Ovación
Domingo 10 de Septiembre de 2017

Riccobelli dijo que "es una infamia decir que dejamos un Newell's devastado"

El ex directivo rojinegro habló por primera vez tras su salida del club . Defendió su gestión y admitió: "Cometimos muchos errores deportivos, pero salimos campeones"

Esta entrevista fue propuesta antes en dos ocasiones y no aceptaste. ¿Por qué ahora sí?

La idea era de que las nuevas autoridades dispongan de un clima menos conflictivo que el que nosotros atravesamos políticamente en el final para que tuvieran tiempo para adaptarse a gestionar el club. No era conveniente que nosotros estuviéramos en los medios tras ser dirigentes. Pero ahora sí lo considero necesario porque en los últimos días se vienen repitiendo barbaridades y datos falsos. Desconozco si lo hacen por mala intención o ignorancia, pero generan más locura y confusión.

Hace un año que se fueron y la gestión de ustedes terminó mal, al punto de tener que irse antes. ¿Hicieron alguna autocrítica?

Durante la gestión fuimos haciendo autocríticas que derivaron en correcciones y cambios. Fundamentalmente en cuestiones futbolísticas. Después que dejamos el club, me tomé un tiempo de tranquilidad y análisis, y creo que nosotros no supimos comunicar muchas de las cosas que hicimos y otras por qué no la hicimos.

Pero si tu autocrítica concluye en que el problema fue de comunicación sos benévolo en tu análisis.

Dejame terminar la respuesta. Porque la evaluación es sobre nuestros ocho años de gestión. Y como nosotros sí recibimos un club devastado, tuvimos que meternos de lleno a rearmar un club, y esa tarea tan necesaria en el día a día nos llevó a no hacer política, que es fundamental en toda administración, y eso fue aprovechado por grupos que estaban con nosotros en el club, que como no estuvieron de acuerdo en la última época nos debilitaron como gobierno, y que desencadenó en el lamentable adelantamiento de las elecciones.

Decís que recibieron un club devastado. ¿No dejaron un club devastado?

Esa es una posverdad, porque eso es algo que vengo escuchando en los medios y la verdad que es una falsedad total. No sé si se olvidaron o realmente no se tiene conciencia de lo que significa encontrar un club devastado. Cuando Guillermo (Lorente) asumió la presidencia en diciembre de 2008 eso era un club devastado. Pero no porque lo decimos nosotros, Newell's estaba devastado porque era público y notorio y además hay documentación escrita, fotográfica y fílmica que lo demuestra. Todo está debidamente probado y constatado por escribano público y lo pueden encontrar en el expediente judicial. No había administración, infraestructura, no había nada y ni siquiera se podía hablar con los anteriores para resolver lo urgente. Por eso, decir que nosotros dejamos un club devastado es una infamia. Pero hay mucha gente que recuerda cuando nosotros asumimos, porque fue mucha gente la que fue a colaborar de manera desinteresada para reconstruir el club y no tengo dudas de que la mayoría sabe que un club devastado es el que encontramos en 2008 y no el que dejamos nosotros.

Tampoco dejaron un paraíso, porque se tuvieron que ir antes. ¿No cometieron muchos errores futbolísticos y dejaron una deuda importante tras el fideicomiso?

