Ovación
Viernes 30 de Junio de 2017

Pases a un clic

La voracidad de River puso al mercado picante. Una de las pocas estrategias para disimular las diferencias de caja es contar con dirigentes capacitados para gestionar en inferioridad económica

Scocco y Pinola fueron acérrimos rivales hasta ayer nomás. Fueron protagonistas y referentes de uno de los clásicos más importantes del fútbol de este país con distinta camiseta. Una distancia que en estos tiempos es difícil de acortar. Sin embargo, cuando todavía resuenan los ecos de las despedidas de ambos de Newell's y Central, desde hoy trotarán en el mismo terreno, a pocos metros de distancia y con un mismo objetivo: ganar la Copa Libertadores de América con River. Es más, es muy probable que ambos sean titulares el martes en Paraguay frente al Guaraní de Daniel Garnero. Se agrega una pizca de morbo. En la seguridad de Javier para defender y salir jugando y en la capacidad goleadora de Nacho van gran parte de las chances de Central de ingresar a la Copa Sudamericana del año próximo. Ayer pateaban para lados diferentes, el martes a la noche quizás se abracen por haber dado el primer paso hacia un objetivo. Así de rápido, sin entremeses, un flash, a un clic.

   El torneo no había finalizado y River ya sacudía el mercado con la contratación del defensor canalla. Las sanciones de la Conmebol por dóping a Martínez Quarta y Mayada obligaron a D'Onofrio y su grey a provocar un golpe de efecto. Y ellos creyeron que Pinola era el apellido para lograrlo. Después redoblaron la apuesta con Scocco hasta ponerle la frutilla al postre con la contratación de Enzo Pérez, aunque el ex Estudiantes no jugaría ya mismo. Lejos de relajarse, todo parece indicar que la entidad de Núñez irá por más.

   Esa movida "millonaria" obligó a los otros grandes a movilizarse lo más rápido posible y sucedió entonces que el mercado se puso más picante que nunca. Como si eso no fuera suficiente para sacudir la modorra aparecieron las transferencias descomunales, con escasos antecedentes en el país, de Driussi y Pavón al Zenit ruso del entrenador italiano Roberto Mancini. La negociación con el delantero xeneize retrocedió un poco en las últimas horas, pero la conclusión es la misma: River con plata es un peligro. Y Boca mucho más.

   Sin poner en foco la salida o la continuidad de Pavón, soslayando el ingreso, o no, de más de 20 millones de dólares, el campeón ya anunció que quiere a Tevez de regreso y tentó para que también vuelva al chileno Medel, actualmente en Inter de Italia, aunque parece casi imposible. También negociará por Pizarro, de muy buen partido con la camiseta de la selección frente a Bolivia en La Paz, con Tigres de Monterrey.

   Normalmente a esta altura recién comienzan las negociaciones, sin embargo, con el cierre del campeonato todavía tibio, ya pueden enumerarse una decena de operaciones de alto rango.

   Mientras Racing estaba cerrando la última fecha en cancha de Banfield, su presidente finiquitaba las contrataciones del veterano uruguayo Egidio Arévalo Ríos, Lucas Orban y el paraguayo Juan Patiño.

   En los últimos días, Independiente no sólo perdió la chance de ingresar a la Libertadores por el empate con Lanús. River le ganó la pulseada por Scocco, Boca le sacó del buche a Paolo Goltz cuando ya le había hecho una oferta formal a América de México y Deportivo La Coruña le arrebató a Alex Barboza de las manos con una cifra inaccesible para el Rojo.

   San Lorenzo cerró el regreso de Gonzalo Rodríguez y tironeó de Víctor Salazar con Racing. Parece que por estos lares se veía con más cariño la negociación con la Academia de Avellaneda, pero ese fue un detalle porque al final el lateral jugará en el equipo del Bajo Flores.

   Estudiantes recuperará en estos días a Pavone que hasta ayer se mataba por sacar a Vélez de la zona complicada de los promedios y como premio recibió que los dirigentes lo retiraran de la concentración antes de jugar con Temperley por la última fecha porque se enteraron que regresaba al club de sus orígenes. Y también volverá a contar con Pablo Alvarez, de paso casi desapercibido por Racing. Pero no tiene cómo retener a sus tres mejores futbolistas: el uruguayo Aguirregaray, y los ya consagrados juveniles Ascacibar y Foyth.

   Banfield, uno de los equipos de moda, se quedó sin dos de sus tres íconos: Bertolo volvió a River y Sarmiento quedó libre. Colón perdió a sus dos figuras: Poblete viajó a Francia para sumarse a Metz y Broun a Bulgaria para jugar en Ludogorets.

   Es espeluznante. Porque a la desintegración de algunos y el robustecimiento de otros en desmedro de aquellos hay que agregarle la salida hacia otros países de futbolistas que le daban calidad a las competencias locales.

   Musto se fue a Tijuana, Teo a Barranquilla, Formica a Ciudad de México, Gonzalo Bou también a Tijuana, Orion a Chile, el Burrito Martínez de regreso a la Major League Soccer y las súper ventas escritas más arriba de Driussi y Pavón, aunque esta última está por verse.

   El fútbol argentino empieza a estirar la brecha. Las instituciones de menor poder adquisitivo deberán estar mucho más atentas y sus dirigentes capacitados para gestionar en inferioridad económica.

   Esa condición es una de las pocas estrategias que podrá disimular las enormes diferencias entre las cajas de unos y otros.

   Ya se ve, fue suficiente con un imprevisto para que los poderosos afilaran sus garras.

   La sanción a los futbolistas de River mostró cómo lo que a la mayoría le lleva días o semanas, a ellos no les cuesta más trabajo que un clic.

Referentes que cambian de camiseta
La vehemencia del mercado que disparó River tiene un componente extra que lo hace muy especial: la fuerte identificación de los que dejan sus instituciones. Será extraño escuchar, leer y ver a Pinola y Scocco con la camiseta de la banda. Ni hablar de Ortigoza, que quizás se vista de azul y amarillo para mudarse a Arroyito. Más allá de sus orígenes en Argentinos Juniors, el Gordo es San Lorenzo. La hinchada azulgrana lo tiene como principal protagonista de un momento histórico para el club: la Copa Libertadores de 2014. Por este motivo casi habría que descartar las chances de que juegue en Boca, aunque después de los pases de los últimos días sería también temerario aseverarlo. No obstante, Néstor parece apegado a las viejas costumbres y quizás eso le entregue un plus a Central para negociar con mayores posibilidades de éxito. Se sabe que desde lo económico es imposible que los clubes puedan competir en igualdad de condiciones con Boca y River. El punto máximo sería ver a Maxi Rodríguez con una camiseta que no sea la de Newell's. Tan inverosímil como probable, porque en el fútbol
argentino todo es posible.

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