Eliminatorias Sudamericanas
Miércoles 11 de Octubre de 2017

Sampaoli tomó al equipo en un difícil momento y lo clasificó

Al DT casildense le costó alcanzar la clasificación y la consiguió en la altura de Quito, como subiéndose a otro árbol más preciado.

Jorge Sampaoli lo hizo. Como todo este grupo de futbolistas, como Lionel Messi, como la misma dirigencia de la AFA que lo eligió, el técnico casildense estaba en el ojo de la tormenta. Difícil pensar qué hubiera pasado con su continuidad si Argentina quedaba afuera. O no tanto. Fue entonces su gran victoria, la prueba increíble, que no hubiera imaginado que iba a tener en la altura de Quito. Pero pasó por el borde del abismo y zafó. En las retinas y en la historia quedó grabado a fuego que fue él el que condujo a esta selección nacional baqueteada, cuestionada, desanimada, al Mundial de Rusia 2018. El Zurdo se subió al árbol más preciado, al que todo entrenador que se precie de tal sueña con trepar.
El proceso de la selección en estas eliminatorias llevaba la marca indeleble de la crisis que envolvió al fútbol argentino en todo el recorrido y que amenazó con llevarse hasta la ilusión de jugar una nueva Copa del Mundo. Del "fracaso" con que se etiquetaron las grandes campañas de Brasil 2014, Chile 2015 y Estados Unidos 2016 se llegó a este camino de cornisa, a este terremoto que prometía llevarse hasta los cimientos. Pero la AFA se legitimó justo a tiempo y la nueva conducción tuvo el criterio de elegir su propio técnico y no arriesgarse a quedarse sin Mundial con el designado por la comisión interventora, Edgardo Bauza. Además porque, no hay que olvidarlo, antes del Patón el apuntado primero fue también Sampaoli, pero entonces se precisaba una fortuna para que salga de Sevilla.


Sólo Diego Simeone competía en jerarquía con el Zurdo, la que supo ganarse en el fútbol sudamericano y que coronó en Chile con el primer título de selección con la Copa América disputada en su país, luego de un muy buen Mundial de Brasil. Eso le valió a Sampaoli ser considerado para el mejor fútbol del mundo, como el de España, y también a ganar terreno como candidato a cumplir el gran sueño de dirigir a la Argentina.


Y lo consiguió asumiendo el desafío más difícil, porque lo hizo cuando estaba en serio riesgo de quedar afuera, a sólo cuatro fechas del final y sin tiempo lógico de preparar un equipo e inculcar una idea a la que todos puedan abrazarse, cuando la desesperación ataba piernas, consumía energías y desbarataban cualquier buen plan.


Y Sampaoli atravesó los estadíos de la desconfianza general, luego del debut sin victoria en Montevideo pero sobre todo de los empates impensados frente a Venezuela y Perú en casa, uno en el Monumental y otro en la Bombonera. Si hasta después del 0-0 último, muchos le apuntaron por su mensaje optimista, futbolístico, de cara al choque de anoche en Quito y le reprocharon los cambios de jugadores y esquemas.


El Zurdo no hubiera podido evitar que la ola lo arrastrara al fango con un resultado adverso. En cambio, se mantuvo firme. Sereno en sus declaraciones, un torbellino de nervios al costado de la cancha, y llevó a la Argentina al Mundial. Lo que intentó el Tata Martino, también el Patón Bauza, lo consumó otro entrenador de la región, que paradójicamente en el país sólo dirigió en la Liga Casildense y en el fútbol profesional sólo a Argentino, el salaíto de barrio Sarmiento. El que se hizo conocido arriba de un árbol por un foto tomada por el reportero gráfico de este diario Sergio Toriggino, llegó a su máxima aspiración: dirigir a la selección de su país en un Mundial. Desde hoy mismo, empezará a planificar su próximo sueño: ser campeón y dirigiendo al mejor del mundo.


