Ovación
Domingo 14 de Mayo de 2017

Rafa Nadal alzó en Madrid su Masters 1000 número 30 y estiró la racha

Derrotó en la final al austríaco Dominic Thiem por 7-6 (10-8) y 6-4.

El español Rafael Nadal apuntaló hoy en Madrid su candidatura de cara a Roland Garros al conquistar su tercer título consecutivo de la temporada sobre arcilla, su corona número 30 en los torneos de Masters 1000.
Nuevo número cuatro del mundo a partir de mañana, Nadal venció en la final de Madrid al austríaco Dominic Thiem por 7-6 (10-8) y 6-4 y dio continuidad a su mejor racha en años. Para ver 15 victorias consecutivas del español hay que retroceder a principios de septiembre de 2013.
El zurdo ganó recientemente su décimo Montecarlo y elevó también a diez el número de copas en Barcelona. Ahora levanó su quinto título en Madrid y mañana viajará a Roma para intentar estirar su gran momento.
"Es una parte de la temporada muy emocionante para mí", aseguró Nadal. "Ganar tres títulos en tierra, y más viendo los torneos que son, es muy importante", añadió el segundo jugador de la historia en alcanzar los 30 Masters 1000 tras el serbio Novak Djokovic.
"Estoy trabajando bien desde hace mucho tiempo y los resultados van saliendo. Eso ayuda a seguir con energía positiva y a entrenar cada mañana con ilusión de ir a mejorar algo. Eso es la ilusión que te mantiene vivo. Entrenar por entrenar es aburrido y más cuando pasan los años", añadió Nadal, que cumplirá 31 años el 3 de junio.
El campeón de 14 Grand Slam atravesó dos últimas temporadas en un segundo plano: acorralado por la ansiedad en 2015 y frenado por las lesiones en 2016, cuando parecía retomar el vuelo. Liberada ahora la mente y con el cuerpo sano, Nadal vuelve a ser Nadal.
Aplaudido sin descanso por las más de 10.000 personas que colmaron la pista Manolo Santana, el español tuvo que salvar hoy dos pelotas de set en el primer parcial ante un Thiem que dejó destellos de lo que promete.
El austríaco, que a sus 23 años disputó su primera gran final, opuso la resistencia que se esperaba de un jugador que apunta a lo más alto. Dueño de un revés a una mano exquisito, Thiem ya ganó títulos en todas las superficies y mañana alcanzará su techo en el ranking de la ATP: aparecerá séptimo.
El futuro puede ser suyo, pero el presente es de otro. Es de Nadal, que ofreció esta semana nuevas garantías de su enorme estado de forma a 14 días del arranque de Roland Garros, donde buscará su décimo quinto Grand Slam y el primero desde hace tres años.
De momento, Nadal ya es el mejor jugador del año con tres títulos y otra tres finales y mañana superará en el ranking de la ATP al suizo Roger Federer para colocarse cuarto de la clasificación, apenas a un puñado de puntos del tercero.
"A estas alturas de mi carrera estar el cinco o el cuatro cambia poco, creo yo. Lo que realmente me ilusiona es ganar un título tan importante como el de Madrid", explicó Nadal.
Con su victoria ante el joven Thiem, el "rey" de la arcilla igualó las 30 coronas del serbio Novak Djokovic en torneos de Masters 1000, récord absoluto. Y el domingo que viene podría conseguir una más en Roma. El español cuenta además con 72 copas en su palmarés, 52 de las cuales llegaron sobre la cancha más lenta del circuito.
La final de Madrid, sin embargo, pudo haber tenido un desenlace diferente si Thiem hubiera aprovechado los dos set points que tuvo en el tie break del primer parcial. El austríaco había salvado antes cuatro pelotas de set y tuvo dos opciones para adelantarse en el marcador.
Pero Nadal se creció en esos momentos ante los aplausos de un público que lo llevó en volandas y consiguió salvar la situación. Antes ya se había recuperado de un break de Thiem en el tercer juego del partido, que arrancó con un guión imprevisto.
Thiem, al igual que Nadal, es un jugador que se mueve como pez en el agua en el polvo de ladrillo. No le importa jugar dos metros por detrás de la línea de fondo y no da un punto por perdido. No hay punto fácil ni ante el austríaco ni ante el español. Por eso, el primer set duró una hora y 18 minutos tras un tie break agónico.
"Le podría pesar a Thiem el haber perdido así el primer set", aseguró Toni Nadal, entrenador del tenista español, apenas terminó el tie break.
Y le pesó: entregó su saque en el primer juego del segundo set y ya fue a remolque hasta que acabó el partido. El austríaco consiguió salvar los dos primeros match points del español con 5-3 y obligó a Nadal a sacar para atar la victoria.
Thiem exigió a Nadal hasta el último segundo. Tuvo cuatro pelotas de break para colocar el 5-5 y seguir vivo y salvó otro punto de campeonato al resto.
Con el cuarto ya no pudo hacer nada más y Nadal cerró el duelo con una volea de revés tras dos horas y 17 minutos. Fue su décimo quinto triunfo consecutivo sobre arcilla, con 30 sets a favor y sólo dos en contra. Números que recuerdan al mejor Nadal en polvo de ladrillo.
Salvo en 2009, siempre que ganó tres torneos sobre arcilla en la gira europea (2005, 2006, 2007, 2008, 2010, 2012 y 2013) acabó levantando después el Roland Garros. Para saber si reina por décima vez en París habrá que esperar todavía cuatro semanas, pero a día de hoy parece haber un único candidato.

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