Ovación
Jueves 10 de Agosto de 2017

Tan tibio como rendidor

Era de esperar un rendimiento intermitente. Acciones descoordinadas. Recién son los primeros ensayos de verdad. Contra rivales externos que exigen de manera diferente. Que también buscan ir aflojando las piernas y entrando en ritmo tras haber archivado la fase más dura de la pretemporada. Central afrontó ayer un amistoso ante Sarmiento. Ganó 3 a 1. Pero el rendimiento es engañoso. Porque no hubo tantas diferencias desde el juego entre uno y otro. No obstante, el canalla le sacó jugo al compromiso en el Gigante y mostró sus principales cartas, donde el as de espadas fue Leonardo Gil, quien de yapa clavó un golazo de tiro libre, además de mostrar buena técnica y gran despliegue.
   El partido duró 70 minutos (dos tiempos de 35' cada uno). Paolo Montero apeló a los apellidos de mayor calibre para recibir a los de Junín. Hubo pasajes de buen juego. También otros de un incordio espeluznante. Era de esperar que sucediera algo así cuando recién se apunta de lleno a lo futbolístico luego de semanas haciendo hincapié en lo físico.
   Con respecto al partido en sí, hay que destacar que a los tres minutos Gil hizo simple lo que para muchos es imposible. Metió un golazo de tiro libre. "Sí, el Chengue (Morales) me dijo que vaya probando y agarrando confianza en las pelotas paradas", tiró el Colo cuando fue presentado junto a Marcelo Ortiz (ver página 5).
   Luego Sarmiento tomó la posta. Y complicó en varias ocasiones porque el medio integrado por Camacho, Gil, Colman y Carrizo no lograban sincronizar como pretende el entrenador. A eso hay que sumarle que la zaga central compuesta por Leguizamón y Mauricio Martínez no rindiera. Sí lo hizo el lateral Parot, quien mostró firmeza en defensa y picardía en ataque.
   Y ahí apareció el ex leproso Boghossian para estampar la transitoria igualdad (20') tras un error en el fondo y cuando la visita apretaba e insinuaba con querer ser el principal protagonista de la mañana. Luego fueron prestándose la pelota hasta que se fueron al descanso.
   La parte final fue más de lo mismo. Gil era amo y señor del partido. El Colo mordía por todo el medio. Incluso fue el autor intelectual del gol en contra que hizo Kippes para sellar el 3 a 1. Antes, Ruben había entrado y facturado sin dudar.
   En tanto, Carrizo hizo por momentos de las suyas. Pero se notó que no tuvo un socio en el juego y por eso Pachi quedó en el anonimato. Camacho y Colman aparecieron a cuentagotas. Lo mismo que Zampedri. Ruben entró y demostró estar bien (ver página 4) en este Central, que sigue buscando sin pausa su punto de equilibrio desde lo físico y táctico.

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