Desde el punto de vista económico, financiero y administrativo dejamos un club de pie y con el orden necesario para seguir mejorando en esos aspectos. Es decir que ni devastado ni muchísimo menos. Por supuesto que con problemas y con los avatares lógicos que todo club tiene en el día a día. Pero para saber cómo dejamos a Newell's hay que remitirse a los números reales. Y alcanza con una comparación de balances: el de diciembre de 2008 a junio de 2009 que nosotros hicimos en el comienzo de nuestra gestión y el balance de junio de 2016 que fue hecho por una auditoría de un prestigioso estudio local que contrató la actual comisión directiva. Es decir que nosotros no la realizamos, digo para despejar dudas. Porque decir que nuestra gestión dejó el doble de la deuda de López es de una ignorancia suprema. Porque ni siquiera les dan los cálculos comparando los números del 2008 con el 2016 a los mismos valores nominales, ya que omiten que están comparando un dólar a 3,81 con otro a 15,50, algo que es insostenible. Pero ni así los acerca a esa barbaridad que dicen. Nosotros recibimos un club con un pasivo de 75 millones de pesos, equivalentes a 19 millones de dólares. En el 2016, en balance y auditoría que hizo la actual dirigencia, dejamos un club con 269 millones de pesos de deuda, de los cuales más de 100 corresponden a la gestión de López, y eso equivale a 17.600.000 dólares. Pero si sacamos la deuda heredada, dejamos un pasivo de 10 millones de dólares, nueve millones menos que cuando asumimos. Y con un club recuperado en todos los aspectos, ni hablar desde lo social e infraestructura.

Ahora esos diez millones de dólares que ustedes dejan como pasivo, en un club doblemente concursado para definirlo sin rigurosidad técnica, ¿es prudente? ¿El club podía endeudarse tanto?

Para cualquiera que lea 170 millones de pesos es una fortuna, pero para un club está entre los parámetros permitidos. Por ejemplo River debe mil millones de pesos y no podemos decir que River está económicamente tres veces peor que Newell's. El valor de una deuda no significa nada si no lo comparás con los valores de otros parámetros, porque un club como una empresa necesitan para crecer un endeudamiento razonable.

Pero la pregunta alude a un club judicializado. La reformulo: ¿la deuda que dejaron garantizaba el normal funcionamiento del club?

Absolutamente. En 2008 para pagar el pasivo total se necesitaban los ingresos de facturación del club de cuatro años. Cuando nos fuimos necesitabas el ingreso de un año y cuatro meses. Estos valores son sacados de los balances. Y que demuestran las mentiras que hoy dicen sobre cómo dejamos el club. Porque además hay que decir que durante nuestra gestión se revitalizó Newell's y logramos potenciar los ingresos, sin olvidar la enorme ayuda que recibimos de los socios, ex jugadores y jugadores durante el trabajo de recuperación.

Según tu análisis hicieron todo bárbaro y fue una injusticia del destino que se hayan tenido que ir antes.

No, el problema es compatibilizar lo que era la cuestión administrativa, económica y financiera con lo que era la parte futbolística. Y en la parte futbolística sin dudas que tuvimos fallas. Tuvimos malos resultados en la recta final, pero tampoco es verdad que dejamos un club al borde del descenso. Dejamos un club mal futbolísticamente, decayendo desde el punto de vista deportivo, al que había que darle una vuelta de tuerca para corregir los errores cometidos. Pero con el mismo cuerpo técnico que dejamos, con los mismos referentes del equipo y con un plantel muy similar al que tuvo esta comisión directiva en su primer año y que terminó peleando un campeonato.

¿Pero sos consciente de que si esa campaña no hubiera sido de 49 puntos hoy se estaría hablando de promedio?

Por supuesto que lo sé. Sé que si no se hubiesen sumado esos puntos estaríamos comprometidos con el promedio.

Pero esa situación complicada es la que dejaron ustedes y que fue salvada por esos 49 puntos.

Sí, una cosa es complicada y otra muy distinta es en descenso. Y el haber logrado la recuperación deportiva es una virtud de la comisión directiva actual. Pero nosotros también pasamos por una situación similar en 2011, donde hicimos dos campeonatos desastrosos y ahí sí estábamos comprometidos en el descenso. Y tuvimos la posibilidad de dar vuelta esa situación con la extraordinaria colaboración del Tata y con la ayuda de jugadores experimentados que aportaron lo suyo para revertir el mal momento. Y salimos subcampeón, luego campeón, y otra vez subcampeón. El fútbol es un permanente vaivén y nada te garantiza que vas a tener un ciclo de diez años espectacular. Pero en lo deportivo, durante los ocho años, nuestros números globales no fueron malos. Sí transitamos por muchos y profundos altibajos.

