Ovación
Domingo 24 de Septiembre de 2017

Provincial se llevó todo y se aseguró un lugar en una posible Superfinal

Venció a Jockey A 2 a 1, se garantizó la cima de cara a los play offs.

"¡A la final, a la final. Con este equipo vamo' todo' a la final!". Así, como si fuese un grito de guerra sonó la canción de despedida de Provincial de la cancha de Jockey. Acompañada de histrionismo y de gestos de guapeza entre sus jugadoras. Fuerte, con el tinte que se le da a esos partidos que se saben, serán "chivísimos". Y sonó un buen rato después de que la chicharra marcase el final del partido que decretó la victoria del rojo sobre el verdiblanco A por 2 a 1, que le hizo conservar la cima del campeonato y garantizarse, a falta de una fecha para que se termine la fase regular del torneo de primera división de damas de la Asociación de Hockey del Litoral, que nadie le quite el lugar preciado: ser 1º de cara a los play offs y a la pelea por el título. Más aún: si no puede salir victorioso de esa instancia tendrá otro lugar garantizado: el de la Súperfinal, programada para el 2 de diciembre. La tristeza y el llanto en el rostro de las chicas de Jockey A fueron la antítesis del festejo de Provincial. A veces, el tamaño de las victorias lo dan los rivales. Con la derrota el hípico perdió la condición de escolta, ahora de Duendes A.

El de ayer era un partido para no perderse. Provincial, líder y único invicto del torneo, tenía que rendir otra prueba de fuego ante Jockey A, su más inmediato perseguidor, al que le había arrebatado la punta en la fecha anterior. En la ida, en Barrio Cura, le había propiciado una paliza de juego con un marcador que quedó estampado en 3 a 0. Pero ayer era otra historia. ¿Y por qué tuvo tanto tenor esta victoria de Provincial? Porque Jockey A lo superó en casi todo el primer tiempo; porque le quitó su bien más preciado, la bocha; porque le ganó metros en su campo y porque más allá de no generar peligros supremos, cuando Jockey A tuvo la más clara, se la cobró. Quedó sola Candelaria Calvo delante de Nadín Lacas, con espacios suficientes en el área y le metió un latigazo que puso al local en ventaja a los 28'. Le dio una holgura que no estaba en el marcador, pero sí en el juego, que se prolongó también en el segundo tiempo. El rojo seguía sin conexión, con una anulación certera sobre Sofía Villarroya, su cerebro creativo en el mediocampo, por lo que el panorama se le hacía cuesta arriba. Ganaba Jockey A en la zona de volantes pero también se iba en desbordes. Aunque sobre los 15' de esa instancia Provincial se cansó. Se puso la ropa de laburante y fue a buscar el empate con el cuchillo entre los dientes. Las "guapeadas" de Paula Montoya, iniciadas por entonces, comenzaban a ser indicio de algo más. Y fue su hermana Fernanda, a los 54' quien finalmente lo consiguió. Capturó un rebote en el área, emparejó las acciones y le puso cabeza al partido.

Desde ahí Provincial fue más inteligente, supo cómo jugar con los nervios del local y le quitó la bocha. La planchó y sus piezas se encontraron como nunca en la tarde. Se sacrificaron todas, como exigía el encuentro y por eso, a los 58' una abanderada de esa entrega, Julieta Acosta, desató el festejo mayúsculo tras una incesante serie de disparos contra Constanza Peters, de muy buena tarde. A 12' del final el oficio se hizo sentir. Provincial se quedó con la bocha y la planchó. Se la puso debajo del brazo y se la llevó a su casa. Se anotó otra gran victoria y bajó la persiana. Con más corazón que hockey. Igual de valiosa que las anteriores. O más.


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