Ovación
Sábado 01 de Abril de 2017

Ruben se bajó por amor y fuerza mayor y no estará en la visita de Central a Sarmiento

El capitán y goleador canalla pidió no jugar mañana ante Sarmiento por un problema de salud que sufre su abuelo tras haber sido ferozmente atacado en una entradera

Para algunos su figura representa sólo la cara marketinera de un club. Para muchos otros es el mayor emblema de la actualidad en Arroyito. Para tantos más es más que el gran capitán y goleador del equipo. Es su referente fuera de una cancha. Los hinchas de Central tienen rotulado de diversas maneras a Marco Ruben. Un jugador que puede ser frío como el acero cuando tiene el arco en su mira futbolera. O antipático a la hora de buscarlo para generar una entrevista. Pero por dentro el corazón le late al compás de la alegría y sufrimiento como cualquier mortal. Y lo demostró ayer al bajarse del partido que los canallas sostendrán mañana ante Sarmiento en Junín. El sólido, racional y sensible argumento que presentó el atacante ante Paolo Montero es que decidió estar cerca de su abuelo Fermín. El mismo "nono" que tanto lo cuidó y mimó de pibito. Y el mismo que anteayer fue brutalmente golpeado por malvivientes en una violenta entradera perpetrada en su casa de Fray Luis Beltrán.

   Cuando la inseguridad sobrepasa los límites y patea las puertas de un hogar, hasta las paredes tambalean y la pintura cruje de impotencia. Esta vez le tocó vivirla a un ser íntimo de una figura pública como Ruben. Por eso el caso del robo y la feroz paliza a su abuelo de 78 años cobró notoriedad en la sociedad. Una sociedad donde el grueso de la población ya experimentó en carne propia algún tipo de hurto o agresión, sea en la vía pública o en sus respectivos domicilios particulares.

   "La semana venía perfecta hasta que pasó lo de Marco. Ojalá que el grupo asimile bien lo que sucedió porque hoy (ayer) los vi medio cabizbajos", fue la respuesta que brindó Montero a la hora de graficar el presente que lo envolvía. "Cómo no te a conmover una persona de 80 años. En Uruguay pasa lo mismo. Y te da impotencia. Más cuando lo vivís de cerca", acotó el técnico.

   A la vez que en el seno del plantel también se mostraron dolidos y con "mucha bronca por lo que le pasó al abuelo de Marco". Algunas voces consultadas por este medio sólo expresaron "garrón por tener que vivir así y por lo que le hicieron a Fermín". También "calentura porque como sociedad no merecemos esto". Eso sí, la resultante a la hora de brindarle energía positiva al compañero de vestuario, al capitán del equipo, indicó que "Marquito es una persona fuerte y se repondrá rápido. Pronto lo tendremos y nos volverá a dar grandes alegrías".

   El atacante llegó ayer tempranito al country como lo hace habitualmente para compartir unos mates con sus compañeros para luego entrenar. Pero en ese instante recibió un llamado y debió dejar Arroyo Seco sin dejar de lado el protocolo. Es decir que charló con Montero y planteó la imperiosa necesidad de ir al sanatorio para estar cerca de su abuelo, ya que fue intervenido por fracturas en cuatro costillas. La operación duró cinco horas y además se constató que tenía comprometido el pulmón. Sigue en terapia, los médicos son optimistas, pero hay que esperar entre 48 y 72 horas para su evolución.

   "Vieron. Hay cosas más importantes. A veces la gente no se da cuenta que el jugador es un ser humano", respondió Paolo Montero para referirse al momento que están viviendo Ruben y el resto de su familia. Porque si bien la cara visible y popular es la del capitán, el dolor y la impotencia también sacuden a todos los demás integrantes. Y no es para menos. Porque Fermín Rodríguez, el abuelo materno del referente canalla, fue salvajemente golpeado por varios delincuentes en la madrugada de anteayer en una violenta entradera perpetrada en su casa de Fray Luis Beltrán. Por esa razón tuvo que ser internado primero en el hospital regional Granaderos a Caballo de San Lorenzo, y luego en un sanatorio céntrico de esta ciudad.

   Mientras la inseguridad continúa haciendo estragos en cada rincón del país, don Fermín sigue internado en terapia intensiva, Marco Ruben decidió no estar en el partido de mañana por una causa tan noble como justa. "Pidió estar cerca de su abuelo y así será. Que se tome el tiempo que crea necesario", fueron las palabras que lanzó Montero para argumentar la baja sensible de uno de los máximos referentes de la actualidad en Central. No hay dudas de que se bajó por amor y fuerza mayor.


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