Ovación
Jueves 10 de Agosto de 2017

Refuerzos: Central es propietario y Newell's vive de prestado

Hay un notable contraste en el formato que tiene la llegada de las incorporaciones en los clubes rosarinos.

Este mercado de pases volvió a poner en evidencia la realidad económica de los dos equipos grandes de la ciudad. Porque en Central la mayoría de los refuerzos arribaron como compras definitivas y en Newell's, por el contrario, casi todas las caras nuevas llegaron a préstamo por una temporada. En la tesorería, al menos en este presente, hay un abismo entre una entidad y otra. En Arroyito hay billetera para elegir a las incorporaciones, adquirir su ficha y hacerles contratos por varias temporadas. Mientras que en el Parque no hay recursos en la caja fuerte y casi todos los nuevos pasajeros desembarcaron "de prestado". No es una novedad decir que el fútbol está lejísimo de ser una cuestión exclusiva de plata. Es más, el mero hecho de tener dólares disponibles no asegura poder armar un equipo competitivo y protagonista. Pero como en la vida misma, y haciendo referencia al refrán callejero: "En el fútbol el dinero no asegura la felicidad, pero al menos calma los nervios".


El foco de la comparación está puesto en el formato diametralmente opuesto que tuvieron las llegadas de los refuerzos tanto en Central como en Newell's, siempre sin poner en tela de juicio la valía ni la calidad de los jugadores involucrados. Porque para eso habrá que esperar a que ruede la pelota y dentro de la cancha cada una de las apuestas dirigenciales demuestren si valió la pena traerlos o, caso contrario, no dieron la talla esperada.

En este receso, Central compró la totalidad de los pases de Fernando Zampedri, Washington Camacho (solo tenía el diez por ciento) y Leonardo Gil, además el 85 por ciento de Alfonso Parot y el 50 por ciento del arquero Diego Rodríguez. Mientras que llegaron a préstamo Marcelo Ortiz y el uruguayo Santiago Romero. Es cierto que hasta el momento no arribó ningún nombre rutilante como fue el año pasado el de Teófilo Gutiérrez, más allá de que luego el colombiano haya estado muy lejos de las expectativas. La realidad es que la dirigencia canalla, a pesar de que a varios jugadores que apuntó no los pudo cerrar, sí cuenta con billetera para seguir buscando y tratando de satisfacer los pedidos de Paolo Montero.

Por el lado rojinegro, la situación es completamente diferente. Porque primero debió apuntar a futbolistas de bajo costo, que llegaron a préstamo debido a la imposibilidad de hacer erogaciones importantes por el delicado presente que atraviesa la entidad. Incluso esta semana estuvo en Bella Vista el secretario de Futbolistas Argentinos Agremiados, Sergio Marchi, reclamando un importante atraso salarial con el plantel. Igual la dirigencia buscó alternativas y sumó a préstamo a siete jugadores: Nelson Ibáñez, Bruno Bianchi, Nery Leyes, Brian Sarmiento, Mauro Guevgeozian, Luis Leal y Danilo Ortiz, mientras que del delantero Daniel Opazo se adquirió el 75 por ciento de los derechos económicos.

Está clarísimo el contraste de recursos entre una entidad que invierte (más allá de que lo haga bien o mal) y se capitaliza con jugadores propios y otra que sólo puede sumar a préstamo por una temporada, al menos en cuanto a las posibilidades de ir a buscar refuerzos. Esto no quiere decir que tener dinero en el bolsillo signifique elegir mejor. Es más, en el torneo pasado Central también gastó muchísimo más que Newell's y eso no se reflejó en la tabla de posiciones. Los rojinegros terminaron con 49 puntos (en zona de Copa Sudamericana) y los canallas atesoraron 44 unidades (por el momento al margen de las copas internacionales del año que viene).

La gran diferencia en este mercado de pases estuvo en los recursos de uno y otro. Central con la posibilidad de tentar a los jugadores desde lo económico con propuestas jugosas y Newell's seduciendo más por el peso de la camiseta que por otra cosa. Después cuando empiece a rodar la pelota siempre serán once contra once en cada fecha y allí se analizarán los respectivos rendimientos individuales y colectivos.

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