Rosario Central
Viernes 12 de Mayo de 2017

Potencial a mano

Después de dos partidos, el DT puede juntar a Ruben, Teo, Camacho y Carrizo.

Hay partidos y partidos en un campeonato. El clásico rosarino es uno de ellos. Lo sabe el cuerpo técnico y también los jugadores, muchos de los cuales "trabajaron" en los encuentros previos cuidándose de no incurrir en algún error que los deje afuera del choque más importante del año para la ciudad. Por eso para el domingo Paolo Montero contará con todo el potencial, a excepción de Villagra, quien de no haber recibido la quinta amarilla ante San Lorenzo hubiese sido el reemplazante natural del lesionado Víctor Salazar. Pero la idea de hacer referencia al potencial tiene que ver con que después de algunos partidos (dos precisamente) el entrenador podrá hacer coincidir en cancha a aquellos futbolistas que de mitad de cancha hacia adelante suelen marcar la diferencia.

   Para ponerles nombres y apellidos, Washington Camacho, Federico Carrizo, Teófilo Gutiérrez y Marco Ruben fueron hasta aquí los encargados de desnivelar y quienes volverán a juntarse después del encuentro que terminó con victoria en cancha de Temperley. Es que en ese partido Teo recibió la quinta amarilla y no pudo estar contra Gimnasia, día en que el capitán vio la roja y se quedó dos fechas afuera.

   Una mención inexorable por estos días es que Camacho aún no sabe en qué posición jugará. Porque una cosa es que lo haga en la mitad de la cancha, su hábitat natural, y otra muy distinta es que vaya a marcar punta, como todo parece indicar que será. De igual forma estará dentro de la cancha.

   Después, lo de los jugadores más desequilibrantes no es una ocurrencia. Primero porque se trata de los futbolistas (habitualmente titulares y con mayor cantidad de minutos en cancha) de buen pie, pero sobre todo porque entre ellos anotaron la mayoría de los goles desde que Montero es el técnico canalla. A excepción de Camacho, que hizo tres, Ruben, Teo y Carrizo tienen dos conquistas cada uno en su haber en lo que va del año. Entre los cuatro convirtieron 9 de los 13 goles (los otros cuatro estuvieron a cargo, por partes iguales, de Herrera y Bordagaray).

   Ya con la pelota en juego y las pulsaciones en un nivel altísimo, pueden pasar muchísimas cosas en un partido más allá de los nombres que estén presentes. De lo que no hay dudas es que Montero tiene la posibilidad de contar con todos los futbolistas que, al menos hasta aquí, han demostrado la mayor cuota de efectividad a la hora del desequilibrio. Si bien la ausencia de Salazar, más la baja de Villagra, es un verdadero dolor de cabeza para el técnico en la previa, mucho más elocuente hubiese sido el fastidio si faltaba alguno de los jugadores en cuestión.

   Hoy esos cuatro están a disposición y volverán a compartir un campo de juego después de dos fechas.

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