Newell's
Martes 18 de Julio de 2017

Pintado de rojinegro: muestra de cuadros con las glorias del club

Iván Shatski expresa su identificación con Newell's en la muestra "Pinceles Rojinegros", que se exhibe en la institución del Parque hasta fin de julio.

Iván Shatski no imaginó el reconocimiento que alcanzó desde que pinta y dibuja sobre Newell's y sus referentes. Hoy esos personajes que admiró y llevó a sus cuadros le agradecen, como le pasó con Maximiliano Rodríguez y Gerardo Martino. El ilustrador, de 39 años, expone hasta fin de julio sus obras en la muestra "Pinceles Rojinegros", en el Departamento de Cultura de Newell's. Las técnicas que utilizó Shatski para los más de 30 cuadros que se exhiben son al óleo, pastel, lápiz y digital.

¿Cómo surgió esta muestra?

Cuando se hablaba de la vuelta del Martino a Newell's, empecé un cuadro sobre él. Apenas firmó se lo entregué a través del Departamento de Cultura. Al Tata le gustó y desde ese momento empecé a colaborar con el departamento. A partir de ellos hice cuadros para exhibiciones en la AFA y en distintos lados. No paré. Esta es la segunda exhibición con todos mis cuadros, que son más de 30. La otra fue en 2013, con más de 20.

Es obvio que te inspirás en Newell's y todo lo que identifica al club.

De chico empecé a ir con mi papá al club. Hice natación y gané medallas, gimnasia, artes marciales, a la colonia, a los parrilleros con mis amigos. Con los años fui a la cancha con mi papá, después con mis amigos, y eso es lo que sigo haciendo. Newell's siempre estuvo en mí, en todo lo que hacía, en mi familia. Mi tío abuelo fue Faustino González, el que convirtió el gol en el primer clásico. Tengo la sangre rojinegra.

Además de encontrarle con el Tata y darle tu obra, ¿qué te expresaron otros personajes que pintaste?

Es una locura. Lo que menos pensé es el reconocimiento que iba a tener mi pintura a través del fútbol. Un día antes de esta exhibición, Maxi Rodríguez me regaló la camiseta del último partido. Vino a ver los cuadros y me dijo que le hiciera una copia del suyo. Le dije que no, que apenas termine la muestra le regalo ese óleo. No lo podía creer y se emocionó. Recuerdo que dos días antes de que firme para Newell's en 2013 me preguntaron si podía hacer un cuadro de él. Respondí que sí y estuve esos dos días sin dormir para hacerlo. Se lo regalé y su mujer me dijo que a Maxi le habían hecho obsequios en todas partes del mundo, pero como este ninguno. Esa es una de las cosas que me de más orgullo.

¿A quienes más se los diste?

A Bernardi y Yudica. La verdad es que esto me acercó al mundo Newell's como no imaginaba.

¿Cuáles son las técnicas que usás?

Una es al óleo. Me gusta hacerlo como los antiguos maestros, trabajo capa, sobre capa, por el realismo que le da. Me gusta mucho el realismo, pero también meter algo de fantasía, porque para hacer algo que sea igual que una foto, no me va. Es que siendo artista, tengo que crear. También me gusta, y así hice varios cuadros, el lápiz, el lápiz pastel y el digital, trabajo mucho con photoshop. Esta técnica es dibujar sobre una pantalla y luego imprimir.

¿Cuál fue tu formación para llegar a ser ilustrador profesional?

Hice un taller con Enzo Ivkovich. El me cambió la cabeza en pintura. Y también hice dibujo con Marcelo Frusin, que trabaja en comics para Europa. Desde que empecé a pintar no paré. Ahora se me abrió un mundo increíble, pero fue después de mucho esfuerzo. En un momento andaba mal, a punto de perder la casa. Tuve que tener tres trabajos, a veces para ir de uno a otro no dormía. Pero cuando tenía unos minutos, me ponía a pintar o a dibujar. Hoy pinto 7 horas y no me doy cuenta. Me absorbe y es mi pasión. Hace un mes me entrevistaron de China y la pregunta fue qué es Newell's, qué representa acá. Es increíble que yo allá llegado hasta tan lejos. A mí se siguen a través de Instagram jugadores de Huracán y de Boca. En las muestras, gente allegada a Bielsa me dicen que me conoce, y otros allegados a Messi igual. Esas cosas me vuelan la cabeza. Para alguien que es fanático de Newell's, que los protagonistas sepan lo que hago, me hacen sentir muy bien. Por más que tengo un reconocimiento en el mundo del dibujo, lo de Newell's es distinto porque es parte de mi vida.

¿Por qué te acercaste a colaborar con el Departamento de Cultura?

El departamento funcionó siempre en forma independiente. Lo que hace allí Gabriela Bodo (coordinador) es increíble. No pide nada a cambio y no le dan un peso para hacer cosas. Cuando la pueda ayudar, lo hago. El departamento lo transformaron haciendo una biblioteca para chicos y recordando a las glorias de otras décadas, con el Kichi (Armando) Garrido, campeón del 74, y pone en ese espacio los mismos huevos que cuando jugaba. Me encanta la pasión con la que trabajan. A veces dejo laburos pagos para poner algo de mí, como esta exhibición.

¿Sostener un espacio cultural debe ser difícil en un club de fútbol donde solo importa que el equipo gane?

Si socialmente es difícil, imaginate en un club de fútbol. Hay que involucrar a los chicos, que sientan lo mismo que la mayoría cuando éramos chicos, que el club sea parte de la familia, que hagan fotografía, telas o cualquier actividad. A partir de lo que pasó con Eduardo López, que casi destruyó todo eso, hubo que empezar de cero. Construir lo social, con el esfuerzo que se hace, es algo muy bueno.


Los horarios de la muestra

La exhibición, en el Salón Adolfo Celli de la sede, es hasta fin de julio. Está abierta todos los días, de 8 a 12. Por la tarde se puede visitar los martes, de 16 a 18, y los jueves y viernes, de 17 a 20, días en los que Shatski pinta en vivo. También abre los sábados, de 9 a 12.

Comentarios