Ovación
Domingo 02 de Abril de 2017

Sampaoli ya tiene la pelota

El casildense no quiere entrometer la nariz en un lugar que aún no le corresponde. Por eso repite como una letanía ante cada micrófono: "Tengo contrato por dos años con Sevilla y pienso sólo en eso".

Jorge Sampaoli será el reemplazante de Edgardo Bauza, pero la verdad de esta historia es lo que contó el propio Zurdo ayer cuando mantuvo contacto con la prensa española en la previa del partido entre Sevilla y Sporting Gijón. Es cierto que todavía no habló con ningún dirigente de la AFA y sólo lo hará después de que se reúna con las autoridades de Sevilla, principalmente con el presidente José Castro, para definir su futuro. El casildense no quiere entrometer la nariz en un lugar que aún no le corresponde. Por eso repite como una letanía ante cada micrófono: "Tengo contrato por dos años con Sevilla y pienso sólo en eso".

Todo esto viene a cuento porque los alcahuetes de Bauza quieren instalar con la fuerza de una noticia que Sampaoli ya dio el sí para ser el nuevo técnico de la selección. Lo que no es mentira es que está todo dado para que Sampaoli dirija contra Uruguay por las eliminatorias porque Chiqui Tapia, Angelici y compañía ya decidieron interrumpir el ciclo del Patón, aunque aún no se lo comunicaron. Cuando se lo digan además de despedirlo le llevarán la propuesta económica de saldarle el año de contrato con 12 cheques mensuales. El vínculo que había firmado el Patón con la comisión normalizadora era hasta el final de las eliminatorias.

Sampaoli también está exonerado de culpa y cargo por el operativo lobbista que cierto sector del bauzismo _en esto Bauza no tiene nada que ver_ necesita de alimento para justificar lo mal pisado que llevó el Patón su ciclo en el seleccionado. Justamente estos dirigentes buscan darle nuevos bríos a la selección. Están convencidos de que el único que puede hacer florecer un equipo sobre la tierra arrasada que dejó Bauza es Sampaoli. Aquel que conoce en profundidad al Zurdo ya no es necesario explicarle que se moverá con una base parecida de jugadores. Eso sí, lo hará con una gigantesca diferencia con relación a la gestión de Bauza. Y es nada menos que la selección que jugará en agosto en el Centenario saldrá a comerle el hígado a Uruguay y a cualquier equipo que se le interponga adelante. Hace rato que Sampaoli tiene la bendición de Messi y Mascherano. No en vano ambos hubieran estado chochos de la vida si el Zurdo era el sucesor de Luis Enrique en Barcelona. No pudo ser en el Camp Nou, pero lo será en el predio de Ezeiza. Si algo les faltaba a los dirigentes de la AFA para confirmar que el método Sampaoli es de vanguardia fue el trabajo que está haciendo en Sevilla. La verdad, para quien escribe estas líneas, que un equipo sea entrenado por Sampaoli es como llegar al Everest. Es lo máximo para un jugador. Y tan equivocado no se está porque los dirigentes piensan lo mismo.

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