En el pago chico

La pitada final sólo pudo descomprimir la ansiedad, el nerviosismo y la incertidumbre con que Casilda vivió anoche el partido que la selección nacional le ganó a Ecuador para asegurar la clasificación a la Copa del Mundo de Rusia 2018. Y no era para menos. La ciudad del entrenador del conjunto albiceleste no podía privarse de disfrutar tamaño acontecimiento. Y más aún porque ningún vecino ignora que Casilda también realza su nombre e importancia en la consideración internacional al ser sencillamente el pago chico del Zurdo Sampaoli, al margen de la simpatía o no que despierte su particular personalidad.
El escenario donde más se festejó el logro del hijo dilecto casildense fue el club local de sus amores. En la sede de Alumni, simpatizantes alazanes y fieles seguidores del Zurdo armaron una fiesta. Sufrieron con el gol tempranero de Ecuador pero luego se desahogaron con el empate de Messi que después los hizo vibrar con los otros dos golazos que sumó a su repertorio para moldear un triunfo histórico de 3 a 1 en la altura de Quito. Ya tranquilos por la victoria y tras haber compartido unos ricos choripanes la sobremesa trajo una clima de alegría y emoción.
"Festejamos como nunca y ahora ya todos estamos pensando en sacar los pasajes para hacerle aguante al Zurdo en Rusia", dijo el Flaco Gentili para sintetizar el amor al entrenador. Y no menos contundente fue el también alumnista Fabricio Cerpicelli al sostener que "es una satisfacción enorme que Jorge haya llegado al Mundial y haber hecho jugar a Messi su mejor partido, además de sorprender gratamente en la posición que lo ubicó a Di María, lo que demuestra su capacidad".
También hubo clima festivo en el centro de la ciudad con bocinazos, banderas argentinas y el sonido de algunas bombas de estruendo para hacer aún más ruidoso la liturgia futbolera. Claro que el técnico casildense recién dio su primer gran paso con el pasaporte al Mundial. Pero Casilda ya se ilusiona con que el Zurdo pueda hacer que Argentina consiga un nuevo título mundial.

"Le debemos ir al Mundial a Messi"

La satisfacción personal de Jorge Sampaoli se notaba a simple vista y no era necesario que en la conferencia de prensa expresase que "es una alegría enorme" la clasificación de la selección al Mundial de Rusia. El entrenador argentino se mostró embelesado con Lionel Messi, quizás más que con el propio equipo nacional, al calificarlo como "el mejor de la historia"".

   "El partido ya era complicado en la planificación. En el desarrollo se hizo más complicado por el gol de entrada, pero lo dominamos psicológicamente", explicó. "El equipo estuvo bien estructurado, los jugadores tuvieron una complementación colectiva que neutralizó muchas facetas del rival, no se desesperó pese a la altura y pudimos sacar el partido adelanto ", dijo.
   " Le dije al grupo que Messi no le debe el Mundial a Argentina. El fútbol le debe el Mundial a Messi. Es el mejor de la historia. Me emocionó mucho estar en el grupo cerca de él", agregó.
   Más allá de la devoción por el rosarino, remarcó que fue "un triunfo de los jugadores, porque ellos provocan situaciones que están por fuera de la planificación". Y resaltó que "Argentina ganó por segunda vez en Ecuador".
   "Espero que con el tiempo podamos armar un grupo competitivo para el Mundial. Pero ahora, más allá de la obligación, la proyección y ser hincha, es una alegría enorme y me siento feliz de ser parte de la preparación de este partido que ganamos con autoridad", definió.
   "Que Argentina haya ganado el último partido y llegado al Mundial genera una adrenalina que impide la autocrítica automática. Ahora espero estar a la altura. Debemos tener actuaciones solventes, sólidas, convincentes como la de hoy (ayer), así que debemos formar un grupo fuerte para el Mundial", dijo.
   "Para clasificar al Mundial necesitábamos a los jugadores top y Angel Di María demostró que lo es", apuntó.

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