al diálogo permanente con los jugadores, pero a la vez es tan frontal como pocos. Lo único que pretende es ser siempre protagonista. Central es su próximo desafío. Mientras tanto, ya puso manos a la obra.

Hoy es el día

Como Eduardo Domínguez será el técnico de Colón, ahora el órgano fiduciario que controla las gestiones sabaleras sí habilitará a Montero para que asuma en Central.

Comenzó el cambio auriazul

El arribo de Paolo Montero no es el único cambio que habrá en la estructura de la primera división. El vicepresidente primero canalla, Luciano Cefaratti, le informó ayer a Hernán Castellano que será nuevamente el entrenador de arqueros del plantel profesional. En tanto, es muy factible que en breve se produzca otra novedad relacionada al primer equipo. A la vez, la reserva comenzará mañana la pretemporada de la mano de Leo Fernández en la ciudad deportiva con 28 juveniles, aunque luego trabajarán en el country de Arroyo Seco.

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