Ovación
Jueves 12 de Octubre de 2017

Sergio Marchi se pasó de Amoroso

Cuando le pagaron la deuda al plantel podrían haberle saldado una parte al jugador ex Olimpo y así evitar su eventual libertad de acción.

Hay acciones que ameritan una revisión para encontrar respuestas que no fueron dadas oportunamente. Contestaciones que permiten dilucidar que las consecuencias pudieron haber sido otras. En este caso la lupa se coloca sobre el conflicto que se suscitó entre Newell's y el futbolista Joel Amoroso, por el que temporalmente el jugador estuvo en libertad de acción tras un reclamo ante Futbolistas Argentinos Agremiados por falta de pago de sus haberes durante cinco meses.
Era un hecho que el ex Olimpo recuperaría sus derechos económicos y de libre contratación. Pero esa determinación pudo ser revocada debido a una oportuna intervención judicial. Aunque en el rodaje de la película existieron capítulos que bien pudieron evitar toda esta historia.
La deuda del club con el plantel fue real y concreta, tanto que fue el punto de partida de un conflicto que mantuvo en vilo a todos los rojinegros, ya que el club no sólo corría el riesgo de descapitalizarse aún más con la pérdida de los derechos sobre los jugadores sino también que quedaba expuesto a la quita de varios puntos por penalización.
Ahora bien, y sin que esto intente quitarle la responsabilidad inicial a los actuales directivos de Newell's, en el medio de la tormenta se produjeron actitudes por parte de la conducción del gremio de los futbolistas que asoman como deliberadas.
Newell's reunió una cifra millonaria de pesos para que Agremiados haga efectivo el pago de la deuda con el plantel, pero sin embargo, y de manera inconcebible, los que en principio coincidieron en que la cuestión estaba saldada después escandalosamente indicaron lo contrario. Sin siquiera hacer una autocrítica. Aunque esto ya se tratase de un tema menor por lo que sigue a continuación.
Porque si Amoroso dispuso de la chance de quedar en libertad de acción fue también por una decisión de la conducción de Sergio Marchi y compañía, objetable como mínimo. Porque decidieron cómo se le pagaba la deuda al plantel de Newell's pese a que los fondos eran insuficientes y lo hicieron de manera inconsulta. A sabiendas de que la entidad del Parque sería intimada y sancionada por un error compartido.
Fuentes del club y de los organismos jurídicos de control le confiaron a Ovación que no fueron convocados para participar de la determinación sobre cómo pagar. Y coinciden en señalar que fue decisión de la conducción sindical abonar de la forma que se hizo. Entonces. ¿Quién determinó las prioridades? ¿Por qué se le abonó a Sebastián Domínguez (quien ya había anunciado su retiro) y no al propio Amoroso ni a Víctor Figueroa, habilitando así la posibilidad de que reclamen sus libertades de acción? ¿Y en todo caso bajo un precepto igualitario que todo sindicato debe tener, por qué no abonaron el 80 por ciento a todos por igual? Logrando de esa forma evitar conflictos de mayor perjuicio para la entidad.
"Fue Agremiados el que dispuso la forma de pago de la deuda con los fondos disponibles, disposición que generó un inminente perjuicio económico para el club en el caso de Amoroso, quien ya le había solicitado a Sergio Marchi la defensa de su libertad de acción. Algo que también pudo haber ejecutado Figueroa, quien sin embargo actuó diferente", relata un profesional que tiene a su cargo el control judicial.
Las fuentes consultadas por este diario no tienen dudas de que hubo una actitud deliberada para favorecer los intereses de un jugador en particular.
Es evidente que existe un comportamiento recurrente por parte del representante gremial, que basó sus determinaciones en función de intereses políticos o económicos en detrimento de los clubes, como también de los propios futbolistas, si no que lo digan los jugadores de Colón, que quedaron envueltos en aquel escándalo en 2013 por no presentarse ante Atlético Rafaela resignando puntos que luego hubiesen necesitado para evitar el descenso.
Esta vez una decisión de Marchi, según consignan desde el club y Tribunales, afectó a Newell's y pudo haber tenido mayores daños colaterales deportivos si no se hubiese revisado lo actuado por una orden judicial.
No es casualidad entonces que la jueza María Servini haya procesado a Marchi, Carlos Pandolfi, Norberto Monteleone y Raúl Pagano por administración fraudulenta en perjuicio del Estado y lucro indebido, por lo cual los embargó por diez millones de pesos a cada uno, más la retención de 2,2 millones de dólares que había en dos cajas de seguridad. Este fallo fue apelado recientemente por el abogado del propio Marchi, Mariano Bergés.
Queda en claro entonces que Marchi, en su derrotero indebido como dirigente, no fue "amoroso" con Newell's. Más bien todo lo contrario. Aunque pudo haber sido más dañino si desde Rosario no se actuaba en defensa del patrimonio.

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