Ovación
Lunes 15 de Mayo de 2017

"Siento que puedo pelear por el título"

Yannantuoni hizo historia en Mendoza y llega a full a la próxima del STC 2000 en Rosario

Fue la diferencia más grande entre ganador y escolta de la historia del Súper TC 2000: 17 segundos con 042 milésimos. Y tuvo de gran protagonista a uno de los dos pilotos de la región que la representan en la categoría más tecnológica del país y una de las más importantes del mundo. Fue Fabián Yannantuoni, el corredor de Capitán Bermúdez, el que logró semejante hazaña el último fin de semana en el Jorge Pena de la ciudad mendocina de San Martín. Y justo en la previa a un autódromo donde quiere ganar sí o sí, el Juan Manuel Fangio, en el que juega de local y ahora sí, y quizás por primera vez en todos estos años desde que compite en el viejo TC 2000 para acá, siente que tiene con qué pelear el título con un 408 evolucionado y con el apoyo clave del Messi de los ingenieros, como él lo llama: Enrique Scalabroni.

"Sin dudas que llegar a Rosario ganando es inmejorable", relata el Patito en diálogo con Ovación. Pero deja asentado que "la carrera que más me gustaría ganar sería la que viene". Por supuesto, no puede elegir, pero al Fangio llegará ancho además porque "este triunfo nos permitió prendernos en el campeonato y estirar la racha del equipo Peugeot", que había vencido también en Potrero de los Funes con Facundo Chapur.

Citroen arrasó en Buenos Aires y luego desapareció. Ustedes no anduvieron bien ahí y ahora ganaron dos. La categoría asoma como muy pareja y parece que varias marcas pueden ganar.

La categoría está en un gran nivel, te diría que en uno de sus mejores momentos. Todos los equipos están muy fuertes, con los mejores pilotos e ingenieros y la mejor tecnología. Hoy la paridad es muy grande. La vara siempre va para arriba y si no evolucionás te pasan por arriba.

¿Y qué pasó con Peugeot para evolucionar tan rápido de una carrera a otra?

El cambio fundamental fue la llegada de Enrique Scalabroni (ingeniero argentino con mucho currículum en varios equipos de Fórmula Uno). En la primera fecha en marzo quizás los autos no estaban bien pero a partir de los datos de esa carrera encontramos un desarrollo nuevo y ya en Potrero se vieron los resultados. Se pasaron en limpio algunas cosas del 408 y los autos anduvieron muy bien, con un muy buen ritmo en la final.

Eso sin dudas. Hiciste una diferencia increíble que nunca se ve. Ni te hacían falta hacer las dos vueltas joker (circular por un tramo más corto del circuito) al final para ganar.

No hacia falta hacer la vuelta joker pero tampoco queríamos arriesgar y ganar la carrera y por eso las hice al final. Y sí, fue la diferencia más grande en toda la historia del Súper TC 2000. Nos da mucha tranquilidad y nos posiciona muy bien en el campeonato.

¿Te da otro estatus dentro del equipo ganar de entrada?

En algún punto sirve siempre ganar de entrada porque te da la posibilidad de prenderte rápido en el campeonato y mirarlo de otra manera. El equipo está en un gran nivel y tiene tres autos de cuatro en los primeros cinco lugares y muy cerca entre sí además en puntos (1º Werner con 47, 3º Chapur 38 y 5º el Patito con 36). Yo creo que tengo que preocuparme por seguir sumando y veremos más adelante si seguimos arriba. Peugeot siempre ha dado mucha libertad para correr. El caso de la lucha Canapino-Girolami fue un claro ejemplo de ello. No creo que este año cambie mucho la política.

El año pasado no fue bueno y vos fuiste el único que ganaste. ¿Ahora sentís que estás, quizás por primera vez, en condiciones de pelear el título?

Sí, el año pasado yo sólo gané en Termas de Río Hondo y no anduvimos bien. Este año arrancamos mucho mejor y la verdad es que siento que sí, que puedo pelear el título este año. Y el equipo también siente eso. Esperemos seguir así.

¿Cómo es el aporte de Scalabroni? Tengo entendido que lo hace desde Europa.

El viene cuatro veces al año y se queda diez días. Ya estuvo dos veces y a veces es difícil implementar cambios porque el Súper TC 2000 no tiene pruebas. En este caso el desarrollo nuevo que hizo junto a Ulises Armellini y el resto de los ingenieros dio enseguida resultados. Y no es raro. Tener a Scalabroni es como tener a Messi en tu equipo o al mejor técnico del mundo. Renovó las expectativas, elevó la vara y contagió a todos.

Comentarios