Ovación
Lunes 17 de Abril de 2017

Regatas Rosario, un siglo de oro

El Club de Regatas Rosario cumplió ayer sus primeros cien años. Un siglo en el que supo ganarse el enorme privilegio de ser el club rosarino que aportó más deportistas locales a la historia olímpica (en su mayoría remeros), entre otros logros.

El Club de Regatas Rosario cumplió ayer sus primeros cien años. Un siglo en el que supo ganarse el enorme privilegio de ser el club rosarino que aportó más deportistas locales a la historia olímpica (en su mayoría remeros), entre otros logros.

La idea de crear un club arrancó hace más de cien años, en 1914, cuando un grupo de jóvenes empezaba a trabajar para concretar el sueño de fundar en el Pueblo de Alberdi un club de remo, natación, navegación a vela, tenis y otros deportes, un proyecto bastante ambicioso sobre todo si se tiene en cuenta que sólo contaban con ilusiones.

El lugar que los congregó durante mucho tiempo fue el yacht "Amalia", propiedad de Jorge Lingerfelder. Era un especie de club flotante donde hecharon bases para encarar el proyecto. Amasar la idea llevó un tiempo, pero finalmente se concretó. El 16 de abril de 1917, que se celebró en el club Gimnasia y Esgrima, en su vieja sede de calle Corrientes al 900. Formaron parte de la primera comisión directiva: Juan Cordiviola (presidente), Gervasio Colombres (vicepresidente), José Martí (secretario), Julio Gabutti (tesorero), Jorge Lingenfelder (capitán), Ernesto Copello (subcapitán) y Emilio Rosenthal, Leopoldo Uranga, Germán Pessan y Miguel Angel Questa (vocales titulares) y Santiago Beritain, Emilio Corvetto, José Pochat, Dante Benetti y Fermín Azurmendi (vocales suplentes).

La primera convocatoria sumó sus primeros 210 adherentes, quienes se sumaron al proyecto haciendo donaciones, fundamentalmente de dinero. Francisco Chiesa, que tenía una isla en Pueblo Alberdi frente a lo que hoy es la Bajada Puccio, cedió ese lugar físico (conocido como la Isla de los Bañistas) para la construcción del Club de Regatas Rosario.

El incremento del número de socios y sobre todo las inundaciones que sufría la zona fueron razones determinantes para que luego los socios busquen otro lugar para emplazarlo.

Ahí funcionó hasta 1921, cuando adquiere en un remate el famoso chalé Casablanca, en la calle 31 (hoy Cordiviola) al 1200. Lo hace con dinero aportado por los socios y algunos créditos que sacaron para afrontar la costosa inversión. Así empezaron a aparecer las primeras construcciones, que estuvieron obviamente relacionadas con la náutica: el galpón de botes y la pileta. Después armaron las canchas de tenis.

Pero como en toda historia, Regatas también tuvo momentos de desilusión, como cuando un accidente fortuito ocasionó que el viejo chalé desapareciera para siempre. El club no tenía ni 25 años, pero entendió que en la adversidad nacía un nuevo desafío. Se arremangaron y la pelearon. Así el club fue adoptando la forma que aún hoy mantiene.

Pero no se quedaron sólo con eso. Las ansias de crecer podían algo más.

En la década del 60 compran el islote Cincuentenario y en 1978 reciben un terreno en el Parque Alem (donde posteriormente pusieron el puerto deportivo) en compensación por lo usufructuado para hacer el Paseo Ribereño, obra que atravesó sus instalaciones.

El club, que se encuentra enclavado en las costas del río Paraná frente a la isla El Espinillo y que fue declarado por el Concejo municipal como Institución Distinguida, es un club ganador. De hecho, con más de mil quinientos títulos oficiales en su haber, es el que más tiene en el mundo. Sus vitrinas dan fe y no hacen otra cosa que reflejar una historia llena de gloria.

Haciendo un rápido repaso, Regatas tuvo representantes en 10 campeonatos mundiales, en los que se destacó Alberto Demiddi, campeón del mundo en Santa Catherine, Canadá, en 1970. Además aportó en tres campeonatos europeos; 13 Juegos Panamericanos; 5 Regatas Reales de Henley, Inglaterra; 28 Sudamericanos; 5 Juegos Deportivos Rioplatenses. Y sus remeros obtuvieron 32 premios de honor otorgados por la Asociación Argentina de Remo. Esto hace que el remo sea la disciplina emblema de la institución más allá de que también se practiquen otros deportes y actividades recreativas como básquet, natación, gimnasia artística, vóley, tenis, fútbol de salón y vela.

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