En esos altibajos ustedes crean el sentido de pertenencia, pero luego con sus errores lo destruyen. ¿Coincidís?

No. Porque eso representó y aún lo representa el orgullo de ser de Newell's, que trascendió las fronteras, y que estuvo dado por el regreso sistemático de los grandes futbolistas al club. Y que hizo historia, le pese a quien le pese.

Dijiste que se equivocaron en no hacer política, pero en lo deportivo siempre se escudaron en los entrenadores. Fue muy visible con el Tata, se escondieron detrás de él y después cuando se fue volvieron a hacer agua. Y cometieron un grave error, supeditar el éxito o fracaso deportivo a ganar un clásico. Martino en una entrevista como DT de la selección le dijo a Ovación que ustedes rompieron todo lo hecho futbolísticamente por tres clásicos. ¿Coincidís?

Pero nosotros no provocamos esa situación

¿Cómo que no? Ustedes eran gobierno. Y vos en una conferencia dijiste que había que ganar el clásico, que ese era el objetivo. Todo un error estratégico

Más que un error estratégico era una realidad. Nosotros no quisimos que resultados de tres clásicos comprometan una gestión que había sido buena. Ni que opaque un campeonato que se había ganado dos años antes, o que opaque la formación de planteles casi históricos para el club por el peso específico de los nombres de los jugadores. Pero es una realidad del fútbol de Rosario que lamentablemente se está viviendo en el día a día, donde un resultado de un clásico incluso amistoso te compromete a la propia gestión. Hay que trabajar socialmente para que eso no suceda, que un resultado no eclipse todo lo que se construyó, como dijo el Tata. Y con respecto a tu apreciación de que nos escondíamos detrás de los técnicos creo que no fue así. Tal vez fue un error de comunicación o visibilización de quienes tomábamos las decisiones. Y en el caso del Tata existió una comunión espectacular, un respeto hacia su trabajo y el de él hacia nosotros como conductores del club.

Martino vino y los sacó del problema. Se fue y volvieron a equivocarse. ¿O no?

Nosotros ahí decidimos que Berti era quien debía conducir, y no sé si en la primera etapa del campeonato no hubo un mejor promedio en suma de puntos que con la primera parte del Tata. Fuimos subcampeones y estuvimos a un partido de quedarnos con el título, lo que hubiera sido una cuestión histórica. Si nosotros nos equivocamos en elegir a un técnico que en su primer torneo salió subcampeón, entonces creo que se evalúan mal las circunstancias. Berti fue una buena decisión porque creímos que era el momento de darle la chance a un técnico de las inferiores, que conocía a los juveniles que venían de abajo. Tal vez debimos ahí acelerar el recambio del plantel y tal vez nos equivocamos en no explicarle a la gente que ese recambio era necesario para revitalizar la parte futbolística, pero con Berti se generó una buena etapa más allá de lo que digan.

¿Por qué no lo apoyaste a Gallego?

Las diferencias y discusiones por situaciones futbolísticas las planteaba en las reuniones de comisión o en charlas con mis compañeros. Siempre trabajé para que al club le vaya muy bien, más allá de si el DT me gustaba o no. Los resultados que se obtenían nos contenían a todos. Jamás hice algo en contra de la decisión mayoritaria.

¿A Bernardi lo elegiste como técnico porque podía ser un eventual adversario político?

Eso es insólito y es menospreciar las condiciones que tiene Lucas como entrenador. Y también subestimarlo, porque si él hubiese tenido aspiraciones políticas no habría aceptado dirigir. Esto no quita que en el futuro sí tenga deseos de incursionar en política. La elección de Bernardi como DT y de Sensini como secretario técnico respondió a la convicción de que el club necesitaba iniciar un proceso nuevo, ese que debimos hacer con Berti, el de la revitalización futbolística mediante el necesario recambio. El club necesitaba eso, la inclusión urgente de juveniles para repotenciar lo económico y lo deportivo. Se inició como estaba previsto, pero otra vez ciertos resultados y otras circunstancias dentro del plantel no permitieron la continuidad del trabajo. Pero dejó una marca, ya que allí debutaron Elías, Valenzuela, Unsain, Fertoli, Escobar, entre otros. Y además Bernardi designó a Vojvoda en la reserva, lo que también fue otro gran acierto suyo.

