Ovación
Viernes 26 de Mayo de 2017

River es una medida para ver si Central puede estar a la altura

Central afrontará el desafío futbolístico más complejo ante el mejor del semestre. Por eso mantendría la estrategia de los últimos dos partidos

El muy buen presente no exime a Central del examen que debe dar fecha tras fecha. Sí está el envión anímico, pero sobre el sostén futbolístico con el que llega al partido del domingo ante River, partido que será, a todas luces, una verdadera prueba de fuego (se exceptúa el clásico), contra un rival que no sólo llega entonado, sino que es considerado el equipo de mejor nivel en la actualidad del fútbol argentino. De allí el enorme desafío con el que se topará el canalla de Paolo Montero. No es que deba tomarse ese partido como la medida justa ni pensar un buen resultado lo hará pensar que puede llevarse el mundo por delante. Tampoco que una mala producción obligue a un enorme replanteo. Porque ese equipo sensación del Muñeco Gallardo, el mejor de 2017, tendrá enfrente al segundo de mejor producción en lo que va del año. Uno (River) en 10 fechas (debe un partido) sumó 26 puntos. El canalla, 25.

   Los jugadores seguramente lo deben vivir de una manera especial. Ni hablar de Montero. Por eso el entrenador deberá pensar primero y lograr después que táctica y estrategia comulguen la misma sintonía.

   Hay un paso ya dado que en la previa puede oficiar de gran ayuda. Tiene que ver con el comportamiento que Central exhibió en dos de los tres partidos que formaban parte de esa seguidilla de rivales de más jerarquía que a los anteriormente enfrentados. Son los casos de Newell's y Racing, donde las formas sufrieron una cierta alteración. Lo que vendrá contra el millonario, se estima, puede tener ribetes similares.

   Primero fue San Lorenzo, donde la apuesta fue la de cambiar golpe por golpe. En ese contexto no sólo sufrió una derrota, sino que el equipo expuso los huecos en el fondo que ya venían de arrastre. En el clásico eso se alteró y se profundizó el pasado domingo, ante Racing. El achique hacia atrás, con las líneas más juntas y sin la desesperación ni la imperiosa necesidad de ir en todo momento en busca del arco rival hizo que la postura futbolística fuera otra, sin que ello rompa con la idea madre ni aplaque las intenciones de ganar.

   Todo eso es lo que hace pensar que contra River esos postulados futbolísticos no sólo se mantendrán, sino que podrían potenciarse. La lectura es demasiado simple. El equipo de Gallardo es hoy el de mayor poder ofensivo, con capacidad de dinamitar una estructura en cuestión de minutos. Lo refleja el invicto que mantiene desde el reinicio del torneo, con 8 victorias y 2 empates (le resta contra Atl. Tucumán). Lo mismo corre para el momento que atraviesa en la Libertadores, más aún tras la derrota de ayer.

   Motivos más que suficientes para pensar que Central está ante la parada más brava desde que Montero tomó las riendas del equipo.

   Sólo el DT canalla sabe de qué forma su equipo se le plantará a River en el Monumental, aunque mucho dependerá del armado, más teniendo en cuenta que no contará con marcadores de punta con buena proyección, amén de que el primer gol frente a Racing llegó justamente por una trepada de Hernán Menosse. El domingo en la otra punta podría estar Burgos o Villagra. Si es el primero la contención de los laterales será más evidente.

   En el análisis previo (con el sabido margen de error), que no es ni más ni menos que un juego de especulaciones, difícilmente Central intente hacer sonar una partitura distinta a la utilizada en sus dos últimas presentaciones.

   Esto es, en un partido normal (sin hechos extraordinarios) el canalla intentará mostrarse compacto del medio hacia atrás y buscar que sea River el que más arriesgue y el primero en dejar algún espacio en el fondo para sacar una mano que haga daño.

   Más allá de eso, desestimar el potencial de Central sería un error. Porque, como se dijo ya en varias ocasiones, el canalla cuenta con un sostén colectivo, pero esencialmente con ciertas individualidades capaces de marcar la diferencia.

   Lo que parece estar bastante claro es que Central no volverá sobre su pasos, al menos en este caso, para transformarse en aquel equipo voraz de los primeros partidos. De igual forma, el choque se presenta como para sentarse tranquilo frente al tele a disfrutar un partido que promete emociones, aunque para eso los dos equipos que más sumaron en 2017 deberán cumplir con su parte.


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