¿Hiciste un pacto electoral con esta comisión directiva?

¿De qué tipo?

Político. ¿No le cediste el aparato del club para que sumen votos?

No había ningún acuerdo ni nada que se le parezca. Vos mismo aludiste al desprestigio que teníamos, así que hubiésemos sido un lastre para cualquiera de las listas. Y además desde hace rato están diciendo que los problemas que tienen se debe a nuestra gestión, algo que queda desmentido por los estudios contables que ellos mismos encargaron y dieron a conocer. Y en gran parte decidí hablar por las barbaridades que escucho que dicen.

Pero no criticás al gobierno de Bermúdez. ¿Por qué?

Porque desconozco lo que están haciendo. Pero sí sé y estoy muy tranquilo con lo que hicimos nosotros. Lamentablemente en el fútbol se opina mucho de lo que no se conoce. Por ejemplo, el otro día escuchaba hablar al vicepresidente del tema Scocco, donde dice que "la comisión directiva anterior compró a Scocco en 5.500.000 dólares, pagó sólo dos cuotas de 500 mil, y nos dejó un gran problema, pero por suerte lo pudimos vender y solucionarlo". Eso es un discurso falaz, la realidad es otra. A Nacho lo compramos en 3.600.000 dólares, en seis cuotas de 600 mil. En sus respectivos vencimientos pagamos las dos primeras cuotas. La tercera debía pagarse en agosto del año pasado, cuando ya no estábamos, pero la dejamos presupuestada contra el cobro de una cuota de 750 mil dólares por la venta de Casco a River. Es decir que teníamos la plata y la asignación para pagar, porque pretendíamos conservarlo como patrimonio del club para seguir jerarquizando al plantel. La actual comisión tomó la decisión de no pagar esa cuota, de comprar con ese dinero y algo más a Amoroso y otros jugadores. Y así pasaron a un plano secundario lo que era el compromiso por Scocco. No califico la decisión, sin dudas que nosotros no la hubiésemos tomado, porque teníamos las previsiones para pagarlo, pese a las fuertes presiones políticas que teníamos de determinados sectores que nos decían que debíamos venderlo porque no lo podíamos pagar. Los mismos que hoy lamentan la salida de Scocco. Pero no quiero entrar en un terreno donde se piense que yo hablo para cuestionar a la actual gestión o a otra gente porque no es la idea. La idea es hablar de lo que hicimos y negar la infamia de que dejamos un club devastado. No hay un planteo serio que ponga en duda que dejamos un club de pie.

Lorente pagó un alto precio con su salud por ser dirigente. Vos, Morosano y el resto están cuestionados. Bermúdez y compañía en menos de un año ya están desacreditados. ¿Vale la pena ser directivo?

La decisión de ser dirigente es absolutamente egoísta de parte de quien la toma porque parte de esa necesidad de colaborar con esa pasión que se lleva adentro, que sabiendo los costos que eso tiene está dispuesto a asumirlo en virtud de la locura que genera el fútbol. Lo que vos decís es así, el costo es inmenso, pero se sabe que se está expuesto a eso.

¿Pero a cambio de qué se paga ese costo? Salvo que se sea deshonesto.

No es mi caso. Y quien crea que no fuimos honestos debe denunciarlo.

¿Sos consciente de que esta entrevista te devuelve a la tormenta?

Sí. Pero asumo todo eso. Justamente decidí a hablar no sólo para defender el honor de mi familia sino para defender a nuestra gestión que fue de absoluta buena fe, decir nuestra verdad que está respaldada en documentos. Cometimos errores, pero es una infamia decir que dejamos un club devastado.

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